viernes, 2 de mayo de 2025

Escritos y materiales varios (sucesión puntofijo)

 

Pepin Llanos Cabeza

 

Seleccion de videos, articulos de prensa, imagenes, notas de prensa y comentarios del autor. Todo historia.



  1. La conformación de los partidos políticos en Venezuela (1928-1948): un espejo del presente
    Rivas Torres, Frank Eduardo1;Rojas G., Braulio Y.2
    1 Universidad de Los Andes: Politólogo (1995), Abogado (1998), Magíster en Ciencias Políticas (1998), Profesor Asistente de la Escuela de Administración y Contaduría Publica de FACES. Universidad Santa María: Especialista en Derecho Laboral (2002). Universidad de Carabobo: Doctorado en Ciencias Sociales, Mención Estudios del Trabajo, Tesista, (2007).
    2 Tesista de la Licenciatura en Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad de los Andes. Correo electrónico: email: byrg84@hotmail.com
    Resumen
    El periodo comprendido entre 1928-1948 constituye un hito en la formación de los partidos políticos en Venezuela. Por medio de un análisis bibliográfico y descriptivo de la revista venezolana SIC, en este artículo se pretende destacar los hechos históricos que coadyuvaron a perfilar los partidos políticos en este país y su similitud en el presente escenario político nacional. Se observa a lo largo del análisis, hechos sociales, políticos y culturales que constituyen un factor común en la historia política venezolana, su ideología y en especial de los partidos políticos.
    Palabras claves: partidos políticos, política, ideologías.
    The conformation of political parties In venezuela (1928-1948): a mirror of the present
    Abstract
    The period 1928-1948 constitutes a milestone in the story of the political parties formation in Venezuela. Through a bibliographical and descriptive analysis of the Venezuelan magazine SIC, it is tried to emphasize the historical facts that contributed to characterize the political parties in this country and its similarity in the present political scene. It is observed throughout this analysis, social, cultural and political facts, being observed them long of the social, political and cultural done analysis that represent a common factor in the Venezuelan political history, its ideology and in special of the political parties.
    Key words: political parties, politics, ideologies.
    Venezuela no produce. El capitalista extranjero trabaja nuestra riqueza y el venezolano se contenta con vivir holgadamente del puestecito oficial, de la burocracia. Para la mayor parte de los venezolanos es bueno o malo un gobierno, un ministro, un presidente de Estado, según lo beneficie en mayor o menor escala la lotería de los puestos oficiales.
    Comentando, Sic, 1939, p. 249
    1. Introducción
    En este artículo se pretende desarrollar un análisis bibliográficodescriptivo de documentos insertos en la revista SIC, así como de otros textos, en el periodo que va desde 1928 hasta 1948, con el objeto de determinar los hechos más relevantes en la historia política y su influencia en la consolidación de los partidos políticos en Venezuela.
    Para entender la formación de la libertad de derechos políticos en estos dos últimos siglos, necesariamente, debemos considerar dos aspectos fundamentales. En primer término, el liberalismo político del Estado moderno, y en segundo lugar la democracia, factores esenciales en la conformación de los partidos políticos en Venezuela; pero, asimismo, teniendo como concepto clave de democracia la respuesta a quien ejerce las funciones del Estado, lo cual centra el objeto de la discusión en el intento de realizar la libertad, delimitando la acción del Estado.
    Esto, obviamente, lleva implícita la participación de la población en la vida pública, desde las bases idealistas de la igualdad, libertad de asociación política y libertad de expresión. Al respecto, Gabriela Soriano de Pelayo (1999), sostiene:
    En Venezuela, y otros contextos nacionales de la antigua América española, el desarrollo de la democracia aparejada a la idea libertad de asociación política, constituyen desarrollos diacrónicos, que si bien se insertan en las coordinadas históricas occidentales, han configurado propios modos, mentalidades e idiosincrasia, un propio logos y un propio tempo en su despliegue histórico y vital, incluso versiones peculiares de la democracia que la entienden a su modo y que, si bien en algunos casos la reducen a la mera democracia formal, en otros la versión tergiversa del tal modo que resulta ser su contrario.
    Según los estudios de estasiología3 los partidos políticos en Venezuela tienen una estructura similar a la de los partidos políticos de las democracias de Europa. Como explicaba Duverger: del mismo modo que los hombres conservan durante toda su vida la huella de su infancia, los partidos sufren profundamente la influencia de sus orígenes.4 Es imposible hablar del destino de Acción Democrática en Venezuela o la desaparición en la práctica de COPEI sin referirse a los orígenes, conformación e institucionalización de dichos partidos.
    Hoy día, se hace patente la afirmación de Elys Mora (1995): “…dentro de la atmósfera política, los partidos y sus dirigentes van marcando el camino de la degradación del sistema democrático. Situados en un trance de naufragio frente a movimientos de la sociedad que pretenden desplazarlos de sus funciones de dirección y canalizaciones de las demandas sociales, hoy los partidos políticos cargan con el peso del descrédito.
    2. Al inicio del siglo XX
    Teniendo este marco socio histórico como referente, comenzaremos el estudio hacia la segunda década del siglo XX, con los años finales del gobierno del presidente andino Juan Vicente Gómez. El benemérito, llamado así por los propagandistas del gobierno, falleció en diciembre de 1935. ese año finalizó en medio de una crisis económica y fiscal, producida por la caída de los precios del café y del cacao. La recuperación vendría por una vía no agrícola. La exportación del petróleo crudo había comenzado en 1917. La renta proveniente de su explotación comienza a surtir efectos prodigiosos. La Venezuela miserable y rural de 1920 empieza a trasformarse sin pausa. La manifestación más inmediata y al mismo tiempo más importante es el proceso de urbanización que se pone en marcha (Mora, 1995).
    La administración política de Juan Vicente Gómez se destacó en la conformación de un Estado centralizado y con claros visos modernos. Pero la actividad política estaba reservada al entorno de su carácter de dictador y a los que ocupaban los cargos públicos designados a dedo. Por su parte, lo sindicatos funcionaban como pequeños gremios influenciados por la iglesia y se destacaban por acciones de caridad y auxilio a enfermos (Sandia, 1995). El Estado venezolano durante los primeros veinte años del siglo XX estuvo en la diatriba de la Constitución y el fusil.
    Entre los meses de febrero y abril de 1928 de Carnaval a Semana Santa se desarrollaron los momentos de mayor vulnerabilidad para el gobierno del Benemérito Gómez que se acercaba a cumplir veinte años en el poder. En ese contexto se formaron algunas de las lealtades y rivalidades que influirían, años más tarde, en la conformación de los partidos políticos del periodo postgomecista (Torrealba, 1978).
    En este ambiente de tensión política, la voz de Acción Democrática en 1928, Rómulo Betancourt, de cuya vida pública se infiere el itinerario ideológico del partido, se erigía como el indiscutible líder-fundador. El discurso que Betancourt, de apenas veinte años, pronunciara en Caracas, en el Teatro Rivoli haciendo elogio de la libertad, era una profunda crítica a la decadente dictadura de aquel entonces. Los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, teniendo como pretexto la celebración de la Semana del Estudiante, irrumpieron en la apacible Caracas de los postreros años de la dictadura gomecista.
    Estos hechos marcaron el inicio de una nueva forma de hacer política en Venezuela. Por primera vez, en mucho tiempo, se levantaron voces que no proponían la sustitución de un caudillo por otro caudillo. Hasta entonces, los métodos empleados para sustituir a los gobernantes habían sido las revoluciones, revueltas o montoneras, y los golpes de mano. Ante Juan Vicente Gómez esos métodos no fueron suficientes (Sandia, 1995).
    La revuelta estudiantil contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, mejor conocida como la Generación del 28, constituye el embrión de los partidos políticos modernos, en 1927 nace el Partido Revolucionario Venezolano que luego en 1931 se transformaría en el histórico Partido Comunista de Venezuela (PCV), junto con éste se fundaría la Agrupación Revolucionaria de Izquierda (ARDI) que incluiría en su mayor parte los estudiantes que participaron en la Generación del 28.
    Se puede afirmar que estos años sirvieron de semillero para el nacimiento de distintos partidos políticos en Venezuela, organizaciones que se caracterizan por su singularidad, y constituyen base personal y relevancia constitucional, creadas con el fin de contribuir de una forma democrática a la determinación de la política nacional, a la formación y orientación de la voluntad de los ciudadanos, así como a promover su participación en las instituciones representativas mediante la formulación de programas, la presentación y apoyo de candidatos en las correspondientes elecciones, y la realización de cualquier otra actividad necesaria para el cumplimiento de sus objetivos.
    Los principales fines de los partidos políticos son permanecer en el tiempo y consolidarse, y su fin último y legítimo es obtener el poder mediante el apoyo popular manifestado en las elecciones. En un Estado de derecho, los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y expresión de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.
    Así las cosas, ya en 1935, como consecuencia de la política gubernamental de prohibir las actividades comunistas en territorio venezolano, el PCV es inhabilitado y es transformado al Partido Republicano Progresista (PRP); poco después ARDI se transforma en el Movimiento Organización Venezolana (ORVE), que en 1937 se va a unir al Partido Democrático Nacional (PDN) junto con el PRP y el Bloque Nacional Democrático del Zulia.
    En 1941, esta unión de todos los partidos de oposición se hizo cada vez más frágil debido a las diferencias ideológicas entre sus miembros, es así como nace del ala no marxista del PDN, el partido Acción Democrática (AD) y la refundación del PCV. Seguidamente surgen otros partidos, algunos de carácter personalista como la agrupación Partido Democrático Venezolano (PDV) del presidente Isaías Medina Angarita.
    En la década de los cuarenta florecieron otras organizaciones importantes como la Unión Republicana Democrática (URD) fundada en 1945, en la cual convergían ex miembros del antiguo PDN y del PDV; y en 1946 es fundado el partido socialcristiano COPEI cuyo origen se remonta también al sector cristiano de la Generación del 28. Las acciones de los partidos políticos venezolanos quedarían limitadas o completamente nulas durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez desde 1948 hasta 1958, y el único partido que gozaba de libertad era el oficialista Frente Electoral Independiente (FEI).
    Esta breve reseña teórico-conceptual nos describe el marco en el cual se inscribe el relato de hechos históricos cuyos protagonistas son los partidos políticos. En primer término debemos citar El análisis y síntesis de las elecciones del 27 de octubre, publicado en la revista SIC en noviembre de 1946, en el cual se realiza una descripción subjetiva de los resultados de las elecciones de ese año:
    Las elecciones del veintisiete de octubre han revelado una contundente victoria de Acción Democrática. Las cifras definitivas arrojan con un total de más de un millón de votos para el partido de gobierno, cinco veces más que el del COPEI, que se acerca a los doscientos mil, y veinte veces más que el del Partido Comunista y Unión República Democrática, que oscila en torno a los cincuenta mil.5
    Ante estos resultados, los comentarios de la publicación, exagera el triunfo del partido oficialista para ese entonces, Acción Democrática, el público más avisado y el propio gobierno han quedado sorprendidos ante dos hechos, que la propaganda publicitaria preelectoral no dejaba de presentir, el triunfo desorbitado de Acción Democrática y el fracaso manifiesto del Partido Comunista y Unión Republicana Democrática. COPEI resistió decorosamente la contienda con el triunfo de sus planchas en el Occidente de la República (). Junto a esta lección, que puede aprenderse de Acción Democrática, debe aceptarse otra de los comunistas: la conquista o creación de un sector poderoso de prensa. Solo así llegarán al pueblo sus ideas y se desvanecerán automáticamente los prejuicios, creados por una sabia y sistemática campaña de difamación de la prensa izquierdista.6
    El siguiente parece un pasaje de cualquiera de las últimas elecciones recientes de la historia política contemporánea de Venezuela 1999-2007, en que el Movimiento de la Quinta República (MVR) resultara ganador por mayoría aplastante:
    En forma total ha vencido Acción Democrática. Los propios miembros del partido encuentran un poco excesivas y comprometedoras las cifras de la victoria. La oposición desconcertada, se acoge insistentemente a la solución de fraudes, que no se han comprobado aún, que sepamos: decolorantes de las tarjetas y de los dedos, votos de menores de edad, votos masivos de analfabetas de las poblaciones del interior. A nuestro entender y sin acudir a los fraudes, Acción Democrática, con toda la fuerza moral y económica, que supone el monopolio del poder, contaba con los factores que explicaban su victoria abrumadora.7
    Otra de las razones que afianzan este triunfo electoral, para los analistas de la Revista SIC de la época, era la hábil propaganda que vinculó Acción Democrática con los méritos e ideales de la Revolución de Octubre, que pertenecían en su mayoría a la juventud militar apolítica, y entre ellos los civiles no con exclusivismo de Acción Democrática. Una vez más, los comunistas eran vistos como la amenaza de la estabilidad política, ya que mencionaban que éstos contaban con actitudes negras y vergonzosas en los días de la Revolución, ayudaron con su prensa a volcar hacia el partido Acción Democrática la representación exclusiva de la Revolución, tratando de manchar con el estigma de contrarrevolucionario al COPEI, que se proclamaba con todo derecho, defensor de los más puros ideales, enarbolados en la Revolución de Octubre.
    Este panorama adelanta mucho de la actual conformación de los partidos políticos en la República Bolivariana de Venezuela. Los medios de comunicación y, prensa escrita de esos años, y quizá las revistas especializadas en el análisis político, y el pensamiento político de la época, eran proclives al partido de gobierno, Acción Democrática era visto como el partido del pueblo, de la gente común, del vulgo, su triunfo era representado como el triunfo de la democracia, visto desde el punto de vista de la democracia igualitaria donde resuenan las palabras del insigne prócer norteamericano, el poder del pueblo, para el pueblo, y por el pueblo.
    Así, se dejaba ver una idea maniquea en el espectro político de lo que es la izquierda y la derecha. El partido comunista estaba satanizado al menos en esta publicación, pues sus bases ideológicas no llegan a calar en el pueblo dejándolo sin ninguna posibilidad en las contiendas electorales. Una lección sería manejar los medios impresos o una buena campaña publicitaria, hecho que cobra mucha más fuerza hoy día si hablamos del cuarto poder en que se han convertido los medios de comunicación y más aún en un modo de participación política.
    La poca repercusión de algunas ideologías como anarquismo, liberalismo, fascismo y socialdemocracia en la conformación de Acción Democrática (AD), estuvo signada por la influencia del marxismo en los orígenes de AD. Claro ejemplo de esto son los manifiestos que son el producto de la reflexión de sus firmantes sobre la realidad venezolana de su momento con una clara influencia de las corrientes ideológicas foráneas en especial el marxismo, que llegaba de manera tardía a América Latina y que en gran parte venía para sustituir al omnipresente positivismo.8
    Las elecciones en 1947, se venían consolidando, porque dos años antes en 1945, año que constituye un hito en la historia democrática del país, fraguaron las tendencias que venían atrás en otros paradigmas,9 hechos que vinieron a encauzar los nacientes partidos políticos, los sindicatos, organizaciones que lograron un lugar preponderante en ese tiempo, incluso sobre las acostumbradas montoneras armadas. Esto dio lugar a que se institucionalizara el ejército de la República, dando cabida al orden político para legitimar la Constitución de 1947. En estos términos, ya la democracia participativa se consideraba posible.
    Ya en marzo de 1946 se resaltaba la entrada en vigor de las garantías constitucionales, trayendo a la realidad la esperanza de la aplicación de un Estado de Derecho en el ideal de una democracia participativa que parecía inalcanzable. Después del 17 de marzo de 1946, ya se daba por iniciada la campaña electoral, en que parecía coexistir un pluralismo político fluctuando en ambos ejes del escenario ideológico. En prensa los actores políticos más destacados eran, Acción Democrática, COPEI, las denominadas fracciones comunistas y la Unión Republicana, que estaba haciendo ruido con la incorporación en sus filas de Jóvito Villalba, un líder indiscutible, orador excepcional cuyo discurso lo catapultó en las mentes de los votantes por su voraz ataque a Acción Democrática, destacando hechos de sangre que provocó estupor en el pueblo de Caracas.10
    El señor Jóvito Villalba, representó una de las figuras más destacadas del movimiento revolucionario de 1936, por hallarse entonces a la cabeza del estudiantado nacional. Hizo su primera presentación pública en el El Heraldo sobre la actualidad política. Villalba se llamó así mismo un opositor independiente del gobierno. Para SIC importa destacar especialmente el reconocimiento de respeto que Jóvito tributa a la iglesia venezolana, su paladina expresión de que debe acatarse el sentimiento religioso de las mayorías venezolanas.11
    3. La iglesia y a la religión como actores políticos
    Se debe resaltar un hecho, que a todas luces no escapa del análisis político, puesto que constituye la posición de uno de los actores políticos en la historia de Venezuela como lo es la Iglesia, que al igual que el sector empresarial, los partidos políticos y las fuerzas armadas nacionales, en torno a ellos han girado todos los hechos sociales generadores de cambios sociales, políticos y hasta culturales en la población venezolana.
    Pero qué tipo de Iglesia y religión se esta destacando; es posible pensar en la religión como un sistema de creencias privadas y proposicionales. Hay algunos autores que hablan de la religión invisible, es decir, perspectiva de que la religión es una experiencia personal y subjetiva y no un asunto de doctrina de grupo (Calhoun, Light, Keller, 2000:393).
    Por tanto, plantear a la religión como fenómeno ubicuo que tiene un impacto importante sobre la sociedad y los actores sociales, constituye una parte del sistema social que no ha dejado de ser importante para el hombre y su interrelación está presente en la forma que afecta y está afectado por otras instituciones de la sociedad, es decir, la familia, la educación y la política.
    Así, en la publicación objeto de análisis se expresó una enérgica protesta:
    SIC se une al diario católico la religión y otros órganos de la prensa católica para protestar fuertemente contra las blasfemias y calumnias a la iglesia proferidas en el hemiciclo del Congreso por varios diputados de la Asamblea Constituyente (). Un furtivo sacerdote de apellido Castillo Méndez, que cuenta con un interesante record policial, se ha presentado a la Asamblea Constituyente como fundador de una nueva Iglesia Apostólica Católica Venezolana.
    Estos hechos sentaban precedente, debido a que los comunistas o comunistoides eran asociados a cualquier hecho que atentara contra la institución católica. Al respecto en SIC se afirmaba: Reporteros comunistas le han hecho publicidad en la prensa comunista. Sus declaraciones y escritos delatan una ignorancia y una audacia que suelen caminar juntas que encontramos muy conformes con la causa que sustenta.12
    La Acción Católica y la Política, era destacada de un modo muy especial por la Revista SIC, que se distinguía por su orientación católica. La Acción Católica, se eleva y desenvuelve encima y fuera de todo partido político. No pretende ni ejercitar política de partido, ni ser un partido político.
    Para la Iglesia, era imperioso diferenciar entre Política y política, la gran política de bien común y la política de los partidos. La palabra política tiene un significado excesivamente amplio y ondulante y su sólo nombre es para muchos sinónimos de competencias interesadas o personales, intrigas, travesuras, marrullerías, todo eso que conocemos con el nombre de política menuda, política de partido y que bautizamos con epítetos tan poco amables como sucia política, asquerosa política.13
    El punto de convergencia se encuentra en la existencia lícita y honesta de partidos políticos en cuanto sus doctrinas y sus actos no se oponen a la religión y a la moral, en 1911, así lo decía la Santa Sede al Cardenal Aguirre en sus instrucciones. La Iglesia Católica miraba, para ese entonces, con agrado la formación de diversos partidos políticos, como medios que son para un gobierno más representativo. El sentido de política debía ubicarse en la ciencia y arte de gobierno que deben poseer las comunidades con métodos, reglas y principios que, basados en justicia y caridad, dan a la sociedad por una parte estabilidad, por otra, un ambiente familiar, y finalmente promueven el bien común que es el fin de la sociedad civil.
    El Episcopado Venezolano, fija el 29 de Enero de 1946 una posición frente a los partidos políticos de esencia no cristiana, llamando a sus fieles a negarse en absoluto el voto:
    1. A los que propugnan la enseñanza laica, porque tal enseñanza es sencillamente antirreligiosa.
    2. A quienes luchan por la supresión de los Colegios Católicos en Venezuela.
    3. A los que pretenden quitar el sacrosanto nombre de Dios de nuestras leyes.
    4. A quienes propugnan el divorcio, solemnemente condenado por la Iglesia.
    5. A los que abogan por la supresión de lo religioso o sobrenatural en los actos públicos.
    6. A los que persiguen a las comunidades religiosas y al Clero en general.
    7. A quienes predican las perniciosas doctrinas del Comunismo y del Socialismo ateos, así como la lucha de razas.
    En estos casos y en otros semejantes no intervenimos en política: es la política la que ataca a la religión, la que llega hasta el altar. Así lo expresaba el entonces Papa Pío XI. Consideraba pertinente intervenir cuando veía afectados los ideales que dan sustento a la Iglesia Católica.14
    La religión es el opio de los pueblos decía Marx y esta década de la historia venezolana se denota muy claramente que el catolicismo servía como método de control social, posiblemente por eso las células comunistas no gozaban de una aceptación popular sino que era asociada a un fenómeno de la Europa del Este cuya situación geográfica, política y cultural permitió el surgimiento del aquel fenómeno para aquel tiempo en la llamada Unión Soviética (URRSS).
    Este hecho enmarcó una acalorada polémica, de dimes y diretes entre dos destacadas figuras del ambiente social o periodístico y político, Rómulo Betancourt y Otero Silva, cuya paradójica vida de millonario y líder proletario satirizó Betancourt. Argumentaba Otero Silva el rechazo categórico de la existencia de un partido comunista en Venezuela:
    Soy un hombre sin más dinero que un precario sueldo de periodista. Algo fundamentalmente distinto de los poetas rojos, terribles revolucionarios con carnet comunista, quienes escriben poemas incendiarios para ser recitados en voladas proletarias y salen de ahí a disfrutar de burguesa vida sabarita, gracias al regalo que les hizo la vida de millones amasados con sudor de injusticias.15
    Para nadie es un secreto que los miembros de la elite política (partido político de turno) dentro de los gobiernos comunistas tienen una vida distinta a la del resto del pueblo, ellos no comparten las mismas necesidades, ni experimentan las mismas restricciones, esta pervivencia de la elite política sobre el pueblo es lo que genera un malestar que a la larga ocasiona un resquebrajamiento en las instituciones ideológicas comunistas. Este hecho condujo a una división inexorable de la Unión Soviética. Una sombra que nunca se aleja y es la apertura económica representada por el capitalismo, la apertura económica que da lugar a que países como China hoy sean comunistas en teoría y en la práctica se estén abriendo a una economía de mercado capitalista.
    Para José Nucete Sardi, fue un desafío ser el canciller de Venezuela en la Unión Soviética debido a que su tendencia ideológica no se inclinaba hacia el proceso de Europa del Este, esto lo dejaba ver en sus escritos en que no faltaban estas ideas y esos conceptos sobre la política de Estado Soviético:
    No llegamos al extremo de pensar que el embajador de Venezuela en la URRSS debe ser un ciudadano necesariamente de tendencias filo comunistas. Tampoco al gobierno soviético le interesó en demasía este tipo de embajadores. Sin embargo, dadas las especiales características del Estado Soviético, realizador de la más asombrosa política de todos los tiempos, sí cabe exigir a los embajadores ante él acreditados un alto grado de imparcialidad que, en ningún caso, resulte obstruida por ideas preconcebidas o por conceptos que no corresponden a la realidad soviética.16
    En Venezuela se comienzan a dar disidencias dentro del Partido Comunista:
    Según informaciones disponibles, en esa primera escaramuza librada entre las dos fracciones, salió derrotada el grupo preconizador de la llamada Unidad Nacional; a este grupo pertenecen el Dr. Silva Tellería, Juan Bautista Fuenmayor, Arturo Martínez y otros. La otra fracción insurge contra la política de unidad y apoya la vuelta a las abandonadas actitudes revolucionarias del Partido. Fue una polémica pasajera, pero en los cuadros de la organización comunista es de suponer que la escisión no pase de ser un episodio, que barrerá la disciplina férrea del partido.17
    Estos antecedentes históricos marcaron el camino del aparatoso anuncio de un nuevo complot revolucionario que arrasó la atención de la Universidad a los cuarteles y los partidos políticos. Estamos hablando de los acontecimientos acaecidos en junio de 1948. Pasó como nube de verano la huelga universitaria, dejando prácticamente un saldo negativo y una menguada impresión de sus conductores. Esta huelga universitaria es recordada como una de las más prominentes crisis en el sector académico.
    La suspensión exacerbó los espíritus estudiantiles y puede decirse que en pocas horas hizo crisis la huelga. El día 18 se supo de una docena de importantes detenciones, entre otras, la del comandante Julio César Vargas, uno de los jefes del Golpe Militar del 45; y de los sempiternos sospechosos para el gobierno, Ramón Pelucarte, Lucio Herrera y el Teniente Coronel Enrique Rincón. La mayor parte de los detenidos venían de Maracay y pertenecían al grupo político de URD cuyo líder era Jóvito Villalba.
    Los agitadores y reaccionarios que protestaban contra el gobierno de Gallegos, lo hacía con fina ironía, a través de los medios de comunicación impresos:
    Cuando el gobierno del señor Betancourt desea montar una obra complotista, para sus fines ya conocidos del público, se echa mano de unos cuantos, entre los cuales me distinguen con asiduidad () existimos dos clases de venezolanos unos con el carnet de AD, que pueden hacer lo que se les dé la gana; y otros, que debemos rendirles pleitesía, cuyos derechos aunque estén consagrados en la Constitución y en las leyes, no existen.18
    Es ineludible relacionar los momentos descritos con la situación actual del país, en que el factor militar, la presión sobre los medios de comunicación están a la orden del día y más aún cuando el carnet se convierte en una lista donde aparecen los afectos o no al gobierno oficialista. Nuestras bases culturales, nuestro comportamiento político, se debaten entre el primitivismo cultural, la montonera política y la clarificación de instituciones férreas y estables que contribuyan al mantenimiento del equilibrio político del Estado venezolano.
    Ya lo decía el insigne dramaturgo venezolano José Ignacio Cabrujas, el concepto de democracia en Venezuela se basa en la posibilidad que tiene el partido político de turno para hacer lo que le da la gana. Es por ello que el Estado venezolano se ha caracterizado por ser un Estado centralista, ya que los gobiernos de turno tratan de concentrar el poder para manejar las instituciones a su conveniencia.
    Sin embargo, se debe dejar claro que veintidós años después del fallecimiento del benemérito, y pasada la experiencia del 48 y la dictadura, los partidos políticos más maduros y experimentados, mostraron ser instituciones indispensables para el mantenimiento de la democracia en las sociedades de masas desarrolladas, para animar la vida pública de los países en desarrollo, y canalizar las demandas de la sociedad frente a la entidad política gubernamental, pero el spoil system que adoptaban cada vez que ganaban las elecciones, accedían al ejercicio de los cargos públicos, reveló que la vieja idea de la consideración de lo público como el botín del ganador no había desaparecido (Soriano de Pelayo, 1999).
    4. Los partidos políticos en la actualidad
    Al ganar las elecciones presidenciales Hugo Chávez con el Movimiento Quinta República (integrando la coalición Polo Patriótico junto con otros partidos como el MAS, Patria Para Todos (PPT) y el PCV entre otros), accedió a la presidencia, siendo el nuevo partido hegemónico, se afirma, entonces, que el bipartidismo desapareció en 1993; todavía quedaban figuras de la vieja política venezolana, hasta 1998 cuando se derrumbó ese modelo tradicional.
    Desde ese momento AD y COPEI comenzaron a perder peso político a nivel nacional hasta el punto que ambos partidos sumaron sólo un 11% de los votos en la elección presidencial de 1998, al punto que AD no presentaría candidatos ni su tarjeta a las elecciones presidenciales de 2000 y 2006. El MAS creció luego de darle apoyo a Hugo Rafael Chávez y cuando se retiró de la coalición el partido se dividió, quedando muy relegado.19
    Por otra parte, surgen organizaciones como Primero Justicia, Proyecto Venezuela y Un Nuevo Tiempo que junto a AD, COPEI y el MAS lideran la oposición venezolana. De este período destaca la transformación política de Venezuela cuando los partidos tradicionales fueron desplazados por el MVR, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, Podemos y el PPT.
    Para febrero de 2007 existían 103 partidos políticos de carácter nacional según el Consejo Nacional Electoral, de los cuales 96 debían renovar su nómina de adherentes con el fin de mantener su vigencia legal por no cumplir con el mínimo establecido por la ley en cuanto a la obtención al menos de un 1% de los votos en las elecciones nacionales.20
    5. Las fusiones y coaliciones a partir del 2000
    Los intentos de fusión de esta gran variedad de agrupaciones por lo general han fracasado, tal como sucedió con la Coordinadora Democrática que agrupó una coalición inmensa de partidos políticos opositores muy diversos desde tendencias neofascistas como el Comando Nacional de la Resistencia, liberales, conservadores, democristianos COPEI, Proyecto Venezuela, Primero Justicia, social demócratas (AD, MAS) y comunistas como Bandera Roja, que sólo sobrevivió entre 2002 y 2004.
    Desde 1998, es común que al presentarse las elecciones presidenciales se agrupen en dos coaliciones, como en las elecciones de ese año que se presentaron el Polo Patriótico liderado por el MVR y el Polo Democrático liderado por Proyecto Venezuela. En las elecciones presidenciales de 2006 participaron dos grandes coaliciones; una por el gobierno de Hugo Rafael Chávez, bajo la denominación Bloque del Cambio (de tendencia socialista y nacionalista) y otra por la oposición que apoyó a Manuel Rosales dentro de la Unidad Nacional, que concentraba más de 40 partidos de tendencia heterogénea: social demócrata, democracia cristiana, liberal-conservador, neoliberal, ultraconservador.
    Los partidos más votados en estas últimas elecciones por parte del bloque del cambio fueron MVR, Podemos y PPT, mientras que por la unidad nacional fueron los partidos Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, mostrando así la gran transformación ocurrida en el escenario político venezolano desde finales del siglo XX. De igual manera, a partir del año 2006, las elecciones en Latinoamérica han sido favorables a tendencias izquierdistas, hecho que caracteriza a la región con el surgimiento de nuevos líderes como Kirchner en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, y Lula Da Silva en Brasil.
    A principios de 2007 luego del anuncio de Hugo Chávez en los últimos meses del 2006 de formar el Partido Socialista Unido de Venezuela que podría agrupar todas las fuerzas o la mayor parte de ellas que apoyan la Revolución Bolivariana, algunos sectores de la oposición optaron por fusionarse, Un Solo Pueblo, Izquierda Democrática y el Polo Democrático se unieron a Un Nuevo Tiempo, mientras que otros cinco partidos de oposición se unieron para crear el Directorio Popular Alternativo con la integración del Movimiento Republicano, Visión Emergente, Movimiento Laborista, Fuerza Liberal y Solidaridad Independiente (SI).21
    De esta manera, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, durante el primer evento con propulsores del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), realizado en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, reiteró su llamado a la unidad, puntualizando que los partidos políticos deben ser los instrumentos para construir la Revolución Bolivariana y Socialista, y no el fin para pretender adquirir y dividir el poder, mal empleándolo para sus propios intereses. El PSUV es el instrumento para afianzar la Revolución.
    Notas
    3 Estasiología, es un neologismo creado por Maurice Diverge en 1951; proviene del griego stasis y de logos, donde stasis significaría partido político.
    4 Maurice Duverger. (1987).Los partidos políticos. FCE. México.
    5 Análisis y síntesis de las elecciones del 27 de octubre de 1946. 1946. SIC, Elecciones. Caracas, Venezuela, pp. 445-447.
    6 Ibíd., p. 46.
    7 Revista SIC, Año 9, Tomo IX, No. 89, noviembre, 1946. Caracas, Venezuela.
    8 Al respecto, Román José Sandia (1995) concluye que el proceso ideológico que culminó con la formación de AD, en cuanto a la concepción básica del Estado, estuvo influenciada por la participación de Rómulo Betancourt en el PCCR, partido que respondía, con cierta autonomía, a las directrices del Internacional Comunista, de esta militancia se deduce la acentuación de la influencia marxista en su formación.
    9 Paradigma, concepto acuñado por Thomas Kuhn en su libro La estructura de las revoluciones científicas. Representa la evolución del conocimiento a lo largo del tiempo. (...) este concepto comprende las premisas o principios metafísicos fundamentales, las leyes generales de comportamiento y el método y las técnicas de investigación que, en relación con una ciencia, ha adoptado la comunidad académica especializada en ella (Kepa Sodupe, 2003:30).
    10 Revista SIC. Año 9, No. 84, Marzo, 1946. Vida nacional (pp. 200-201). Caracas, Venezuela.
    11 Revista SIC. Vida nacional, 1941, No. 25, pp.153-154. Caracas, Venezuela.
    12 Revista SIC. Vida nacional, 1947, No. 93, p. 659, Caracas, Apdo. 413.
    13 Víctor Iriarte, La Acción Católica y la política. Revista SIC, No. 83, 1946. Pp. 123-126, Caracas, Venezuela, Apdo. 413.
    14 Ibíd., p.125.
    15 Revista SIC. Vida nacional, 1944, p. 254-255, Caracas, Apdo. 413.
    16 Revista SIC. Vida nacional, 1947, p. 659, Caracas, Venezuela, Apdo. 413.
    17 Revista SIC. Vida nacional, 1945, p.145. Caracas, Venezuela, Apdo. 413.
    18 Revista SIC, 1948, pp. 350-351. Caracas, Venezuela, Apdo. 413.
    19 Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Lista_de_partidos_pol%C3%ADticos_de_Venezuela (Consulta: marzo 24 de 2007).
    20 Ibíd., 2007.
    21 Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Lista_de_partidos_pol%C3%ADticos_de_ Venezuela (Consulta: marzo 24 de 2007).
    Bibliografía
    1. CALHOUN, C.; LIGHT, D. y KELLER, S. (2000). Sociología. McGraw-Hill, Séptima edición, Madrid. Pág. 393.        [ Links ]
    2. MORA, E. (1995). El Problema del financiamiento de los partidos políticos en Venezuela. Memoria Política. VII Simposio Nacional de Ciencia Política. Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, pp. 250-265.        [ Links ]
    3. REVISTA SIC, Caracas, Venezuela. Varios Números.        [ Links ]
    4. SANDIA, R. J. (1995). El problema del Estado en los antecedentes de AD (1928-1939). Memoria Política, UC, No. 4, Vol. 2. Valencia, Venezuela.        [ Links ]
    5. SODUPE, Kepa (2003). La teoría de las relaciones internacionales a comienzos del siglo XXI. Guipúzcoa, Universidad del País Vasco, p. 30.        [ Links ]
    6. SORIANO DE PELAYO, G. (1999). Perspectivas históricas y actuales para entender la democracia venezolana. Monte Ávila Editores., Caracas, Venezuela.        [ Links ]
    7. TORREALBA, M. (1978). Los años de ira. Ateneo de Caracas. Caracas, Venezuela.         [ Links ]


    0 

    Añadir un comentario



  2. Con Jorge Gaspar: Conversación
    sobre la Nueva Fuerza y su Programa
    Anónimo
    Nueva Sociedad ha conversado con Jorge Gaspar en relación
    al Frente Nacionalista Popular (Nueva Fuerza) y al Proyecto
    del Programa de Gobierno. Gaspar es economista. Tiene 46
    años. Es experto en Comunicación Social de la Universidad
    Central de Venezuela.
    Jorge Gaspar es el actual asesor técnico de la fracción
    parlamentaria del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) en
    el Congreso Nacional de Venezuela. Además, dentro del MEP,
    ha sido encargado de la dirección del Departamento de
    Doctrina. Es un combatiente e ideólogo que habla con
    seguridad y reposo. Es cordial y enérgico a la vez. Su mirada
    hacia Venezuela y el continente es panorámica y alerta.
    Nueva Sociedad:
    ¿Cómo usted definiría el Frente Nacionalista Popular Nueva Fuerza - para explicarlo
    a América Latina?
    Jorge Gaspar:
    Esta Nueva Fuerza es la conjunción de partidos y sectores independientes de izquierda
    democrática y revolucionaria del país. Es quizás la primera vez que se
    hace un esfuerzo serio y sostenido por lograr esta unidad.
    Nueva Sociedad:
    ¿Cómo ha surgido esta Nueva Fuerza?
    Jorge Gaspar:
    Su propiciador ha sido, precisamente, el Movimiento Electoral del Pueblo. El MEP
    comenzó por iniciar una alianza con el Partido Frente Democrático Popular, hace
    dos años. Esa alianza se circunscribió al ámbito parlamentario.
    NUEVA SOCIEDAD NRO. 1 JULIO-AGOSTO 1972, PP. 25-27
    Nueva Sociedad:
    ¿Y al fundarse el Frente Nacionalista Popular?
    Jorge Gaspar:
    La Fuerza Democrática Popular no se decidió, entonces, a ingresar en la nueva organización,
    pero en estos momentos se está en conversaciones muy adelantadas
    para que ese partido, que se proclama socialista democrático, al igual que el MEP,
    ingrese a la Nueva Fuerza. El Frente Nacionalista Popular elegirá un precandidato.
    El Dr. Jorge Dager figura entre los nombres que se discuten dentro del Frente Nacionalista
    Popular para la escogencia definitiva de esta candidatura para las elecciones
    de 1973.
    Nueva Sociedad:
    Y en relación a lo que pudiéramos llamar el socio principal dentro del Frente Nacionalista
    Popular, ¿cuál es la situación?
    Jorge Gaspar:
    Ese socio principal dentro de esta Alianza es Unión Republicana Democrática. En
    años anteriores U.R.D., cuyo Secretario General es el veterano político venezolano
    Dr. Jóvito Villalba, estuvo aliado, en diversas oportunidades, con el Partido Acción
    Democrática.
    Nueva Sociedad:
    Usted ha opinado que debido a las posiciones de A.D. dentro de la política nacional
    y especialmente en la política parlamentaria, en la redacción de leyes, apoyó a
    determinados proyectos de leyes del Gobierno Nacional, llevaron a U.R.D. a deslindarse
    de Acción Democrática. Estamos reconstruyendo un poco el escenario y
    para esclarecer mejor la llegada de U.R.D. a la Nueva Fuerza empleamos - en relación
    a A.D. términos "a partir de U.R.D."
    Jorge Gaspar:
    Esta situación llevó a U.R.D. a deslindarse decididamente - y quizá definitivamente
    - de A. D. y a acercarse al MEP en este esfuerzo de unidad de la izquierda democrática
    y revolucionaria venezolana. De manera que el primer aliado ya orgánico
    que encontró el MEP fue U.R.D.
    NUEVA SOCIEDAD NRO. 1 JULIO-AGOSTO 1972, PP. 25-27
    El Partido Comunista Venezolano y la Nueva Fuerza
    Nueva Sociedad:
    Ya realizado el entendimiento MEP y URD, ¿cual fue el paso siguiente del Movimiento
    Electoral del Pueblo?
    Jorge Gaspar:
    Hicimos luego un llamamiento a todos los sectores progresistas y revolucionarios
    del país para que se reunieran a esta Nueva Fuerza, que es llamada Frente Nacionalista
    Popular por el pueblo venezolano, por la prensa en general y también por el
    Partido Comunista.
    Nueva Sociedad:
    En relación al Partido Comunista Venezolano, ¿ cuál es su posición en relación a la
    Nueva Fuerza?
    Jorge Gaspar:
    El Partido Comunista Venezolano, en años recientes ha rectificado definitivamente
    su línea de insurrección y de lucha armada. Ha regresado a la lucha de masas y tiene
    representación en el Parlamento Nacional. El Partido Comunista Venezolano se
    declaró interesado en colaborar en el Frente Nacionalista Popular y así lo ha hecho,
    con mucha lealtad y entusiasmo y voluntad de servicio, a pesar de que se trata de
    un partido minoritario, aunque de cuadros excelentes en el trabajo. El Partido Comunista
    venezolano ha participado en el trabajo del Frente Nacionalista Popular.
    Nueva Sociedad:
    ¿Cómo pudiera completarse este cuadro de definiciones?
    Jorge Gaspar:
    Hemos reiterado, de manera constante, que las puertas del Frente Nacionalista Popular
    están abiertas a todas las organizaciones de izquierda democráticas y revolucionarias
    en el país, tales como el Frente Democrático del Pueblo, ya mencionado,
    que está considerando de manera muy positiva nuestro llamamiento.
    Nueva Sociedad:
    ¿Y en relación al Movimiento al Socialismo?
    NUEVA SOCIEDAD NRO. 1 JULIO-AGOSTO 1972, PP. 25-27
    Jorge Gaspar:
    Es un partido nuevo. Es producto de un desprendimiento del Partido Comunista
    de Venezuela. El Movimiento al Socialismo es un partido comunista de tipo antidogmático.
    Hasta ahora esta realizando una política un poco distinta a la del Frente
    Nacionalista Popular (FNP), pero creemos que pueda coincidir con nosotros. Ya
    están incorporados algunos sectores independientes de la izquierda al FNP. Es este
    ámbito de la izquierda independiente el que queremos ampliar en la medida de lo
    posible. Queremos que ingresen en el Frente Nacionalista Popular no solo políticos
    independientes sino también empresarios medianos de mentalidad democrática,
    independientes.
    La Unidad Popular y el Frente Nacionalista Popular
    Nueva Sociedad:
    ¿Qué afinidades y qué diferencias encuentra usted entre la Unidad Popular de Chile
    y el Frente Nacionalista Popular o la Nueva Fuerza de Venezuela?
    Jorge Gaspar:
    Es indudable que el triunfo de la Unidad Popular en Chile ha dado mucho aliento
    a la causa de la unidad popular en Venezuela. Algo que parecía difícil, si no imposible,
    de lograrse en Venezuela - la unidad de las fuerzas dispersas de izquierda -
    se ha conseguido. El triunfo del compañero Allende y su firme decisión de mantenerse
    en el poder, a través del cumplimiento de su programa, han dado entusiasmo
    a los sectores de izquierda en Venezuela para tratar de unir sus esfuerzos en un ensayo
    similar.
    Nueva Sociedad:
    ¿Qué características ve en relación a estas dos experiencias - la chilena y la venezolana
    de la Nueva Fuerza?
    Jorge Gaspar:
    Desde luego que Venezuela es Venezuela y Chile es Chile. Nosotros no podemos,
    de ninguna manera, copiar la experiencia chilena. Nos inspiramos en ella, tomamos
    estímulo de ella, pero es sobre la base de la realidad venezolana, de las circunstancias
    políticas, sociales y económicas de Venezuela, que nosotros estamos
    estructurando la unidad popular venezolana.
    Nueva Sociedad:
    ¿Y en relación a los programas de Unidad Popular y de la Nueva Fuerza?
    NUEVA SOCIEDAD NRO. 1 JULIO-AGOSTO 1972, PP. 25-27
    Jorge Gaspar:
    La reacción nos ha acusado, en Venezuela, que nuestro programa es calcado, como
    ellos dicen, del programa de la Unidad Popular de Chile. Esto es incierto. Necesariamente
    un programa de gobierno, que se proponga las medidas de liberación nacional
    y de iniciación de la vía socialista en Venezuela, tiene que tener similitudes
    acentuadas con otro programa como el de la Unidad Popular de Chile, pero el menor
    esfuerzo de examinar, de estudiar nuestro programa, revela que es un programa
    basado claramente en las circunstancia venezolanas, con proyecciones venezolanistas
    y de ninguna manera un calco mecánico de ninguna experiencia exterior.
    Nueva Sociedad:
    Tenemos aquí delante ambos programas. Los hemos leído, examinado, comparado,
    y cada cual está adaptado - en estilo, contenido, proyección, - a la realidad específica
    de cada país. Ambos buscan una liberación nacional por la vía del socialismo. El
    tema es de suma actualidad y en uno de los próximos números de Nueva Sociedad
    continuaremos conversando.
    0 

    Añadir un comentario



  3. El general Eleazar López Contreras siempre detesto al comunismo.
    En cambio Medina Angarita [su sucesor y amigo] era más tolerante con esa ideología y le valió que muchos lo acusaran de comunista.
    López en su intimidad gubernamental pensaba que: el partido comunista era anti-nacional porque recibía órdenes directas de Moscú, no tenían noción de patriotismo y que era [y es] un movimiento violento.
    Hoy día vemos, porque lo vivimos, que el "viejo" General en Jefe López Contreras tenía razón, la única diferencia es que las órdenes vienen de La Habana y no de Moscú…

    0 

    Añadir un comentario



  4. Lo que fue y lo que está siendo…
    [1] Siempre he dicho que la historia es un ejercicio de interpretación, análisis y descubrimientos.
    [2] Los grandes historiadores venezolanos han dividido a la sociedad entre conservadores y liberales en el principio republicano, otros dicen que todos eran liberales [eso de conservadores o godos era pura paja] y otros los dividen entre los amantes del orden, la paz, el civilismo y la producción económica y los otros amantes de la revuelta armada, el saqueo y la flojera.
    [3] El Doctor Germán Carrera Damas la divide en: Republica Liberal Autocrática y Republica Liberal Democrática. Y siempre ha habido venezolanos que se han anotado en algunos de esos bandos.
    [4] Hoy la cosa parece un poco distinta, fijémonos que toda la historia de Venezuela parece igual, pero tiene sus “toppings” que le dan toques distintos.
    [5] El chavismo es marxista [hablando a calzón quitao], el marxismo según el escritor francés Albert Camus es una religión horizontal, es decir, sin transcendencia, sin Dios.
    [6] Después de ver todos estos años el culto a la personalidad de Hugo Chávez,  al fallecer este, hoy dia es prácticamente una seudo-religion. Hay que ver las propagandas del gobierno y quedarse espabi-loco al ver semejante especie. 
    [7] Hoy dia los venezolanos amantes de la Republica Liberal Democrática debemos buscar la transcendencia. Hay mucha Encíclica Social de la Iglesia Cristiana Católica, la última de Francisco es luminosa. También leer a esos grandes venezolanos que entregaron su vida a la literatura y a las obras por la justicia social; Cecilio Acosta, por ejemplo.
    [8] Nos damos cuenta de lo poco trascendente de cada palabra que dice el presidente y sus co-partidarios, y cada dia es peor; Hay que ser un enano intelectual para considerar a Chávez un gigante.
    [9] La oposición no se salva de esta, sin embargo hay dos individuos relacionados por amistad, recatados de palabras, poco intelectuales, jóvenes…Que tienen algo de trascendencia en algunas frases, no es gran cosa, PERO ES ALGO.
    [10] La trascendencia se logra con genialidad y obras a favor de los mas desfavorecidos…
      Luis Eduardo Llanos Cabeza



    0 

    Añadir un comentario

  5. Conscientes del peso específico que tienen sobre el devenir de las ideas del mundo moderno, Prodavinci aborda un ciclo de entrevistas con los grandes pensadores de la actualidad. Iniciamos este proyecto con Francis Fukuyama, politólogo, egresado de Cornell y de Harvard y actual profesor de Stanford, célebre por su título El fin de la historia y el último hombre (1992), el cual generara gran conmoción internacional, y quien acaba de presentar su último estudio: Orden político y decadencia política. La transcripción de la grabación y la traducción al español estuvo a cargo de Flaviana Sandoval y Diego Marcano Arciniegas.
    ***
    Recordamos The end of history, cuán prístina era su lógica, y cómo la izquierda latinoamericana se molestó al respecto, al menos con las ideas fundamentales. No sé si usted lo pretendió así, pero la forma en que lo entendimos fue que era el fin de la ideología: que repentinamente las cosas iban a estar bien, iban a ser perfectas por el camino de las democracias liberales. Ahora, la promesa de Prometeo parece haberse convertido en un Frankenstein en cierta manera. ¿Cuál es su perspectiva ahora en relación a cómo veía su tesis en aquel entonces?
    Creo que la tesis básica todavía es correcta. Como los marxistas, tengo una visión progresiva de la historia. Así que pienso que hay un proceso de modernización. Las instituciones evolucionan con el tiempo y, eventualmente, la vida mejora. Pero la pregunta es: ¿hacia dónde va ese proceso? Y creo que la mayor parte de la izquierda progresista, durante los últimos ciento cincuenta años, realmente creyó que sería hacia alguna forma de socialismo. Mi tesis era simplemente que no me parecía que eso en realidad fuera a suceder: que más bien íbamos a terminar con alguna forma de democracia liberal, con una economía de mercado, y que no se podía imaginar una forma de organizar una economía y un sistema político en torno a los principios del socialismo, aunque había algunas alternativas, pero ninguna que tuviera el potencial de ser muy exitosa. Escribí esto justo antes del colapso del comunismo, cuando las contradicciones en las economías planificadas importantes se estaban haciendo evidentes para todos. Y creo que ese sigue siendo el caso. Es decir, todavía creo que no existe una alternativa socialista genuina que vaya a llevar a la prosperidad, a un sistema político que realmente trate a la gente de forma igualitaria, con respeto y sin dictadura. Pero varias cosas han cambiado para mí. Primero que nada, una conciencia aguda de lo difícil que es llegar a ese punto en el que se tienen instituciones buenas y fuertes; y segundo, la decadencia política, que es muy importante en mi último libro, en el que considero que los países van hacia atrás así como hacia adelante, y esto es algo a lo que realmente no le di cabida en el libro original.
    Tony Judt, al final de su carrera y de su vida, fue un gran defensor de la socialdemocracia, en lugar del socialismo como lo conocemos. ¿Es eso a lo que usted apunta también?
    Bueno, supongo que es un tema de definición. Todas las democracias liberales modernas son socialdemocracias hasta cierto punto. Incluso en los Estados Unidos, que tiene la reputación de ser un país bastante liberal y anti estatista, recolectamos cerca del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) en impuestos, si se cuentan los locales y federales, y gran parte de ellos se distribuye a través del gobierno. De manera que hay socialismo en ese sentido. Los republicanos constantemente atacan a Obama y su política de salud, que tiene algo de socialista. Si se considera la seguridad social como socialismo, cosa que no apoyo, entonces Estados Unidos se inscribe allí. Creo que ese es un gran problema en este momento, con los avances de la tecnología y la globalización, que han producido enormes niveles de desigualdad en las sociedades industrializadas, y creo que la única forma de lidiar con eso es con algún grado de democracia social. Tiene que haber algún tipo de redistribución, un modelo de seguridad social y demás. Pero eso es diferente al socialismo clásico en el que el gobierno es propietario de los medios de producción, donde hay una dictadura del proletariado y otros elementos destacados por Marx. Creo que eso no es una alternativa viable y China es probablemente el mejor ejemplo de por qué no funciona.
    Esa desigualdad de la que habla nos lleva a algo que podría parecer un poco contradictorio con su tesis inicial: el retorno del Estado. En su último libro, usted analiza el tema de política y  Estado, elementos que parecían iban a ser dejados de lado por el desarrollo, los mercados y las sociedades libres. ¿Significa eso que esta redistribución que necesita ser implementada, esta presencia de un  Estado con mayores recursos, constituye el retorno del Estado?
    Supongo que éste es el otro tema esencial en mis últimos dos libros. El Estado es importante. No creo haberme olvidado nunca de éste, pero muchos de quienes ahora me consideran un ideólogo liberal sí lo olvidaron. Hay un período en las décadas de los ochenta y los noventa, que es también el período del consenso de Washington, en el que prevalece una visión de que los mercados lo pueden todo y el Estado sólo se interpone en el camino del crecimiento económico. Eso fue un gran error. Creo que el Estado es muy importante, pero también lo es delimitar acertadamente qué es lo que éste debe hacer y de qué cosas no es apropiado que el Estado se ocupe. Esa distinción es realmente crucial.
    ¿Cuál es el rol de la política dentro de este contexto? ¿Cómo define la política? En Latinoamérica tendemos a culpar a los políticos de los problemas, sin embargo ellos son necesarios para dirigir el Estado.
    La política es central para la vida humana. Se trata de generar poder y luego, como comunidad, tomar la decisión de qué hacer con ese poder, esperando que sea para alcanzar el bien común. En la actualidad, la gran línea divisoria no es necesariamente entre democracia y no democracia, sino entre lo que yo llamo Estados modernos y Estados patrimoniales, siendo éste último un Estado en el que la política es básicamente un camino al enriquecimiento personal. La razón por la que alguien entra en la política es para enriquecerse a sí mismo y a su familia, capturando poderes y utilizando recursos del Estado. El Estado Moderno busca ser impersonal, en el sentido de que trata a los ciudadanos con igualdad y respeto; no se necesita ser amigo o pariente del presidente para seguir adelante. Y creo que esa es la forma apropiada de la política. Pero es extremadamente difícil de lograr, porque la mayoría de la gente quiere usar el poder político para propósitos personales: no tienen una noción del interés público o del bien común en términos de servicio público. Esa es la razón por la que mucha gente odia a los políticos, porque los ven básicamente como actores privados con intereses individuales que han logrado hacerse con una posición pública. Y eso es justamente de lo que la política se trató durante siglos. Sólo en la era moderna hemos desarrollado instituciones que tratan de neutralizar este personalismo.
    Sin embargo, parece haber dos problemas allí. En esta modernidad, e inclusive post modernidad, tenemos situaciones como Rusia o China, e incluso algunas en Latinoamérica, en donde este Estado moderno no parece haber alcanzado su forma perfecta. Y también hay situaciones como la de Estados Unidos, donde el exceso de modernidad del Estado está empezando a crear algunos problemas. ¿Cómo se alcanza esta modernidad en su forma ideal?
    Primero diría que hay una gran diferencia entre Rusia y China. China viene de una larga tradición histórica de modernidad estatal. De hecho, los chinos inventaron el examen de servicios civiles y la burocracia. Muchas de las instituciones que asociamos con el Estado moderno realmente se originaron en China, mientras que Rusia es mucho más patrimonial: nunca logró alcanzar lo que los chinos lograron. Creo que el modelo chino es un competidor mucho más serio que cualquier sistema que los rusos hayan podido utilizar con éxito. Pero de alguna forma, un Estado moderno puede existir en democracia, y en el caso de China, también existir en un régimen autoritario. De manera que hay dos elementos diferenciados: uno es si en realidad se tiene un sistema de responsabilidad democrática que limite al Estado, pero independientemente de eso, el Estado mismo puede ser patrimonial o moderno.
    ¿Cómo se alcanza ese “camino a Dinamarca”? ¿Cómo se logra la modernidad? ¿Cuáles son los medios?
    Históricamente, uno de los grandes motores es de hecho la competencia militar, porque si estás peleando una batalla existencial por sobrevivir y contratas a un primo incompetente como general, vas a morir, y tu familia va a morir. Si miras los orígenes históricos de la meritocracia, ellos se encuentran de hecho en algo parecido a la competencia militar. Sin embargo, en el mundo moderno, creo que la respuesta fundamental es a través de una lucha política. Si se tiene una sociedad patrimonial en la que una élite domina el sistema político, lo que debe suceder es que el sector que no pertenece a la élite debe crear una coalición política para cambiar el modelo. Eso significa que deben movilizar a las personas que no buscan una renta. La clave es explicarles que el Estado no se trata de una renta económica, sino de un trato igualitario de los ciudadanos. Se debe tener liderazgo y se deben utilizar métodos políticos para ganar poder.
    Esta es la historia que cuento de Estados Unidos en el siglo XIX. El sistema político en ese momento era absolutamente patrimonial. Cada funcionario público estaba ahí a causa de favores políticos de otros políticos, que intercambiaban influencia por votos, esencialmente. A finales del siglo XIX hay un movimiento progresivo que movilizó a personas que estaban fuera de ese sistema para crear una comisión civil, una especie de burocracia moderna, que estaba basada en el mérito, en lugar del soborno político. Y con el liderazgo adecuado, con gente como Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson, eventualmente ese sistema logró alcanzar el poder. Considero que estamos viendo el comienzo de esto en los países más desarrollados de Latinoamérica como Brasil, en el que hay una gran clase media que manifiesta contra la corrupción tradicional en el sistema político brasileño. La gente se está movilizando, mostrando sus molestias y presionando a los políticos para que cambien la forma en la que hacen negocios.
    ¿Cómo ve el ambiente internacional en este contexto? ¿Vamos en camino a la decadencia política o estamos en un proceso de modernización?
    Los elementos fundamentales de la modernización siempre han estado presentes en la economía global. Desde finales de 1970 hasta el comienzo de los 2000, el tamaño de la economía global se cuadruplicó. Así que nuevas riquezas han aparecido y este fenómeno ha permitido la movilidad social. Ahora hay clase media en muchos países en los que antes no existía. Además, mucha gente ha salido de la pobreza. Considero que todo ese proceso de cambio económico conlleva al aumento de las expectativas políticas, porque la gente quiere más. Por el contrario, la gente que se encuentra en la pobreza y tiene que sobrevivir día a día, tiende a apoyar a cualquier político que le pague lo suficiente para que sus familiares puedan seguir adelante. Cuando alcanzas un nivel más alto de ingresos y educación, quieres algo más que eso. Quieres reconocimiento personal, dignidad, el derecho de participar y hablar. Creo que este cambio se está produciendo en muchos países del mundo.
    Desde esa perspectiva, ¿estamos listos para seguir adelante? En las noticias internacionales encontramos los ataques de ISIS, Estados Unidos movilizando material militar hacia Europa Oriental, Putin diciendo que va a movilizar sus misiles; tenemos el retorno de un gobierno pretoriano en Egipto, Pakistán no ha mejorado mucho…
    No hay garantía de que esta modernización social vaya a producir estabilidad política. De hecho, mi mentor, Samuel Huntington, escribió un libro clásico llamado El orden político en las sociedades en cambio, en el que argumenta que la modernización socio-económica es muy desestabilizadora, básicamente porque en muchas sociedades aparece esta clase media con altas expectativas, pero el sistema político no puede satisfacerlas. No puede garantizar empleos, no puede ofrecer oportunidades para la gente. Y es por eso que tenemos este colapso en el Medio Oriente, por ejemplo. Túnez y Egipto producían muchos graduados de universidades sin empleo, y sus gobiernos, pertenecientes al antiguo régimen, no pudieron ofrecer oportunidades. Por eso se produce la crisis.
    Otro ejemplo interesante es Chile. En términos económicos es probablemente el país más exitoso en Latinoamérica. Ha tenido un crecimiento económico estable desde los años de Pinochet. Aún así, se han generado huelgas y protestas estudiantiles que consideraban que el Gobierno no estaba trabajando para satisfacer sus necesidades en términos de igualdad de oportunidades educativas. Estas acciones sometieron a un alto nivel de presión a un Gobierno que considero muy bueno, democrático y legítimo, que mejora su desempeño constantemente. Estos cambios son la base para la democracia moderna, pero también son una fuente de inestabilidad, hasta llegar a ese estado final de modernización.
    Parecemos estar, especialmente en Latinoamérica, viendo nuevas formas de corrupción. FIFA es un ejemplo impresionante de esto. También el retorno de la violencia criminal se ha visto presente. ¿Estos elementos forman parte de este cambio?
    Pienso que si nos detenemos un segundo y pensamos en Latinoamérica, ha aumentado la consciencia sobre la corrupción en muchos países. Es cierto que en todos lados hay una gran cantidad de corrupción. Pero la gente ahora lo identifica como un problema político que les molesta. Y ese es el comienzo de un cambio a largo plazo. Creo que el principal problema de la violencia criminal tiene que ver con la economía global, con las drogas. Tiene que ver con el dinero que se mueve constantemente a nivel internacional y puede caer en manos de organizaciones criminales, lo que es muy desestabilizador.
    ¿Es un retorno a un sistema depredador?
    En cierta manera. En la economía criminal no hay realmente una forma legal de producir cocaína u otras drogas ilegales. En consecuencia tiende a instaurarse un sistema depredador.
    17062015-IMG_4284
    Fotografía de Andrea Suels Serizier
    Usted también habla sobre la importancia de la dignidad, que está relacionada con las protestas sociales como las que sucedieron en la llamada “Primavera Árabe”.
    Pienso que las personas no son simplemente animales consumidores. Las personas buscan reconocimiento y dignidad como seres humanos. Y una de las formas en las que esta dignidad es otorgada, es a través de la política. Creo que ese es el significado de tener derechos fundamentales políticos, como el derecho del libre discurso, el derecho a votar, el derecho a participar. Lo que significa es que un ciudadano es un adulto capaz de discernir. Por el contrario, en los regímenes autoritarios, se trata a los ciudadanos como si fueran niños. Con sus acciones, los gobernantes le dicen al pueblo: “sabemos mejor que tú lo que deberías querer. No tienes elección”. En la democracia, el niño crece y toma las decisiones con autonomía. Idealmente, eso es lo que hace la democracia: permite que todos sus ciudadanos tengan la dignidad de participar y tomar elecciones políticas.
    Usted ha dicho que le preocupan los peligros de los perdedores de la globalización, lo cual tiene que ver con la cuota de dignidad que estos estados otorgan sus ciudadanos, al tratarlos como niños. ¿Qué tan peligroso puede llegar a ser eso?
    La globalización tiene dos caras. En ciertos países como India y China tiene un efecto beneficioso, porque les ha permitido tener una gran estabilidad y exportar a otros mercados. Por otro lado, la globalización resta decisiones importantes a las personas locales. Alguien puede perder su empleo porque una empresa hace competencia a larga distancia. No tenemos un sistema político global que permita pensar que las personas tienen auténtico control de su destino.
    ¿Cómo ve Latinoamérica en este punto? Hay países que se encuentran en modernización y desarrollo, pero con un alto grado de desigualdad, pese a sus altos niveles de producción.
    Hay dos elementos sobre la agenda de Latinoamérica. En el siglo pasado, el continente luchó para lograr la democracia, y a grandes rasgos, la democracia ganó. Aunque hay países en los que la democracia está amenazada o es mal practicada. Ahora, la democracia básicamente tiene que lidiar con la inequidad. Pienso que el populismo es el sistema de la desigualdad. Si no se tuviera esa desigualdad, no existirían las políticas populistas. En consecuencia, hay que tener políticas sostenibles que ataquen el problema de la desigualdad y la pobreza de forma directa: una forma de redistribución y políticas sociales que puedan ser sostenibles en el tiempo. La diferencia entre una buena política social y una política populista está en la sostenibilidad del modelo. Las políticas populistas redistribuyen recursos en una medida que no se puede costear a largo plazo, y por lo tanto resultan en una solución sólo en el corto plazo. Estas políticas tienen que ser bien pensadas y ser compatibles con la economía de largo plazo.
    El otro elemento de la agenda para Latinoamérica es la ausencia de un Estado impersonal capaz de proveer acceso a la salud, a la educación, a los servicios básicos, a todos estos aspectos que demandan los ciudadanos. Latinoamérica debe garantizar esto con una política de institucionalización impersonal, en la que todos los ciudadanos deben beneficiarse de las políticas de Estado, en vez de hacerlo de forma patrimonial, beneficiando principalmente a los que apoyan al Gobierno de turno.
    ¿Qué puede decir sobre los países del ALBA? Morales, Correa, Kirchner, Chávez-Maduro. ¿Cree que ellos representan algo de estas políticas sociales?
    Los países del ALBA guardan ciertas diferencias entre ellos. Ecuador y Bolivia lo han hecho mucho mejor que Venezuela. Creo que el problema principal de Venezuela es que su economía es demasiado dependiente del petróleo, lo que genera una trampa política, problemática que no enfrentan los otros. Pero esencialmente los países del ALBA carecen de sistemas sostenibles. No son compatibles con políticas económicas de largo plazo. La redistribución que se ha realizado no es eficiente.
    El problema parece ser que las élites en Latinoamérica rechazan la aplicación de estas políticas…
    Hay problemas tanto en la izquierda como en la derecha. Usted está en lo correcto. El problema clásico en Latinoamérica era que el sector privado y los intereses conservadores utilizaban el poder de forma patrimonial, para protegerse a sí mismos y a sus ingresos. Este es un hábito que en realidad viene de España, si lo rastreamos históricamente. El problema con la izquierda, en este caso los países del ALBA, es que ellos hacen lo mismo. Ven al Estado como una fuente de recursos que pueden utilizar para garantizar la sostenibilidad de su popularidad. En Argentina, los peronistas implementan una serie de programas sociales, pero los que se ven beneficiados por estos programas sociales son aquellos que acudieron al llamado del voto peronista. No es un beneficio que se distribuya de forma impersonal, a cualquiera que califique en un estatus de pobreza. En esencia, esa es la diferencia entre un Estado Impersonal y un Estado Patrimonial. Ese es el problema que Latinoamérica necesita resolver.
    Venezuela parece encajar perfectamente en este problema. Es un Estado Patrimonial, que implementa políticas populistas que parecen no llevar al país a ningún lado. ¿Cómo ve a Venezuela?
    El problema con Venezuela y el chavismo no es la idea de que es necesario actuar por los pobres, sino la forma en la que se acomete la iniciativa. En primer lugar, los recursos del Estado no son distribuidos de forma impersonal. Por el contrario, son otorgados a los partidarios políticos. Adicionalmente, los recursos distribuidos sobrepasan la capacidad efectiva de operación del Estado. Anteriormente, Venezuela tenía una industria petrolera efectiva que contrataba a sus ingenieros según su calificación profesional. Pero estas personas fueron despedidas y reemplazadas por clientes políticos, suplantando la calificación profesional por lealtad política hacia el partido del Gobierno. En consecuencia, toda la producción ha decaído de forma sostenida, y el país ha sufrido como resultado de estas políticas. Este es un caso clásico que utiliza el patrocinio en lugar de un mecanismo de Estado moderno.
    Entonces, según su tesis, esto sería típico de la decadencia política. Es decir, va en una dirección opuesta en la historia: en lugar de avanzar hacia adelante, da un salto hacia atrás.
    Bueno, el viejo Estado venezolano tenía ciertos aspectos del Estado moderno, pero estaba construido sobre una sociedad altamente desigual. En el proceso de tratar de solventar el problema de la desigualdad, el sistema político ha retrocedido y toda esa estructura estatal ha sido casi completamente desmantelada. El poder es más importante, y el poder político es visto en cierta forma como un fin en sí mismo. El Estado es percibido como una fuente de recursos que puede ser usada para perpetuar a las personas que ostentan el poder.
    Y también esta actitud permanente que tienen de responsabilizar a alguien más por los problemas que enfrentan, ¿cierto? Guerra económica, imperialismo, Uribe. En cierta forma, al escuchar la retórica del chavismo, parecer ser más del siglo XX que del siglo XXI.
    Creo que el chavismo ha estado peleando con dragones que hace ya mucho tiempo dejaron de existir. A los países que realmente han aceptado los términos de la globalización, como China, les ha ido extremadamente bien. Se han impuesto a la pobreza, han reducido el número de personas en la indigencia, han proporcionado servicios sociales, porque aceptan el hecho de que el mundo globalizado ofrece muchas oportunidades para hacer justamente eso.
    Pero China quizá tenga problemas eventualmente, cuando se muestre que la eficiencia económica no es el punto central.
    Todos los países tienen problemas, y el modelo chino tal vez no sea sostenible. Pero comparado con Venezuela, es un modelo mucho mejor, porque al menos la economía está creciendo y la gente está caminando hacia adelante.
    Usted es un estudioso de Hegel, y a los hegelianos no parece gustarles hablar del futuro, pero, ¿qué prevé para un país como Venezuela? ¿La democracia liberal es posible en un país como Venezuela? Una vez que se ha caído en la decadencia política, ¿se puede salir de allí?
    El gran problema que ocurre en Venezuela es el alto grado de polarización que existe en la sociedad. Para llegar a la democracia liberal, creo que tiene que haber una forma de superar eso, porque esas personas en los extremos ideológicos no van a desaparecer, y lo que se necesita es un sistema político que realmente les permita trabajar juntos, hacer concesiones y crear una serie de políticas que no satisfarán a todos, pero al menos permitirán a la mayoría expresar sus intereses y puntos de vista. Creo que eso es posible en cualquier país si se tiene el liderazgo adecuado. Hay otros lugares que han logrado superar altos niveles de polarización. Sudáfrica es un ejemplo de eso; Chile, después de Pinochet es otro ejemplo de una sociedad altamente polarizada. Costa Rica, para tomar un ejemplo más antiguo, atravesó una guerra civil en los últimos años de la década de 1940, pero tuvo una élite visionaria que pudo llevar al país por un camino diferente. De manera que hay algunos precedentes importantes.
    Usted no es un pesimista, es más como un médico que dice lo que está mal pero no se da por vencido con el paciente. ¿Es usted un optimista?
    Bueno, supongo que creo en el progreso a largo plazo. El problema es que el largo plazo es muy largo, y muchas cosas terribles pueden pasar en el corto plazo. Es como el mercado bursátil: con el tiempo va hacia arriba, pero en cualquier momento dado puede colapsar. La primera mitad del siglo XX fue un enorme retroceso. Pero creo que la segunda mitad fue de considerable progreso, tanto material como político, en todo el mundo, y muchas veces la gente no reconoce cuánto progreso ha habido. No sólo en lo económico. En 1970, sólo un tercio de los países del mundo vivían en regímenes democráticos, mientras que hoy son cerca de dos tercios. Eso es una mejora importante.
    ¿Cómo define usted progreso y desarrollo?
    Económicamente, creo que tiene que ver con progreso material en términos de ingreso per cápita, y si éste es distribuido equitativamente, mucho mejor que si sólo va a un pequeño número de personas. En política, creo que es institucionalización. En mi opinión, se necesitan tres grupos de instituciones: un Estado, un estado de derecho, y responsabilidad política. Cada uno de ellos debe desarrollarse, manteniendo cierto balance, para que el sistema sea justo y legítimo.
    Usted trabajó con Huntington, lo que fue muy relevante en el desarrollo de su trabajo. ¿Cómo fue trabajar con él?
    No estuve de acuerdo con él en muchas cosas. Especialmente, considero que sobreestimó la cultura y la identidad en sus últimos libros. Pero, comparado con muchos estudiosos de las ciencias políticas, él fue un gran pensador: tomó grandes ideas y no tuvo miedo de especular, de mostrar ideas que quizá no eran correctas, pero que fueron un punto focal de debate. Creo que muchos científicos sociales están tan interesados en el rigor científico que no quieren estudiar ningún problema complejo. Creo que eso fue lo principal que tomé de él.

    Jose Gonzales...
    0 

    Añadir un comentario

  6. 0 

    Añadir un comentario


  7. Colegio Manuel Aguirre de Fe y Alegria en una comunidad popular de Caracas


    Lo que fue y lo que está siendo…
    [1] Siempre he dicho que la historia es un ejercicio de interpretación, análisis y descubrimientos.
    [2] Los grandes historiadores venezolanos han dividido a la sociedad entre conservadores y liberales en el principio republicano, otros dicen que todos eran liberales [eso de conservadores o godos era pura paja] y otros los dividen entre los amantes del orden, la paz, el civilismo y la producción económica y los otros amantes de la revuelta armada, el saqueo y la flojera.
    [3] El Doctor Germán Carrera Damas la divide en: Republica Liberal Autocrática y Republica Liberal Democrática. Y siempre ha habido venezolanos que se han anotado en algunos de esos bandos.
    [4] Hoy la cosa parece un poco distinta, fijémonos que toda la historia de Venezuela parece igual, pero tiene sus “toppings” que le dan toques distintos.
    [5] El chavismo es marxista [hablando a calzón quitao], el marxismo según el escritor francés Albert Camus es una religión horizontal, es decir, sin transcendencia, sin Dios.
    [6] Después de ver todos estos años el culto a la personalidad de Hugo Chávez,  al fallecer este, hoy dia es prácticamente una seudo-religion. Hay que ver las propagandas del gobierno y quedarse espabi-loco al ver semejante especie. 
    [7] Hoy dia los venezolanos amantes de la Republica Liberal Democrática debemos buscar la transcendencia. Hay mucha Encíclica Social de la Iglesia Cristiana Católica, la última de Francisco es luminosa. También leer a esos grandes venezolanos que entregaron su vida a la literatura y a las obras por la justicia social; Cecilio Acosta, por ejemplo.
    [8] Nos damos cuenta de lo poco trascendente de cada palabra que dice el presidente y sus co-partidarios, y cada dia es peor; Hay que ser un enano intelectual para considerar a Chávez un gigante.
    [9] La oposición no se salva de esta, sin embargo hay dos individuos relacionados por amistad, recatados de palabras, poco intelectuales, jóvenes…Que tienen algo de trascendencia en algunas frases, no es gran cosa, PERO ES ALGO.
    [10] La trascendencia se logra con genialidad y obras a favor de los mas desfavorecidos…
      Luis Eduardo Llanos Cabeza



    0 

    Añadir un comentario

  8. El monetarista Pedro Elías Hernández afirma que a partir de 1974, la devaluación del bolívar fue de 4,30 a 178 mil bolívares; que es el precio oficial del tercer tipo de cambio, llamado Simadi, que se ofrece en el mercado.
    Agrega que las reformas que se le han hecho a la Ley del Banco Central de Venezuela terminaron por destruir nuestro sistema monetario.
    En este momento el gobierno tiene muy pendiente un problema relacionado con el déficit fiscal, y el cual ya venía agravándose; no obstante con la caída de los precios del petróleo la situación aún se ha tornado más complicada.  ¿Cómo ve usted la forma como el gobierno ha enfrentado dicho problema?
    -Desde las reformas a la Ley del Banco Central de Venezuela en el 2005 y en el 2010 constituye el atentado más criminal contra el sistema monetario venezolano, y de esos polvos vienen estos lodos. En el año 2005 en el marco de esta reforma se creó la figura del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden); que se alimentaba de un concepto que esa reforma estableció, como fueron las llamadas reservas excedentarias del BCV.
    -Una vez que el BCV decidía que era lo que estaba por encima de lo que se consideraba lo óptimo en las reservas, el llamado excedente iba a parar a ese fondo. En el transcurso del tiempo, desde el 2005 hasta el presente, por ese concepto han salido unos 70 mil millones de dólares de las reservas internacionales al Fonden.
    -Ese trasvase de recursos constituye la liquidación del sistema monetario venezolano y la reducción y liquidación, prácticamente, a nada del contra-respaldo que deben tener los bolívares en posesión del público; las reservas internacionales no solamente suman la cantidad de divisas que tiene el BCV, para los efectos de poder honrar sus obligaciones internacionales en materia de deuda externa, así como para poder financiar sus necesidades de importaciones de bienes y servicios.
    -Las reservas internacionales representan el activo en divisas convertible en el campo internacional, sobre el cual se basa el respaldo de los billetes que circulan, y que dicen tener: si usted se busca un billete venezolano de cualquier denominación, se encontrará en letras un mensaje que dice: “pagaderos al portador en el BCV”.
    -Eso significa, teóricamente, que si no existiera control de cambio, tú con ese billete puedes ir a las oficinas del BCV y reclamar su contravalor de respaldo respecto del tipo de cambio; que existe en el momento. Es decir, un billete de cien o de cincuenta bolívares debería tener un contravalor de respaldo, por el cual se emite ese billete.
    -Eso no existe en Venezuela, y la razón es porque en la reforma a la Ley del BCV se le empezó a reducir, drásticamente, ese apoyo de respaldo que los billetes que se emiten deberían tener. Por lo tanto se empezó a generar esa destrucción del sistema monetario venezolano, cuando comenzaron a imprimirse billetes sin respaldo de nada, pues el respaldo de los mismos constituyen esas divisas que fueron a parar en un monto de 70 mil millones de dólares al Fonden, y, en buena medida, en momentos en que las reservas internacionales están agotadas, y lo único que quedan son las 367 toneladas de oro, que parece que están empezando a vender o a canjear de alguna manera.
    -En cuanto a la reforma del BCV de 2010 fue lo que permitió la generación de dinero inorgánico; convirtiendo al BCV en un prestamista del gobierno central o, prácticamente, de Pdvsa; pues Pdvsa emite unos  bonos, el BCV le da bolívares sin ningún tipo de respaldo, para financiar el gasto público y, sobre todo, para financiar ese déficit fiscal. En este momento, y desde hace unos dos años para acá el financiamiento monetario del presupuesto de la República es el equivalente como al 60% del gasto público consolidado del gobierno.
    Eso significa que fracasó la idea que motivó, justamente, a Hugo Chávez a llevar a cabo esas reformas del BCV; puesto que él comenzó a hablar de las reservas excedentarias o del “millardito”, justamente, argumentando que ese dinero se iba a tomar en función de planes de desarrollo nacional. ¿O no?
    -Un fracaso total; porque esa idea se basa en un despropósito económico, y, en lo particular, monetario. Las reservas internacionales no constituyen un ahorro, como sí el respaldo de la masa monetaria de bolívares que emite el BCV, es decir, las reservas internacionales son unos activos, que respaldan los pasivos que conforman cada billete que tú emites, y cuando ese billete llega de forma legítima a un tenedor de bolívares, es porque el BCV le está diciendo: yo te estoy garantizando que ese billete que tú tienes en tu poder, producto de tu trabajo, de tu esfuerzo y de la libertad económica tiene un respaldo que sintetiza todo tu esfuerzo en función del objetivo laboral que tú has rendido.
    -Así que cuando tú le restas respaldo a los billetes, porque utilizas las reservas internacionales, para cualquier tipo de financiamiento que, por lo demás, nunca se definió, exactamente, cuál era; creando una suerte de presupuesto paralelo, poco controlable y poco transparente, no estás sino haciendo eso, es decir, fomentando un presupuesto, absolutamente, parafiscal, paralelo y, por otro lado, llevas a cabo eso a costa del patrimonio dinerario de cada uno de los venezolanos.
    -No hay que olvidar que el dinero es la propiedad privada más democrática que existe; porque por lo menos la persona más humilde por lo menos un billete debajo de su colchón tiene o una cuenta de ahorro, y que forman parte de sus ingresos. Pues bien, el bolívar está dejando de ser dinero, convirtiéndose, simplemente, en una unidad de cuentas; porque dinero no es sólo eso: una unidad contable; sino que dinero también es un valor que constituye la síntesis de tu esfuerzo, tanto de tu ahorro, como de tu capacidad productiva.
    Los bolívares valen tan poco que no cuentan como moneda de cambio sino en el país
    Los bolívares valen tan poco que no cuentan como moneda de cambio sino en el país
    -Esa es la diferencia con respecto a lo que es, simplemente, una moneda. Si tú destruyes el bolívar en su condición de dinero, estás destruyendo la única propiedad que tienen los que no poseen nada; que son sus ingresos: el bolívar está dejando de ser dinero y está dejando de tener condición de patrimonio dinerario al habérsele restado el respaldo de las reservas internacionales; que harían viable la condición que dicen los billetes de pagaderos al portador en las oficinas del BCV, es decir, se están imprimiendo billetes de monopolio; porque se le restaron 70 mil millones de dólares a las reservas, y que deberían respaldar los dos billones de bolívares que están en circulación en posesión del público en este momento.
    ¿Cuánto representa la cantidad de valor que ha perdido nuestra moneda?
    -El sistema monetario venezolano es uno de los pilares fundamentales respecto de los cuales se conformó aquí el Estado nacional moderno, en especial, a partir de la segunda década del siglo XX. La Ley de Monedas de 1918, que fue formulada durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, creó el sistema monetario moderno nacional; luego se aprobó la ley que creó el BCV en 1939, ente que comenzó a operar desde el año 1942.
    -La República venía, prácticamente, destruida después de un siglo XIX de guerras intestinas; prácticamente, en proceso de disolución, y viviendo en una condición de Estado fallido. Venezuela un poco viene a ver luz a partir de la aparición de la industria petrolera en la primera y segunda década del siglo XX, y a partir de ahí uno de los pilares fundamentales, que le da forma al país, es la reconstitución de su sistema monetario, y que es posible a través de esos instrumentos legales.
    -Eso fue hecho añicos con la reformas a la Ley del BCV de 2005 y 2010; reformas que, por lo demás, son inconstitucionales, y que por tal motivo tienen una demanda de nulidad por parte de prominentes venezolanos como José Guerra, Oscar García Mendoza, Orlando Ochoa y otros, cuyos nombres ahora se me escapan, ante el Tribunal Supremo de Justicia.
    -Es por eso que mucha gente se está trasladando al dólar. Hay muchas transacciones, que se están haciendo en moneda extranjera; porque el bolívar está dejando de ser extranjero; porque el bolívar no tiene ninguna validez. La gente no tiene ningún incentivo ni ningún estímulo; para que ese dinero se ahorre, y que es lo que hace que la gente lo consuma enseguida, a los fines de aprovechar el poco valor que tiene.
    -Yo he venido insistiendo a través de artículos en que aquí en Venezuela tuvimos lo que se conoció como el bolívar oro: el antiguo signo monetario venezolano; en que se convirtió desde 1918 hasta 1974, es decir, hasta el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, y esto porque el respaldo de los bolívares que se emitían los constituían el oro o las divisas. Bueno, durante el tiempo que existió ese bolívar la devaluación de nuestro signo monetario fue de 3,30 a 4,30, es decir, de apenas un 30%; pero cuando perdió el anclaje, respecto de su valor oro o en su valor divisa, y empezó a emitirse, no sobre la base de las reservas internacionales, sino en función de las necesidades de financiamiento de los gobiernos; repito, a partir de 1974, la devaluación del bolívar fue de 4,30 a 178 mil bolívares; que es el precio oficial del tercer tipo de cambio, llamado Simadi.
    -Eso en términos de devaluación constituye unos 3 millones 900 mil por cierto, mientras el bolívar oro su devaluación fue de apenas 30 por ciento.
    Entre los economistas está planteada una discusión en torno a la dolarización de la economía, con motivo, precisamente, de esta situación que usted acaba de describir; pues hay quien piensa que adoptar este esquema cambiario implica perder la autonomía del nuestro manejo económico. ¿Qué piensa usted?
    -De entrada te voy a decir que no estoy de acuerdo con la dolarización de la economía; pero a propósito de esta medida, que constituye una alternativa frente a la destrucción del sistema monetario venezolano, y no niego que sea una opción, pero que me recuerda mucho las razones por las cuales cayó la primera República en 1812, y lo que el propio Simón Bolívar expresó en su famoso Manifiesto de Cartagena, cuando entonces decía que la disipación de las cuentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales, particularmente, en sueldos de infinidad de oficinistas de todo tipo, dio un golpe mortal a la República; porque la obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda sin otra garantía que la fuerza y las rentas imaginarias de la confederación.
    -Cuando nosotros estamos citando textualmente estas palabras del Libertador, en momentos en que se plantea una dolarización de la economía es porque, efectivamente, nos está provocando horror el bolívar; nos está provocando horror el dinero que emite la República; porque no nos genera confianza y nos empobrece, y entonces nos ponemos a buscar el dinero de la potencia externa para que nos salve; que es el dólar.
    -Bueno, esa puede ser una solución, como lo fue a la caída de la Primera República: empezamos a imprimir dinero sin valor, y entonces ahora como destruimos nuestro signo monetario, que es el bolívar, entonces vamos a llamar a María y vamos a llamar al dólar, como expresión de una fortaleza económica y extraterritorial de Venezuela, para que nos venga a solucionar el problema que nosotros confrontamos.
    -Las razones por las cuales cayó la Primera República, pudieran ser las razones que lleven a la caída de la Quinta República; porque, efectivamente, la destrucción de nuestro sistema monetario, a causa de la emisión de dinero sin valor nos está llevando, pienso yo, a la innecesaria e inadecuada dolarización del país. Porque la dolarización del país no es una solución, realmente. La dolarización del país sería la consecuencia inevitable de la destrucción del sistema monetario nacional.
    -Por lo tanto, nosotros pensamos que la alternativa de la dolarización es algo que tenemos que evitar; porque sería, simplemente, terminar de cancelar el sistema monetario venezolano, reconociendo la destrucción del mismo. Hay alternativas todavía, para evitar la dolarización; dado que todavía no hemos entrado en la espiral desde el punto de vista técnico formal de lo que se llama la hiperinflación, a partir de la reconstitución de nuestras reservas internacionales. Pero, en lo esencial, frente a esto, nosotros estamos proponiendo el proyecto de Ley Orgánica de Defensa del Valor del Dinero y de los Ingresos de los Venezolanos y de Ilícitos Monetarios de Funcionarios del Estado.
    0 

    Añadir un comentario

  9. Antonella S. Marty's picture
    A partir del colapso de la Unión Soviética en la década de 1990 se fue estableciendo un mayor número de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en la actual Rusia. Estas organizaciones de la sociedad civil juegan un papel crucial para la misma, y suelen estar integradas tanto por intelectuales como por activistas que hacen énfasis en el debate de ideas, cuestionamiento de los procesos políticos o defensa de causas particulares.
    Empero, ¿qué sucede cuando el gobierno las censura, multa a todo aquél que opine distinto, prohíbe el debate de ideas y adquiere el monopolio de propuestas en políticas públicas?
    Las políticas altamente restrictivas de presidentes como Dmitri Medvédev o el actual mandatario Vladimir Putin (ex agente de la KGB) han sido nocivas para el desarrollo independiente y la efectividad de estas instituciones civiles y otras tantas. La situación se ha puesto cada vez más oscura en las últimas décadas y tomar la responsabilidad de llevar a cabo un proyecto de ONG que no comparta las ideas del gobierno se ha convertido en un gran riesgo.
    Tal es el caso de organizaciones defensoras de los derechos del votante, derechos de expresión, derechos civiles, etc. Estas organizaciones, con su aparición en Rusia a partir de 1990, lograron alcanzar su auge y tener una voz en el año 2000, momento a partir del cual el gobierno ruso las lleva a su máximo declive tras arrestar a varios disidentes, fomentar el temor y alejar a los donantes privados. La realidad es que hoy sólo el 20% de las organizaciones registradas en Rusia están activas.
    Hace algunos años, el Parlamento ruso decretó una ley que requería que las ONG que recibían fondos del exterior, realizaban actividades políticas o pensaban distinto al gobierno, se registraran como “agentes extranjeros” en el Ministerio de Justicia. Resulta curioso el término, ya que en Rusia los “agentes extranjeros” (Иностранный агент) suelen ser vistos como los “espías”, siendo una clasificación bastante asociada a la era soviética.
    Ante tal situación, las implicancias para las ONG han sido fuertes, y nos encontramos hoy con un aumento en los pasos burocráticos para el registro de las organizaciones, restricciones para los extranjeros que participen de las mismas, un sometimiento a costosas auditorias y a los poderes de supervisión del gobierno, quienes intervienen en los asuntos personales de dichas instituciones, llegando a la suspensión o la clausura.
    La cuestión reside en que si usted está en Rusia y busca llevar adelante una iniciativa privada para defender alguna causa que el gobierno considere “no apta”, “sensible” o tenga financiamiento del exterior, y aun más, si tiene éxito en hacerla popular o capta la atención de los medios, entonces déjeme decirle una cosa: usted se encuentra en problemas.
    El monopolio de las investigaciones y la vida intelectual en las políticas públicas en manos del Kremlin siempre ha sido evidente en la historia soviética, sin embargo aquél monopolio parece querer mantenerse inclusive varias décadas después de la caída de la cruenta Unión Soviética.
    La tendencia hacia la centralización del poder siempre ha sido evidente, sin embargo, pareciera ser que Rusia ha estado buscando recuperar una buena parte de los anacrónicos hábitos de la era soviética.
    ¿Qué nos dicen los índices de libertad?
    En el Índice de Libertad Económica 2015 de la Fundación Heritage de Estados Unidos y el Wall Street Journal, Rusia se ubica en la posición 143 de 178 países (este último es Corea del Norte, muy cerca de Cuba y Venezuela), concluyendo que Rusia tiene la libertad económica más controlada y reprimida de Europa.
    Entre índices del Transparency International, vemos a una Rusia con altos niveles de corrupción, alcanzando la posición 136, muy cerca de países como Irán, Corea del Norte o Zimbabwe, con fuerte presencia corrupta dentro de los partidos políticos, del aparato legislativo, los medios de comunicación, el sistema educativo, el judicial, la policía y los funcionarios públicos.
    Según el Doing Business 2015 del World Bank Group, a los ciudadanos rusos les lleva unas 177 horas anuales para llevar a cabo las formalidades administrativas del pago de impuestos, mientras que el monto total de impuestos en porcentaje de ganancias es del 54,1%.
    Por su parte, se observan elevadas restricciones en la prensa, donde los canales televisivos del gobierno difunden la propaganda oficial, censurando un sinfín de voces y periódicos. Observamos entonces que la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa elaborada por Reporteros sin Fronteras, ubica a Rusia en la posición 152 de 179 países, hallándose en una seria situación restrictiva.
    El autoritarismo hecho “ley”: las limitaciones a la libertad de expresión
    Son infinitas las leyes, o sería más justo llamarlas tropelías, que silencian a las voces opositoras que tienen el objetivo de denunciar los abusos del régimen ruso.
    Anteriormente observamos la Ley de Agentes Extranjeros (referida a las ONG), empero cabe mencionar otras tantas que censuran la libertad de expresión en Rusia.
    Tal es el ejemplo de la Ley Lugovoi, la cual bloquea el acceso a ciertas páginas web que no cuentan con la autorización del gobierno. Por ende, si el aparato gubernamental considera que una web fomenta las protestas o pensamientos disidentes, puede ser dada de baja de inmediato.
    La Ley de Restricciones en Internet consiste en que los blogs o webs que superan las 3000 visitas por día deberán estar registradas en la llamada “Agencia de Supervisión de los Medios de Comunicación”… ¿1984?
    Otra ley autoritaria, y tan soviética como las anteriores, es la Ley de Traición y Seguridad Nacional, que tiene bases en multar a individuos y organizaciones por “facilitar información clasificada a las naciones extranjeras y actores internacionales”.
    Vemos también la existencia de una Ley de Manifestaciones, la cual proclama que todo aquel que organice protestas será multado (de U$200 a U$10.000) por “alterar el orden público e incumplir las normas”. Otra ley bastante similar es la Ley sobre la Difamación por la cual, en el caso de realizar un comentario contra las autoridades gubernamentales, el ciudadano ruso será multado.
    Este autoritarismo del Kremlin, la falta de transparencia, los servicios de inteligencia con su elevado poder, los derechos civiles, políticos y económicos avasallados por el gobierno de Vladimir Putin, el creciente número de empresarios del gobierno, los exilios, muertes o encarcelamientos de aquellos intelectuales o empresarios que opinan distinto, el colonialismo, el ultra nacionalismo y las bases del Estado omnipotente de la era soviética, han llevado a hacer de Rusia una sociedad civil completamente controlada.
    La historia soviética tanto con Lenin o Stalin a la cabeza nos mostró la esencia de la acumulación de poder. El avance bolchevique a partir de 1917 avasalló la totalidad de las libertades, incluyendo la libertad de prensa: fueron innumerables los decretos que otorgaban al gobierno revolucionario el derecho de sancionar publicaciones que negaran a las nuevas autoridades, tal como fueron incontables las leyes que establecían el monopolio estatal sobre la publicidad, cuestión que debilitó a la prensa opositora, además de la confiscación de imprentas y el cierre de periódicos, ¿le es familiar?
    En simples palabras: en pleno siglo XXI expresar y transmitir ideas a una audiencia masiva o tener un buen número de seguidores en las redes sociales son algunas formas de tener graves problemas con las autoridades del gobierno, ¿hasta cuando estos gobiernos prehistóricos?
    Esta es la ingeniería social soviética que Rusia parece no haber podido abandonar. Resulta evidente que el legado comunista dejó su vacuna en la sociedad civil rusa.
    Antonella S. Marty

    0 

    Añadir un comentario

  10. En el estado Aragua, la UNA, como se le conoce a este movimiento independiente que representa la tercera vía, ha añadido a su apoyo a la organización Opinión Nacional (Opina), Solidaridad Independiente y el Movimiento Laborista.
    Dirigentes regionales ofrecieron una rueda de prensa a través de la cual informaron que es necesario dar un vuelco urgente a la política venezolana, según lo informó Pedro Elías Hernández, quien sostuvo que en medio de la incertidumbre y la desconfianza, el país se ha unido, por lo que necesita una nueva opción que no represente la sustitución de un modelo hegemónico por otro.
    “La inseguridad que vivimos, el desabastecimiento y el alto costo de los productos y servicios nos llevan a crear un programa de salvación nacional, por lo que desde UNA aglutinamos esta vasta cantidad de población que está descontenta con lo que está sucediendo y quiere darle un parao a la división política”.
    Uno de los coordinadores nacionales de UNA, Carlos Padilla, manifestó que el movimiento independiente “puede ser una respuesta a la mayoría del país, que está cansada de la situación, por lo que nos centraremos en restituir la seguridad y el orden público, aplicando un mejor proceso de selección del personal que integre los cuerpos policiales en el país, por lo que se hace necesario decretar la emergencia policial”.
    Cinco leyes para el pueblo
    Juan de Dios Rivas Velásquez, presidente de Solidaridad Independiente, comentó que concentran su propuesta en cinco ejes legislativos, siendo el primero de ellos la creación de una ley de seguridad social para los jubilados, pensionados y adultos mayores, que será próximamente presentada ante la Asamblea Nacional.
    En segundo lugar, expuso imperante la creación de una ley de sistema de seguridad social para los estudiantes y los educadores de Venezuela. En tercer orden, abogó por la creación de una ley de propiedad definitiva para el venezolano.
    En cuarto lugar, Rivas manifestó que desde el seno de la Asamblea Nacional, UNA impulsara la creación de una ley de petróleo y materia prima para el venezolano. Por último lugar, expresó como urgente la puesta en marcha de un instrumento legal que evite la fuga de capitales mal habidos, lo que se conocería como la “Ley Anticorrupción”.
    Fuente: Elaragueno
    0 

    Añadir un comentario

Cargando

No hay comentarios:

Publicar un comentario