lunes, 6 de abril de 2015

Entrevistas y Mas...(Sucesión puntofijo)



Medios de comunicación y libertad.
La libertad de expresión, “Habla el presidente”

Durante el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-1974) su política comunicacional estuvo centrada en la verdadera rueda de prensa semanal llamada “Habla el Presidente”.
“Habla El Presidente” solamente se transmitía los jueves. Jamás ese programa se transmitió en “cadena”, además, se hacía de manera escalonada, es decir, en un canal se transmitía a las 8 de la noche, en otro a las 8 y media, en otro a las 9 PM, y así sucesivamente.
“Habla el Presidente” tenía una duración promedio de media hora. Al principio había una parte expositiva, luego las correspondientes preguntas de 4 periodistas tanto nacionales como internacionales. Al final de esta etapa cualquier otro periodista podía preguntar con toda libertad y sin ningún tipo de coacción, insultos, descalificativos y amenaza por parte del ex presidente Caldera.
Las diferencias que pudo tener con algunos periodistas las manejaron con todo respeto y consideración, a ninguno insulto, maltrató o vejó.
A ninguno le preguntó cosas tales como “cuanto te pagaron para hacer esa pregunta”, o: ¿quién te escribe las preguntas”?, o lo acusó de ser un títere del dueño del medio para el que trabajaba, o de estar al servicio de intereses imperialistas o subalternos.
Al final, Caldera saludaba y departía brevemente con todos los invitados y trabajadores de la prensa que cubrían dicho semanal. Además, entre jueves y jueves no había ruedas de prensa presidenciales. La radio hacía exactamente lo mismo.
“Habla el Presidente” era también escalonado en la radio y sin “cadena”, los trabajadores de la prensa escrita también podían hacer su trabajo con entera libertad, etc.
Salvo excepciones muy extraordinarias y por muy graves motivos el ex presidente Caldera hacía “cadenas”. No se veían las interminables, insufribles, impresentables y repetitivas “cadenas”   como se ven hoy en día, a veces de cinco horas o seis horas, y a veces varias veces al día.
En todo lo humano siempre hay y habrán diferencias, es parte de  nuestra naturaleza humana, pero las diferencias fueron manejadas con todo respeto y consideración por parte de Caldera, tanto para los políticos, como para los periodistas, etc.



 

 

Entrevista a Manuel Caballero (1931-2010)

A continuación publicamos una reveladora entrevista a Manuel Caballero que le hiciera Rafael Arráiz Lucca en 1986.
Por Rafael Arráiz Lucca | 5 de diciembre, 2010
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Manuel Caballero es madrugador. Se le consi­gue fácilmente antes de las siete de la mañana to­mándose un café en la panadería de Santa Fe. Además, la vehemencia y el tinte personal que le imprime a todos sus análisis son las cartas de identidad de este historiador que gusta de lla­marse “escribidor”  mas que escritor. En ver­dad, más allá incluso del gourmet que hay en él, Caballero ha asumido la escritura torrencialmen­te. El espíritu barquisimetano que lo habita lo dispone, sin tregua, para el entendimiento de cuanto ocurre ante sus ojos. La curiosidad de Ma­nuel encuentra cauce en los distintos frentes que atiende: el ensayo, la crónica periodística, la do­cencia, el humorismo, la historia y Hanni Ossott (la poeta y ensayista con quien está casado desde hace algunos años). Si la poeta indaga en los ve­ricuetos de la nocturnidad Manuel es todo lo con­trario: busca la luz como un topo que, súbita­mente, desea dejar de serlo.
Del afán por comprender, por explicarse, nacen últimamente varios títulos: El discurso del de­sorden, Las Venezuelas del siglo veinte, un en­sayo sobre el General Gómez y El orgullo de leer. Algunas de las luces que el autor ha dejado prendidas son las que iluminan la conversación siguiente.
¿Cuáles títulos incluiría en una Biblio­teca personal para la comprensión de Ve­nezuela?
Toda escogencia es un reto y toda antología es una mutilación. Con esto no digo nada original, pero sí algo cierto. En todo caso, no puede re­flexionarse sobre Venezuela sin referirse a algu­nos autores, pero, debo aclarar que yo, Manuel Caballero, no puedo responder a esta pregunta sino desde un punto de vista estrictamente per­sonal. La Historia Constitucional de Gil Fortoul es fundamental. Esta historia reúne el rigor cien­tífico y la buena prosa, dos ingredientes difíciles de conseguir. Luego, creo que los libros de Va­llenilla Lanz, en particular el Cesarismo Demo­crático, tienen las mismas buenas características de Gil Fortoul. Aunque alejado de mí en cuanto a concepción de la historia pienso que El Regente Heredia de Mario Briceño Iragorry es un libro, también, fundamental. Es posible que Don Mario sea menos denso que los anteriores en cuanto a su posición historiográfica, pero sí es superior literariamente. Incluyo, por supuesto, a Mariano Picón Salas con toda su obra y, básica­mente, con Comprensión de Venezuela. Hacia estos autores tengo una particular debilidad por­que, evidentemente, mi género literario es el en­sayo.
En anteriores oportunidades le he oído continuar la lista del ensayo con J. M. Briceño Guerrero y Juan Nuño. Del pri­mero, ¿se refería al Discurso Salvaje?
No, para nada. Me refería sobretodo a su úl­timo libro Amor y terror de las palabras porque es un modelo de ensayo. Es decir, allí el ensayo es una reflexión en la que te paseas a través de los géneros sin aferrarte a ninguno en particular. Además, la lista continúa con Francisco Rivera que es una de las primeras plumas de este país. Su ensayo sobre Malcolm Lowry es magistral; y aunque en menor grado, el de Pessoa. Lo que logró con Lowry no lo logra enteramente con Pessoa: éste se le impuso.
El ensayista e historiador que hay en us­ted ¿qué piensa sobre la Venezuela de hoy?
A medida que pasan los años se combinan en mí dos actitudes; el optimismo y el escepticismo. Esta combinación se da también en mi escritura desde hace unos años. No se puede decir que Venezuela no haya avanzado nada, que esté en el suelo, porque eso no es así. Si compara al país “que era” con el país “que es”, el cambio es impresionante y no creo, como se cree comúnmente, que todo se lo debamos al petróleo. Tan sólo ver cómo hemos soportado la crisis actual es indicativo de una ac­titud bastante positiva. Por otra parte, desconfío de cierto discurso político, por lo general gran­dilocuente que, entre otras razones, ha hecho que el pueblo venezolano se desprecie profundamen­te. Esto está demostrado con encuestas y traba­jos de investigación: los venezolanos nos des­preciamos profundamente.
Nuestro carácter hispano contribuye mu­cho al cuadro del auto-desprecio.
Si, pero al lado de aquel discurso político, ac­tualmente contribuye mucho con esta actitud au­to despreciativa  de Arturo Uslar Pietri.
¿Cómo?
El insiste demasiado en nuestras lacras y tie­ne una audiencia muy grande. Más aún hoy, cuan­do nadie puede pensar que busca poder personal o que tiene aspiraciones presidenciales. Pero te lo digo con toda franqueza, tengo una tremenda desconfianza hacia esa actitud de Catón. Es una actitud necesaria, pero pierde su objetivo y se transforma en pesimismo estéril cuando se hace sistemática. Con estas afirmaciones no persigo destacarme por el escándalo al enfrentarme a la actitud de un hombre que todo el mundo acata. Pero como ya yo no soy un jovenzuelo, espero que se entienda que no apelo a esto para lograr notoriedad. Además, esta opinión sobre Uslar no invalida para nada la estima intelectual que tengo por él; y que conste que esto no es un saludo a la bandera. Hay un Uslar que admiro y otro que no me dice nada: el Uslar de la tele­visión, de Pizarrón. En cambio, admiro el Uslar de los cuentos y el de Las lanzas coloradas.
El Uslar de las crónicas de viajes es en­cantador.
Sí, es cierto, es muy grato. Uslar es más gran­de cuanto más se despoja de su propio bronce.
Uslar no está solo en lo del pesimismo. También tuvo esa actitud Pérez Alfonzo y, hoy día, Liscano también es escéptico.
El pesimismo de Uslar es fundamental, esen­cial y el de Pérez Alfonzo fue, digamos, casuísti­co, coyuntural y, en todo caso, la audiencia de éste fue menor que la de Uslar. El otro que citas es distinto. En Liscano hay una contradicción en­tre su pesimismo y su actitud vital que es de un incontenible optimismo. Cuando alguien lee a Liscano piensa que es un viejo engrinchado, pero cuando ves cuánto es capaz de entusiasmarse, surge su contradicción. A mí me simpatiza mu­cho la actitud de Liscano: la contradicción per­manente entre pesimismo y optimismo me re­sulta muy atractiva.
Regresando a su biblioteca personal ¿La forman otros géneros aparte del ensayo?
En el terreno de la poesía pienso que los más grandes de toda la historia poética venezolana son Ramos Sucre, Gerbasi, Sánchez Pelaéz y Cade­nas. Estos son los fundamentales. Debo adver­tirte que nunca he sido un gran lector de poesía y además, es posible que en mí ocurra algo muy común entre los escritores, es decir, que les es difícil reconocer el talento de quienes son meno­res o, simplemente, no se interesan por los que vienen después.
Una insensatez.
Sí, pero muy común. Aparte de estos cuatro, debo decirte, que me gustan otros poetas, entre ellos especialmente Montejo.
¿Y los narradores?
Pondría en el estante de mi biblioteca Compa­ñero de viaje, Día de ceniza, casi todo País por­tátil, más Cantaclaro que Doña Bárbara y, por supuesto, Las lanzas coloradas, aunque posible­mente sus cuentos tengan más vigencia. También Las memorias de mamá blanca; y Pocaterra y Arráiz en literatura testimonial, junto con José Vicente Abreu en menor dimensión.
Volviendo al pesimismo ¿no le parece que se fundamenta en que América La­tina va, sin salida, en el barco de un populismo de consecuencias insospechadas?
Entre quienes han planteado últimamente ese problema del populismo en los términos más correctos se encuentra, a mi juicio, Diego Bau­tista Urbaneja, quien rechaza lo de “populismo” a guisa de comodín, si no se aclara antes qué cosa se entiende por populismo. La verdad es que hoy es una moda atacar al populismo. Todos van por ahí. Carlos Rangel, Mario Vargas Llosa y Octavio Paz aparecen hoy como los teóricos del ataque al populismo y los demás se van nave­gando cómodamente tras estos dos últimos nom­bresotes. En lo que me concierne, como escribi­dor me he opuesto durante años al movimiento político que en América Latina y particularmen­te en Venezuela se conoce como populismo. Pero por moda, no lo haré. De tanto hablar de eso, hoy no se sabe qué diablos quiere decir “popu­lismo”. En principio, la voz proviene de pueblo, y hoy por hoy lo que en el fondo sostienen los teóricos del antipopulismo es que ha llegado el momento en que la chusma, el pueblo, dejen de opinar, dejen de “meterse en política”.
¿Usted cree que eso es lo que plantean Paz, Rangel y Vargas Llosa?
Por lo menos es lo que han percibido los que se apoyan en ellos.
¿Acaso las realizaciones del populismo no son lo suficientemente desastrosas co­mo para que nazcan tesis contrarias?
Tienes que decirme primero qué es populismo. Vargas Llosa en Perú ¿qué fue lo que hizo, a quién le hablo?, ¿ no utilizó el discurso popu­lista, también? Entonces, el problema es otro.
Como escritor venezolano ¿cuán lejos está la profesionalización de éste en el país?
Reflexionando sobre mi vida como escribidor he llegado a la conclusión siguiente: escribir no es una profesión ni un oficio, es un destino. Abel Posse en su discurso cuando le dieron el premio Rómulo Gallegos dijo algo que me ha hecho pen­sar, dijo que la profesión del escritor no conoce vacaciones, día feriado ni jubilación. Es decir, hasta el momento de la muerte el escritor estará buscando una palabra. En este sentido es un destino. Cuando estudiábamos quinto año de ba­chillerato nos preguntaron a Rafael Cadenas y a mí qué deseábamos ser en el futuro. Respondí, ingenuamente, que quería ser escritor y Rafael dijo: “quiero ser un comunista toda mi vida”. El ya era un escritor, yo no. Sin embargo, desde que me conozco estoy escribiendo y puedo de­cir que he fracasado en todos los órdenes menos en éste. Pero, ¡cuidado!: no estoy pretendiendo con esto ser un escritor “exitoso” sea comercial o “artísticamente”. Lo que quiero decir es que escribir es lo que mejor se me da.
Sus alumnos dicen que es un buen pro­fesor.
No sé; no creo, o por lo menos no siempre: como suele suceder, debo haber sido inicialmente un profesor bastante malo, por lo inseguro; y además nunca he servido para estar dándole lec­ciones a nadie: es una actitud que me repugna. Tampoco me he interesado en tener discípulos, aunque algunos alumnos me recuerden todavía con cariño y lo que es más importante, con es­tima.
El Caballero investigador ¿de dónde viene?
El galán, el seductor que siente atracción por la mujer, o por el trabajo que lleva al logro de la mujer, a medida que pasan los años se va dan­do cuenta de que todo lo anterior al orgasmo tiene un encanto extraordinario. Lo que te quie­ro decir con toda esta paja erótica es que mi pa­sión es entender y hacer entender a un lector eventual lo que he reflexionado y en esto, antes de esto, está la investigación.
Ahora bien, a mi un archivo como tal me im­porta poco, pues, para seguir con el mismo sí­mil, son tan estériles como para el hombre nor­mal las revistas de desnudos. Tú no vas a un ar­chivo sin saber qué estás buscando. Tú vas allí a interrogar un documento; sabes qué te propones, previamente.
Su trabajo sobre Betancourt, un ensayo sobre Gustavo Machado y otro acerca de la personalidad de Gonzalo Barrios hacen evidente su interés por los personajes. ¿La biografía o la novela están entre sus proyectos?
Entre mis proyectos inmediatos está escribir una biografía de Juan Vicente Gómez. Tiene in­gredientes tentadores, incluso su intimidad, quie­ro decir su falta de.
¿Y las Confesiones imaginarias de Ra­món J. Velásquez?
Es un libro muy bueno. Siempre he dicho que debería conocerse más fuera de Venezuela. Es un libro brillante, pero no es la biografía de Gómez, ni tampoco pretende serlo: es, en cual­quier caso, la biografía de Ramón J. Velásquez… Ese es Ramón Velásquez, y por eso es un libro excelente. Pero yo me imagino escribiendo una cosa muy distinta: para comenzar, ni soy andino ni viví el gomecismo…
1986

 

 

Entrevista a Ramón J. Velásquez [1916-2014], por Rafael Arráiz Lucca

Por Rafael Arráiz Lucca | 28 de noviembre, 2009
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Voy a incurrir en un lugar común que miles de venezolanos refrendarían: conversar con el doctor Velásquez es una lección y un placer. No sólo su memoria prodigiosa y su venezolanidad sino sus particulares análisis de nuestras circunstancias históricas hacen del diálogo una experiencia enriquecedora. Estas conversaciones tuvieron lugar en su casa de Altamira: una pequeña vivienda que conserva el espíritu de los años sesenta, cuando fue construida. Una vez dentro de ella se tiene la sensación de que no se está en Caracas: es como si los dueños hubiesen imantado con su espíritu andino el espacio.
El recorrido al que está invitado el lector es cronológico, y se enriquece con incisos esclarecedores, que de ninguna manera nos separan del río central: el testimonio de un protagonista excepcional de la Venezuela del siglo XX.
I) Los primeros años
¿A qué familia llega usted, quiénes son los personajes principales de su formación en la infancia y juventud?
Yo nací en una casa que era escuela y era imprenta.
¿La escuela era de su madre y la imprenta de su padre?
Sí.
¿Una casa-taller?
Sí. De tal manera que eso me permite a mí ser distinto, porque yo aprendí a leer sin saber cómo y a los 9 años tenía nociones de gramática, a los 10 a ser corrector de pruebas, pero cuando paso al liceo está un hombre que se llama Carlos Rangel Lamus que era, según las noticias, el primero que el año 1917 había dictado una conferencia, en el Salón de Lectura de la ciudad, sobre la gran revolución socialista, el triunfo de los bolcheviques, y por ello lo llevaron a la cárcel. Era un hombre que traía libros de Europa y estaba al día de todas las grandes evoluciones sociales, eran un gran expositor y se empeñaba en que los alumnos se interesaran por cosas distintas del estudio, siendo muy exigente en las calificaciones. Decía: “Sus compromisos son con lo que viene”, y nos fundó una asociación para que los viernes uno expusiera un tema que no debía ser de las materias, para que el viernes siguiente alguien le hiciera la crítica ante una asamblea, él estimulaba mucho el debate, porque su obsesión era que Gómez debía terminar.
Estimuló la lectura, como le digo, del libro y entonces un compañero mío, ya muerto, Ciro Urdaneta Bravo, que era zuliano, pero estudió conmigo todo el tiempo, consiguió toda esa literatura antigomecista de la época, era como una revelación.
¿Cómo se llama ese liceo?
Simón Bolívar.
¿Usted se graduó de bachiller allí?
No, yo me vine, me vine con Leonardo Ruiz Pineda. En segundo año nos inscribimos en el Liceo Andrés Bello.
¿Se vino solo, sin su familia?
Me vine primero y después se vinieron mis padres, pero yo vine a una pensión de andinos.
¿Recuerda cómo se llamaba esa pensión?
“Italia”. Esa esquina ahora es Llaguno y una tarde, en el año 34, estábamos en la esquina como a las 4 de la tarde, Ruiz Pineda y un señor Urbina, que tenía mucho tiempo aquí, un andino, también. Y de pronto nos dice Urbina: “Quítense el sombrero –el uso del sombrero era obligatorio- no se muevan, inclinen la cabeza, saluden.” Yo lo que veo es una limosina negra de unas dimensiones que no debía tener, gigantesca, y en el fondo, atrás, Juan Vicente Gómez, impecablemente vestido. Cruzó Llaguno hacia el sur, hacia Quinta Crespo. Dijo Urbina: “Va al pabellón del Hipódromo a oír música y a que lo saluden.”
¿Y así como en San Cristóbal tuvo a Carlos Rangel Lamus de profesor, a quiénes tuvo en Caracas?
Aquí nos tocaron Mario Briceño Iragorry, Caracciolo Parra León, Juan Francisco Reyes Baena, que era estudiante de la universidad, pero nos daba clases, Julio Planchart, el crítico, y Juan Francisco Stolk. Como era una ciudad y un país en el que los profesionales, los ingenieros, los abogados, vivían dentro de una gran dificultad y no tenían con que vivir, pues tener una cátedra era una ayuda muy importante.
En aquellos días conocí a Inocente Palacios. A mí me nombraron al año de estar aquí Presidente del Centro de Estudiantes de Bachillerato, ese Centro atraía a los alumnos de La Salle, San Ignacio, y demás institutos. Allí fundamos una revista que llamamos Futuro, y se la llevé yo a Inocente que tenía un gran semanario antigomecista, el único que entonces salía en Caracas, Gaceta de América. Allí participaban Miguel Acosta Saignes, Rafael Pizani, Carlos Augusto León, que era el más joven de todos, Luis Felipe Urbaneja (“El Fraile”); Guillermo Meneses. Entonces, yo le llevé la revista y nos hicimos muy amigos. Luego él fundó una organización de lucha antigomecista que se llamaba Organización Revolucionaria Venezolana. Pero un día llegué yo allá y estaba la policía, habían descubierto la organización y acabaron con la Gaceta y expulsaron a Inocente a Panamá.
En ese tiempo del Liceo Andrés Bello, a las 5 de la tarde, nos íbamos al Parque Carabobo, porque Rafael Octavio Jiménez, el padre de éste Rafael Simón Jiménez, nos leía novelas revolucionarias. Muchos días llegaba allí un joven que se llamaba Guillermo Meneses, que había escrito en esos días “La Balandra Isabel” y era muy querido por todos, cuando él hablaba todo el mundo lo oía.
Después me pasé al Colegio San Pablo, de los hermanos Martínez Centeno. Allí daban clases José Fabbiani Ruiz, que además de profesor era pasante, era un muchacho pobrísimo de Río Chico; Fernando Paz Castillo, buen profesor, y los viernes en la tarde Prieto Figueroa con sus maestros. Prieto era profesor y estaba estudiando Derecho, se graduó mucho después del año 28, él era maestro y una cosa increíble logró bajo Gómez, los dos últimos años finales: crear una asociación de maestros ahí en el San Pablo.
¿Se graduó en el San Pablo?
Sí. Y llega la muerte de Gómez, en el San Pablo se reúne la gente el día que se tuvo la certeza de la muerte de Gómez, porque nadie lo creía. Aquella fue una asamblea tumultuosa y se acordó ir a Maracay a preguntarle a López Contreras que qué iba a hacer él y el orador, el único orador designado, fue Andrés Eloy Blanco.
II) El aguijón de la política.
¿Usted fue a Maracay?
Sí, fueron como 40 carros. Al año siguiente, 1936, en la universidad no se estudió porque fue tan intenso el terremoto, la universidad se convirtió en un centro olímpico y en la Federación de Estudiantes que quedaba de Palma a Miracielos, empezaron a llegar los políticos, aquellas eran como sus oficinas. Llegó primero Jóvito, que se le hizo inmediatamente presidente de la Asociación, llegó Leoni, Miguel Otero, Carlos Irazábal, después llegó Rómulo Betancourt.
Entonces había una actividad permanente alrededor de Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Rodolfo Quintero, Miguel Otero, Carlos Augusto Léon, que eran marxistas; y el otro grupo estaba encabezado por Betancourt, por Leoni, que eran los socialistas. Ahí surgieron las dos Venezuelas, era un país nuevo, todo un proceso de cambios.
Hasta este momento llega el positivismo, y surgen las grandes ideas de la época, por primera vez entre nosotros. Entonces se viene a hacer un debate que se había hecho en Colombia en los años 20 y en Argentina en los años 10.
¿Empezó a estudiar Derecho en el año 1936?
Hice el primer año aquí, y yo estaba empeñado en volver al Táchira, entonces logré con el doctor Angel Biaggini, que creáramos una Escuela de Derecho en San Cristóbal. Estuve un año en eso y fundé la Federación de Estudiantes de Venezuela, luego regresé e hice todo el resto de la carrera aquí. Me metí mucho en ese tiempo en el periodismo, y decidí ser reportero y fui reportero de calle, hice policía, hice política. En esa época María Teresa Castillo era reportera en Ultimas Noticias. La Ultimas Noticias de Kotepa Delgado y de Pedro Beroes, no había escuela de periodismo, pero ellos nos reunían a todos a las 7 y media de la mañana, y teníamos una especie de clase magistral de Pedro Beroes y de observaciones de Kotepa Delgado. Ahí es cuando llega el problema de la candidatura de Escalante, en la cual tuve sin quererlo oportunidad de ver por dentro la crisis, le hice un foro basado en lo que él había dicho en Washington y en San Francisco de California, no me lo había dicho a mí, pero como cuando lo entrevisté no me dijo nada, yo lo fabriqué. Entonces me preguntó él: “¿De dónde sacó eso?” Eso es de su archivo, le dije, y me pidió que me quedara con él.
Eso que se ha dicho siempre que el Táchira se integró al país con Castro y con Gómez, ¿era verdaderamente cierto o el país se veía muy distinto desde allá? ¿Cómo sentía usted aquello?
Yo he dicho que todavía hasta los años 50, en que las grandes autopistas empiezan a unir definitivamente al país, fueron cuatro regiones en Venezuela. Las distancias eran enormes, los caminos muy malos. Estaba la región andina, que tenía como capital y centro a Maracaibo, para su vida económica de comunicación con el mundo; la antigua Provincia de Caracas, es decir, desde Lara hasta Barlovento; la tercera, la del oriente con Cumaná y Guayana. Este esquema se mantuvo, no obstante todas las sucesivas presencias regionales en el gobierno; la de los corianos, la de los orientales, la de los andinos. Venía un grupo y entonces empezaba la circulación de la región, pero ni el Oriente ni Los Andes fueron objeto de grandes modificaciones por el hecho de que un grupo estuviera acá, el grupo que se había instalado en el poder no siempre favorecía a su región. Favorecía a los grupos familiares cercanos al poder, yo dije una vez que era un regionalismo nepótico, los Gómez y todo alrededor de los cuatro o cinco apellidos, pero no se modificaba la región, sinceramente. Por el contrario, Los Andes sufrieron porque todos los profesionales se vinieron a Caracas, abogados, médicos.
Ahora, fíjese en las distancias: hasta el año 52, en que se construye la Carretera Panamericana, el viaje de Caracas al Táchira era de cinco días por tierra, el que se detenía en Curazao era de 14 días, por barco. Por primera vez el tachirense común, no el doctor o el general, puede viajar a Caracas y conocer Mérida, Trujillo, Lara, ver el paisaje, el año 1925, pero el año 52 por la construcción de la Carretera Panamericana, esos cinco días se reducen a 12 horas, entonces en las regiones hay un cambio nacional con las comunicaciones.
Estamos en 1945, año en que usted está de secretario de Escalante y observa todos esos episodios, que los ha narrado maravillosamente, por cierto, y viene el 18 de octubre. El 18 de octubre usted está de periodista, recoge los hechos y los interpreta. ¿Esa es la fecha más importante del siglo XX?
Sí, claro. Y ocurre sorpresivamente y con un mínimo costo de vidas, porque el episodio anterior, que es la Revolución Libertadora y la Revolución Restauradora, costó muchas vidas y mucho desastre. Este es un cambio en el que todos los factores de la organización de la sociedad que se habían estado asomando, se hacen de pronto presentes y se instalan en un nuevo país. Primero por el conflicto entre un partido popular desarmado que llega y los militares jóvenes, pero el proceso, no obstante los 10 años de la dictadura de Pérez Jiménez, se sigue consolidando hasta aparecer el 58.
Es después del 18 de octubre que el liderazgo de Betancourt se hace evidente, ¿años antes se advertía que él iba a ser el líder de ese proceso?
No, y nadie dentro de aquel panorama político y social, de aquellos cálculos, nadie pensaba que el concejal que era Rómulo Betancourt, el columnista redactor de El País y el Secretario General de un partido pequeño, iba a amanecer de presidente de una Junta Revolucionaria.
Betancourt había estimulado mucho la candidatura de Escalante, se frustra Escalante, proponen un candidato que el gobierno no acepta, Oscar Augusto Machado, y viene entonces la crisis, con Biaggini de por medio. Betancourt acepta el riesgo, que es un riesgo histórico y, como sabe que en ese momento los militares no tienen programa, porque en esa época su formación académica era muy simple, él coge el programa del Plan de Barranquilla, y lo lee como de la revolución, y entonces todas las consignas planteadas desde el Plan de Barranquilla se ponen en marcha.
Ahora, ¿qué pasa? Que hay un fenómeno en los días siguientes al 18 de octubre, la gente aquí empieza a decir por radio: fulano de tal está bien y, desde el comienzo con la revolución, fulano de tal, está bien y desde el comienzo con la revolución, eso determina que la gente empiece a inscribirse en Acción Democrática y hay un aviso que lo firma Ana Luisa Llovera, en el que a los 15 días de iniciadas se suspenden las inscripciones, porque era avasallante. La gente se metió en eso, pero para 1945 todavía estaba muy vivo el recuerdo de Juan Vicente Gómez, y la gente dejaba la política para lo que se llamaban los activistas, los arriesgados, los políticos y como hasta ese momento en todas las casas venezolanas regía aquello del padre con el hijo: “Yo lo sostengo a usted para que estudie, si se mete a político lo boto.” Eso había limitado la actividad política, pero ante el espectáculo histórico de ver caer un régimen de 45 años, surgen unos jóvenes militares imberbes, cadetes, tenientes, capitanes, mayores y unos jóvenes políticos que van por la calle, entonces si, ciertamente, la importancia histórica definitiva de Betancourt surge el 18 de octubre.
¿Para entonces ya eran amigos?
Sí. Cuando él regresó el año 36, Troconis Guerrero me lleva a conocer a Betancourt, en la esquina de Socarrás y me dijo que iba a ir a la Federación de Estudiantes a la tarde siguiente y allá lo esperamos y llegó. Por cierto, en el momento en que llega estaba el Negro Vicente Emilio Oropeza leyendo un libro del APRA, Betancourt le preguntó: “¿Y usted es aprista?” Y después relató lo siguiente: “Yo conseguí un cargo en la Biblioteca Nacional de San José de Costa Rica y, como no tenía nada que hacer, me leí el primer tomo de González Guinand y entonces me impuse como una disciplina leer los 15 tomos y tomar nota, eso es más importante que leer El capital de Marx.” Y luego dijo que nunca leyó ese libro. Después nos convocó a una tarde a la semana, para que habláramos de historia. Después lo recuerdo en una casita de Sabana Grande, y cuando uno llegaba a las 8 de la mañana a conversar con él, ya se había leído todos los periódicos de la época. Entonces se propuso fundar ORVE porque quería discutir los temas nacionales sin compromisos políticos, y entonces fue cuando nombró a un presidente de ORVE, Alberto Adriani, y a un secretario general, Mariano Picón.
¿El socio político más cercano de Betancourt era Leoni?
Sí, aunque no vamos a decir que Rómulo era derechista, pero dentro de la concepción de izquierda, Leoni era más laborista, le daba mucha más importancia a captar a la clase obrera.
¿Y nunca hubo fricciones entre ellos por el liderazgo?
Bueno, en las cartas se ve que polemizaban, cuando lo del Plan de Barranquilla, y en donde si hubo evidente distancia fue en lo del año 63, cuando Betancourt no ocultó que no creía que el candidato de su partido debía ser Leoni.
¿Y quién pensaba Betancourt que debía ser?
Se hablaba de que había pensado en Juan Pablo Pérez Alfonzo, pero yo le pregunté y me dijo que nunca, porque Juan Pablo habría creado muchos conflictos con su carácter.
¿Se habló de Dubuc?
Se habló de Luis Augusto Dubuc, mucho, en quien Betancourt tenía una gran confianza por su capacidad política, eso es verdad. Cuando fue a instalar el gobierno me dijo: “Va Luis Augusto porque confío en que sin necesidad de consultarme va a hacer las cosas como lo hemos discutido tantas veces.”
¿Y quién sería el otro que tenía en mente?
Podría ser Alejandro Oropeza Castillo. También hubo una tendencia, no de él, sino de Marcos Falcón Briceño, de estimular la candidatura de Carlos Andrés Pérez.
¿Él nunca explicó por qué no le parecía que Leoni fuese el candidato?
No, que yo sepa.
Volvamos a su biografía personal, estamos en el 45, esos tres años del trienio adeco ¿qué está haciendo usted doctor Velásquez, está dedicado al periodismo?
Voy a fundar una revista con José Agustín Catalá, que al fin no se pudo concretar. Entonces crean la Corporación Venezolana de Fomento, que a mí me pareció que formaba parte de un conjunto de iniciativas de gran cambio, porque allí estaba Guayana con todo el desarrollo siderúrgico y del aluminio, estaba la electrificación nacional total. Entonces yo me empeñé y conseguí trabajar en la secretaría del directorio dos años. ¿Por qué? Porque ahí vi yo cómo se echaban las bases del desarrollo siderúrgico venezolano, ahí vi desfilar a todas las personalidades promotoras de grandes cambios, la industria del cemento nace ahí, Sivensa nace ahí, los centrales azucareros, pero fundamentalmente la electrificación, Edelca. Estando allí, cuando sucede el golpe del 48 contra Gallegos me hicieron preso, pero me tuvieron una semana y me soltaron.
¿Y usted comparte la tesis según la cual en la caída de Gallegos un factor importante fue la poca destreza del Maestro para manejar el tema militar, o eso le parece secundario?
Desde el 19 de octubre del 45 los autores del movimiento triunfante se dividieron, y ese mismo día desde el Estado Mayor, Marcos Pérez Jiménez y Julio César Vargas, decretaron la lucha contra la presidencia de Betancourt y de los militares Carlos Delgado y Mario Vargas, que estaban con ellos. También fue un factor determinante la acusación de sectarismo contra el gobierno de Gallegos. Total, que aquello se vino abajo y vinieron 10 años en que el movimiento partidista y el movimiento obrero, en lugar de debilitarse se consolidaron, ahí fue cuando estuve preso.
¿Y a qué se dedicó en lo inmediato?
A dar clases.
¿En dónde?
En un colegio que había por los Dos Caminos de Julio Bustamante, mi gran amigo. Con él estuve, y un día me dijo Pedro Sotillo que en Vepaco iban a crear un departamento de televisión para la primera empresa que era Televisa, que hoy es Venevisión. ¿Usted sabe con quién trabajé allí? Con Mariano Picón Salas. Estamos en 1951 y se acercan las elecciones y entonces fundamos una revista con Jóvito Villalba, que consiguió un dinero, y con Catalá, fundamosSigno. Yo escribía los reportajes centrales, también Juan Liscano escribió, y Arturo Uslar y Alfredo Boulton. Juan Liscano estaba con nosotros en todos lados, y su casa, la casa que tenía con su esposa, Fifa Soto, era centro de dos conspiraciones: la poética y la política. Allí conocí yo a Alfredo Silva Estrada, a Guillermo Sucre y a Kico, su hermano, José Francisco Sucre Figarella. Entonces, como le dije, vienen las elecciones, viene el gran fraude, las elecciones las gana URD, pero viene el fraude y entonces decidimos hacer un libro, El libro negro, impreso en la editorial de Catalá. ¿Qué pasó? Que el libro circuló porque le pusimos Editorial Atlántida, México, hasta que alguien dijo que era de Juan Liscano y Consalvi. Entonces Juan pudo escapar y se fue ocho años a Paris, pero nosotros caímos en la cárcel. Simón Alberto, Catalá y yo. A Catalá le destruyeron la imprenta, acabaron con los linotipos.
III) La experiencia de la cárcel.
¿Y Usted estuvo preso desde el 53 hasta el 58, cinco años?
No, estuve preso todo el 53 y la mitad del 54. Hubo un episodio que yo cuento porque es mágico. Me dicen el Día de Pascuas, el día de San Ramón, coja la maleta, me llevan al despacho de Vallenilla Lanz. Cuando yo llego, está la antesala llena de gente y entierro la cabeza, en eso aparece el Coronel Pulido Barreto. Y me dice: “Ah, usted ya llegó, véngase para acá” y entonces le pregunta Vallenilla a Pulido Barreto: “¿Usted no me lo pidió? Aquí lo tiene.” Pulido pidió mi libertad. Entonces, Vallenilla antes de retirarme me dijo esto: “Doctor Velásquez, antes de que se vaya, le quiero decir una cosa, yo no soy el autor de su prisión, yo con andinos no me meto”. Entonces, pues, salí, me puse a trabajar porque yo en la época de estudiante trabajé mucho en los tribunales, como estudiante de Derecho, en los tribunales de instrucción, fui escribiente y me puse a trabajar ya como abogado, y llego un día a un tribunal y me dicen: “Aquí dieron instrucciones de que cualquier caso que tú traigas no se le dé curso.” Y en otra parte, como a los tres días, me dicen lo mismo. Me valí para los casos que yo tenía de una persona a quien quiero mucho por el comportamiento que tuvo conmigo en esa época, que fue Arístides Calvani, él trabajaba en el bufete del doctor Vicente Grisanti. Y desesperado con aquella situación me pregunto ¿qué hago? Hasta que Miguel Angel Capriles me dijo: “Te entrego Elite, siempre que no firmes, tú manejas la revista y yo te pago el sueldo.” Entonces vi el cielo abierto.
En ese momento llegaba de su primer destierro Jesús Sanoja Hernández, y llegaba de Margarita, Jesús Rosas Marcano, el poeta, y me presentaron un dibujante que se llamaba Jacobo Borges, hasta que un día llegan dos personajes de la Seguridad Nacional. Y me dicen: “ Doctor Velásquez, usted está preso.” Me llevaron a la Seguridad donde está hoy el Hotel Hilton, una vieja casa de la Creole. Me dijo Pedro Estrada: “Doctor, usted vino por sus pasos, nosotros no lo hemos traído, mire esto.” Teníamos un grupo que informábamos a Nueva York, unos de política, otros de economía, otros de presupuesto, a Betancourt. Chepino Gerbasi, que era redactor económico de El Nacional, de economía; Alberto Aranguren, de presupuesto, tenía quien le diera los datos, yo, de política. Y me dijo Estrada: “Mire este hermoso archivo, doctor, la primera regla de la política venezolana es ser desconfiado, y usted le ha entregado todo eso a personas que no conoce.” Se lo entregábamos a un capitán de Aeropostal que volaba a Nueva York en los Constellation y era de la Seguridad Nacional, a él le entregábamos las cartas, las abrían, las copiaban y las mandaban, hasta que tuvieron un paquete inmenso.
Pero en el momento en que yo estoy hablando con Estrada, vuelve a aparecer mi amigo, el Coronel Pulido Barreto, con un ayudante y me dice: “Te envainaste. No vengo a pedir que te suelten, sino que no te toquen, ya se lo pedí a Pedro.” No me volvieron a interrogar y al cabo de tres meses nos bajaron al patio y vimos un grupo de jóvenes estudiantes, jovencitos..
¿En qué año estamos, doctor Velásquez?
1957. Y eran los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Central, del Partido Comunista, el flaco Prada Barazarte, Germán Lairet, Luis Alvarez Domínguez, Chucho Betancourt, y nos esposaron, nos metieron en un autobús. A mí me esposaron con un loco, que había caído preso. ¿Por qué estaba ese loco? Porque ese señor era esposo de una mujer que había estado en un complot de unas bombas, la esposa era activista de Acción Democrática y era lo que llamaban un puente para mensajes.
¿Y cómo lidió usted con el demente?
Ya va a ver lo que pasa. Es que es una historia increíble. La Seguridad Nacional está siguiendo a la esposa y detienen a su esposo y el preguntan: “¿por qué entran tantos hombres a su casa?” y lo llevan en una camioneta cerrada y lo ponen a mirar a su casa y empiezan a entrar hombres y más hombres. Cuando llega a la casa de vuelta le pregunta a la esposa: “¿ qué, quién vino?” “No, nadie”, responde ella. Y entonces el hombre se quita la ropa y se sienta desnudo en la mesa y sobreviene el escándalo. Ha enloquecido. Él no mata a la mujer sino que se va, se vuelve a vestir y se va y se refugia en unas ruinas del viejo tranvía de Caracas, frente al teatro de La Candelaria, unas ruinas donde hay forajidos. Caminando por la calle se enamora de un perrito y el perrito se va con él. Conoce en las ruinas a un adeco que había sido jefe civil en Río Chico, al que andaban persiguiendo, estaba metido ahí, Rodríguez, y andan juntos, salen de noche, y de día buscan en las carnicerías huesos, cualquier cosa, y comen. Hacen un festín todos los pordioseros con los huesos, hasta que un día sale solo y queda el perrito. Entonces lo invitan a una gran comida esa tarde, le dicen que han matado una lapa y cuando terminan le cuentan que se han comido el perro. El hombre coge un tubo para matar al otro, y este por casualidad ha encontrado uno de esos cascos de aluminio y se salva del golpe. Los llevan a la policía de La Candelaria y entonces el demente dice: “Ese señor es Rodríguez, el fabricante de la bomba del Paseo Colón, la bomba está enterrada en tal parte” y van y la encuentran ya echada a perder, entonces se los llevan a los dos, pero este señor, caraqueño, de gente bien, agudiza su pérdida de sentido de la realidad y se transforma en un faraón. Bueno, pues a este faraón lo esposan conmigo y yo voy por toda la carretera escuchando al faraón hablar de sus pirámides en Keops, y las pirámides tal y cual…
Pero qué cuento tan extraordinario. ¿Para dónde iban?
Para Ciudad Bolívar.
¿Hasta el 23 de Enero?
Hasta el 24, porque el 23 como a las 4 de la tarde llegó una misión militar.
Déjeme preguntarle un lugar común, pero es que hay que hacerlo. ¿Qué se siente estando preso? ¿Tristeza, depresión, impotencia, rabia?
Yo se lo puedo decir. Primero, como estuve preso tres veces y vi mucha gente, puedo decirle que los suicidios ocurren en la primera semana. Yo he visto gente muy distinguida que ha intentado cortarse las venas, que intentó romper los vidrios que eran de cristal para cortarse las venas, vi un joven, guariqueño, dándose contra la pared la cabeza para matarse, y se daba para fracturarse el cráneo; vi también gente gritando me ahogo, por claustrofobia, y vi gente, un caso, de un hombre pegando gritos porque no podía orinar, pero siempre en una etapa de adaptación. De ahí en adelante uno va aclimatándose.
¿Se conversa mucho en la cárcel?
Mucho. Ahora, la cárcel es un tiempo en que crecen los sueños como para aliviar la carga, yo voy a hacer, yo voy a hacer, yo voy a hacer…
IV) Los aires de la democracia.
Cae Pérez Jiménez y empieza otra vida, ¿qué hace usted?
Simón Alberto Consalvi y yo teníamos un proyecto de sacar un periódico, pero lo supo Miguel Angel Capriles y nos buscó y nos propuso que fuéramos juntos, nació El Mundo, y ahí estuvimos seis meses, hasta que en agosto me fui a hacer campaña política con Betancourt, en el Táchira y en Miranda, salí senador por los dos. Pero, cuando yo esperaba ir al Senado me invita Betancourt a conversar, y me dice: “Mire, lo invito a una empresa política, yo no vuelvo al destierro, son 20 años, ya está bueno. Dicen que fuimos muy sectarios el 48 y lo que Venezuela no perdona es el sectarismo, el que quiere mandar solo se cae, medio país me quiere, me sigue, yo puedo decir que niños y niñas, viejos, mujeres, hombres, pero hay otro medio país que no me quiere, algunas mujeres en la calle me sacan la lengua, pero yo veo hombres que se quitan el sombrero, era el año 59, había sombreros, pero la mirada es de odio. Usted es amigo de ese otro medio país: yo le ofrezco la Secretaría de la Presidencia, no para que redacte cartas. Y en cuanto a discursos, nadie me ha escrito a mí un discurso y yo tengo que decirle una cosa, con mi estilito me ha ido muy bien.” Entonces me dijo: “Un paréntesis, yo no invento palabras, yo las busco en el diccionario, arcaísmo es lo que uso.”
Bueno, total que fui yo a la Secretaría. En ese momento había, primero, un sector perezjimenizta importante, porque en 10 años los únicos que protestaron fueron los grupos de políticos. Entonces, había un sector militar grande que no había por qué sacarlo, mucho sector andino remiso y gran parte del sector de la burguesía, más el Partido Comunista, que no había ido a la guerrilla todavía.
Pero que no habían firmado el Pacto de Punto Fijo
Exacto. Entonces, me dijo Betancourt: “Hay que dialogar con Rodolfo Quintero, que maneja el sindicalismo, eso lo puedes hacer tú.” De tal manera que en mi antesala se acumulaba gente que para los dirigentes de Acción Democrática eran los enemigos, y entonces como a los cuatro meses de estar ahí, me dijo el presidente Betancourt: “Ayer me pidieron Ramos Jiménez y Paz Galarraga tu destitución, porque esa antesala en tu despacho está llena de enemigos. Yo les dije: métanse en su partido y déjenme gobernar, recuerden lo que pasó, déjenme gobernar, así que ya saben.” Y en realidad la Secretaría fue un factor de acercamiento a lo largo de cuatro años y medio. El último semestre lo cumplió Mariano Picón, y yo quería cumplir el viejo sueño de irme del país un tiempo. Quería irme a la universidad de Stanford, pero no pude porque acababa de pasar un episodio muy grave con los anunciantes y El Nacional, habían logrado bajar la publicidad al 15%, y estuvieron a punto de venderlo, porque las ofertas fueron tentadoras.
Entonces, la forma de salvar a El Nacional en esta crisis del 64 fue que Miguel Otero renunció a la dirección, salieron más de 14 reporteros y entró Raúl Valera. Pero Leoni tenía mucha confianza en Valera, superior a la que podía tenerle a cualquiera, y lo necesitaba como Gobernador de Caracas. Entonces Miguel Otero me dijo: “Dirige El Nacional”, y decidí abandonar mi proyecto, que lo tenía listo y me metí en el periódico. Y se logró ir recuperando la publicidad.
Y en el 69 pasó al gobierno de Caldera, cuando lo nombra Ministro de Comunicaciones.
Sí. Usted sabe que El Nacional cambiaba de director cada cinco años. Ahí entra Arturo Uslar, después Oscar Palacios Herrera, después vuelvo yo. Déjeme que le explique algo que aclara lo del ministerio con Caldera. En los años de la guerrilla, los años muy duros del gobierno de Betancourt, cuando se fue URD, el único que acompañó el gobierno fue Caldera. Sin él la crisis ha podido tener una proyección mayor y ese hombre estuvo en todos los momentos críticos, a las dos de la mañana, estaba ahí, y en 1963 me llama Rómulo Betancourt, siendo todavía yo Secretario de la Presidencia, me dice: “Tengo que hablar con usted, quiero desayunar. Tengo que dar una respuesta dentro de dos horas y quiero que usted sepa lo que le voy a decir a la persona con quien voy a hablar, se trata de Rafael Caldera, vino a proponerme que para las elecciones de diciembre lo apoyemos los adecos y yo le dije que no, porque un partido se suicida cuando apoya la candidatura del jefe de otro partido.” Y cuando se despide le dijo Betancourt a Caldera: “Láncese usted, nosotros lanzamos el nuestro y volvemos a unirnos.” Pero Caldera se paró y le dijo: “Bueno, le dejo otro nombre para que consulte con la almohada y vamos unidos AD y Copei: Ramón Velásquez.”
Betancourt me dice: “Yo le voy a decir que no y por eso quiero que lo sepa, yo sé agradecerte todo lo que has hecho y tus años de cárcel y todo, pero partido es partido, tú no has querido inscribirte.” No, le dije, tiene razón, es una explicación lógica.
Pasaron los cinco años, me llamó un día Caldera, me dijo: “Mire, yo no quiero aparecer solo, estos 30.000 votos con que gané han creado una tensión que tengo que resolver, le ofrecí a Perucho Rincón el Ministerio de Educación, no quiso, se lo ofrecí al doctor fulano de tal de la Universidad, no quiso, ya estoy cerrando esto y no me deje solo.” Le dije, lo acompaño por un año, yo tengo buena memoria, y recuerdo su comportamiento como asociado de Betancourt en cinco años muy duros, y la oferta que usted no me la dijo a mí, pero se la dijo a él y por eso la supe. Es verdad. Y estuve un año y me fui.
Toda esta historia también explica porque Leoni y Caldera no se llevaban muy bien.
No, nunca. Fíjese, Leoni vivió su fase de formación en Bogotá, y asimiló la pugna entre godos y liberales y, de alguna manera la trasladó a aquí. Todo ese sector para Raúl más que socialcristiano era conservador, y más que conservador, godo.
Estuvo ese año y se fue para dónde.
Yo fui muy amigo de N.D. Dao, muy amigo, entrañable y soy amigo de todos ellos. El había fundado una pequeña empresa llamada Transvalcar, Transporte de Valores, y había puesto en la presidencia a su consultor jurídico, que era un ex ministro de Hacienda de Pérez Jiménez, Aurelio Arreaza, pero Aurelio muere y yo le digo a Dao, yo quiero manejar ese transporte, que era una empresa pequeña ubicada en la avenida Andrés Bello y me metí, y eran 15 unidades y 70 trabajadores y cuando me fui le entregué 80 unidades y 500 trabajadores y Enrique Tejera París, que fue de los accionistas, cuando yo le mandé las primeras utilidades me llamó y me dijo: “Yo voy a poner este cheque en un cuadrito, porque yo jamás creí que me iba a ganar un centavo.” Allí estuve tres años y medio, y volví a El Nacional. Estando allí, vivo un momento difícil, me voy antes de completar los cinco años, porque es el momento en que hay diferencias entre la familia propietaria.
Y a usted lo sustituye Alberto Quirós Corradi.
Sí. Ahora, con Alberto Quirós cambian las condiciones, porque Alberto logra lo que no logramos ninguno, ni Arturo Uslar ni Oscar Palacios ni yo, que fue la estructura de la dirección.
¿En qué consiste el gran poder de opinión que tiene El Nacional sobre el país, la gran influencia que tiene, de dónde le viene?
Fundamentalmente fue el propósito de Miguel Otero Silva, de crear una tribuna de la democracia venezolana sin compromisos con el pasado y que reflejara la nueva situación del mundo después de la Segunda Guerra Mundial. El Nacional apareció en plena guerra y tomó posición con respecto a la lucha contra el fascismo y, en lo nacional, por acelerar el proceso democrático en Venezuela. Entonces, el periódico se convirtió en lo que su creador fundador se propuso hacer, y allí empezaron a concurrir todos los sectores democráticos, toda la gente de la cultura. Se volvió una gran casa venezolana, porque en un momento de dispersión él empezó a juntar más allá de los partidos, más allá del Partido Comunista, más allá de la tendencia que pudiera tener, todas las nuevas generaciones. Además, jerarquizó el cargo de reportero, hizo a varios de los reporteros, columnistas, con la oportunidad de opinión, y empezó a surgir allí la primera generación de periodistas de la democracia, porque tuvieron una amplitud de la que se había carecido hasta entonces. Además, Otero y Antonio Arráiz se entendían bien, fue una buena llave al comienzo. Perfecta. Antonio Arráiz fue un gran trabajador del periódico, vivía metido en el periódico igual que su hermana que era la secretaria de la dirección, que era novelista, escribía bajo el seudónimo de Dinora Ramos, Elba Arráiz, era un despacho muy pequeño, en la esquina de Maderero, pero empezó a desfilar por ahí todo el país. Se identificó mucho con la corriente que representó Isaías Medina y el Partido Democrático Venezolano.
En la etapa de preparación del diario, Miguel Otero estuvo un año con Pepe Moradell, José Benavides y un gallego periodista de Madrid de apellido Blanco, revisando los ejemplares que se trajeron de todos los periódicos de Londres, de Madrid, de París, de Buenos Aires, de Estados Unidos, para hacer el periódico.
IV) El trance presidencial.
Cuando el Congreso de la República lo escogió como Presidente de la República, realmente el venezolano indicado para ese trabajo era usted, ahí no había la menor duda, y es muy interesante ver cómo una persona a lo largo de su vida va concitando alrededor suyo la unanimidad, yo supongo que a usted lo satisface. ¿no?
Claro. Ahora le voy a contar el episodio. Yo estaba en el Senado, estaba presidiendo además la Comisión de Reforma del Estado (COPRE), yo soy uno de los coautores de la Ley y la presenté ante el Senado, me refiero a la Ley de Elección Directa de los Gobernadores y de la comisión que reformó la Ley de Régimen Municipal para crear la figura del alcalde actual. Tuvimos mucha oposición dentro de los partidos, pero logramos un pacto con los candidatos presidenciales del 88 que nos aseguró la votación de la Ley en las primeras sesiones del 89, por eso tuvimos elección de gobernadores y alcaldes en diciembre de ese año.
Entonces, le decía, que además estaba en la Comisión de Política Exterior cuando vino la crisis. La Corte Suprema de Justicia solicitó ante el Senado que levantara la inmunidad al presidente Pérez y una noche tocó esta puerta como a las 11 de la noche Luis Alfaro Ucero, que venía con Hilarión Cardozo. Entonces me dijeron que venían muy cansados, porque habían estado todo ese día con la Conferencia Episcopal, con Fedecámaras, con el Alto Mando, que habían hablado el día anterior con la CTV, y entonces yo le pregunté a Alfaro: quién es el candidato que han escogido después de esta ronda. A Usted, me dijo. “De los nombres el suyo fue el que logró mayor aceptación en las consultas.” Yo les respondí: ustedes me están diciendo que arreglaron lo militar, lo político, tienen también el respaldo de la iglesia, pero lo grave en este momento, si hay la tranquilidad militar y política, es el déficit fiscal, tienen que buscar un economista, un hombre de empresa, y le propuse al doctor Francisco Aguerrevere, porque tenía mucha experiencia empresarial y era un hombre correcto y patriota y les di otra alternativa: Julio Sosa Rodríguez.
Alfaro regresó como a los dos días y me dijo: “Fracasamos con sus candidatos, insisten en que sea usted.” Entonces, yo le dije y por qué no propusieron al doctor Enrique Sánchez, que es el presidente del Consejo de Economía Nacional, hombre de mucho prestigio en el mundo económico. Entonces regresó Alfaro y me dijo que si yo no aceptaba, el Presidente de la República iba a ser Iván Darío Jiménez, ministro de Defensa. Yo le dije, magnífico, yo conozco a Jiménez, lo estimo, además es ingeniero formado en Estados Unidos. Entonces, me dijo: “Usted le va a hacer un favor a la democracia, acepte, porque si ese señor llega se queda.”
Concertamos una entrevista en una casa por Santa Paula, allí estaban Pedro París Montesinos, José Curiel, Hilarión Cardozo, Alfaro Ucero, y cuando les dije que aceptaba, dijo Pedro París, le tenemos que decir un mensaje y le dio la palabra a José Curiel: “Doctor Velásquez tiene que buscar ministros independientes porque nosotros no lo podemos acompañar, nosotros tenemos el compromiso de la campaña electoral y no podemos.” Yo le dije a José Curiel, esto es como un circo, ustedes montan a un equilibrista y le quitan la malla, pero no me voy a caer. Entonces aclaró Hilarión, que no solamente no podían ser copeyanos, sino tampoco ninguno de esos independientes que presumen de ser independientes, pero son adecos o copeyanos. Ah, les dije, ustedes quieren que yo monte un orfeón, que busque tenores.
Luego, ya en el gobierno, hubo una situación difícil para la estabilidad, la sorteé. Habían habido el 92 dos golpes, ahora acercándose las elecciones, se despertaron las ganas de crear un gobierno de dos años de transición, hacer un nuevo registro electoral y convocar a elecciones. No tuve apoyo para enfrentarme a la situación, pero el movimiento militar no se dio y llegamos a las elecciones.
¿Estaba previsto para antes de las elecciones?
Para impedir las elecciones. En ese momento eran candidatos Rafael Caldera, Andrés Velásquez, Oswaldo Alvarez y Claudio Fermín.
¿Cómo logró conjurar ese golpe, por qué no se dio, cómo logró neutralizarlo?
Manejé distintas situaciones y entre ellas convoqué a una gran asamblea, en la que estaban todos los sectores nacionales posibles, gobierno y todas las oposiciones, para darle respaldo al proceso electoral. Pero, por otra parte, cuando los autores o los preparadores del golpe supieron que se sabía, hubo una especie de inhibición a la cual me ayudó un General joven, que se había retirado del ejército, pero que estaba muy activo, no era amigo del gobierno, pero tampoco era amigo del grupo conspirador, y entonces hizo una declaración violenta. Por otra parte, se logró una declaración de los Estados Unidos, del Subsecretario Watson, diciendo que los Estados Unidos veían con beneplácito la forma como el proceso democrático había seguido cumpliéndose, no obstante los golpes y el juicio al Presidente, y así como respaldaban plenamente ese proceso, condenaban cualquier intento golpista. De tal manera que pasé por esa experiencia. Yo conocía el clima del Palacio porque había acompañado al presidente Betancourt.
¿Y ese es un clima que se respira?
Sí. Inmediatamente entra una especie de suspenso. El Presidente Betancourt me enseñó algo, durante el primer golpe contra su gobierno el Palacio se llenó de civiles, ministros, de directores de ministerio. Entonces el Presidente le dio la orden al Jefe de la Casa Militar, que les dijera a los ministros que permanecieran cada uno en su despacho, pero que abandonaran el Palacio, porque ahí no hacían ellos nada, y que no podían dejar el ministerio respectivo hasta que no recibieran una orden, entonces los ministerios estaban en guardia todo el tiempo. Y la otra gente curiosa o chismosa la sacó y entonces se estableció una norma que cada vez que había una situación de esas el Presidente se reunía en su despacho con los jefes de las cuatro fuerzas y el ministro de Defensa y eso se convertía en una especie de central, y los generales y el almirante respectivo comían ahí, no salían de ahí. De tal manera que no llegó a estallar el golpe contra mí, pero como le digo, estuve cerca.
¿Reciente mucho que lo hayan dejado solo los partidos?
Yo volví a Acción Democrática en enero, fueron todos, Alfaro, Morales Bello, y les dije: me llevo una lección, eso de Presidente independiente en un régimen de partido no suena sino a burla o a tragedia, no caí en la tragedia y no se rieron de mí, pero aquí tiene que estar un hombre con un partido llámese democrático, autocrático, monárquico, como sea, pero eso de que lo dejamos que él disponga solo, cuando toda la maquinaria del Estado está en otras manos, no es bueno.
V) Los protagonistas políticos del siglo que termina
Usted es uno de los mayores conocedores de la figura histórica de Gómez y a su vez trabajó y estuvo muy cerca de Betancourt. ¿Estaría de acuerdo en que esas son las dos figuras políticas centrales del siglo XX?
Sí, como no.
¿Añadiría algunas otras?
Al lado de Gómez, a sus colaboradores: los que lograron que ese gobierno aportara factores de modernización y de estabilidad institucional, como fueron Arcaya con la codificación, que todavía en 2002 está vigente, Código Civil, Código Mercantil, Código Penal, eso fue una gran obra, porque cuando llegó la democracia no necesitó redactar el sistema legal, ya estaba hecho.
Segundo, el plan nacional de vialidad del año 11 que buscó unir a todas las regiones entre sí y unir a todas las regiones con la capital. Se crearon tres comisiones de los más eminentes ingenieros de la época, por ejemplo la de occidente la presidió Alfredo Jahn, la de oriente Luis Cipriano Pérez, ellos estuvieron en todas las regiones y trazaron las líneas, que las carreteras las ejecutaran coroneles esa es otra cosa, pero la concepción de la red vial nacional la hicieron y la reforma fiscal, la reforma de las finanzas públicas de Román Cárdenas, y otro tercer aporte que se tiene que señalar al comienzo es el de Samuel Mac Gill, que es la creación de la Escuela Militar. Mac Gill era chileno, y creó la Escuela con un general tropero, pero muy inteligente, que se llamó Félix Galavís.
Ahora, me parece que la gente más importante con Betancourt, por una parte fue Raúl Leoni, que lo acompañó en la tarea de pensar un partido, pensar en un cuerpo ideológico y discutir desde el año 31 hasta el año 36 en cartas que iban y venían de Barranquilla, y luego, en la tarea de gobierno, aun cuando después se distanciaron, fue Prieto, con la educación y fue Juan Pablo Pérez Alfonso, con toda su visión de la política petrolera.
Otras dos figuras de extraordinaria importancia histórica son Jóvito Villalba y Rafael Caldera. Jóvito, que nunca llegó al poder, pero que fue el gran tribuno, y luego era un hombre con una excelente formación en Derecho Constitucional, fue profesor de la Universidad Central. Villalba nunca quiso figurar en las filas socialistas, nunca, y cuando fundó un partido, el primer partido que se funda en el año 46, como respuesta al golpe de Estado, que es Unión Republicana Democrática (aunque él no lo funda, lo fundan Isaac Pardo y Elías Toro y cuando hay un roce entre ellos queda Jóvito, pero es Jóvito el verdadero creador, el que lo hace un partido en diversas regiones) lo llama partido liberal y busca el color amarillo. Es falso que Jóvito no tuviera formación política, todo lo contrario, era un estudioso permanente y era un hombre conocedor en materia de instituciones democráticas, de las grandes reformas de la socialdemocracia, y tenía conocimientos de la estructura de la revolución marxista, de los más avanzados, pero nunca logró que la fuerza que creó alcanzara el poder.
En cambio, Rafael Caldera sí representó desde 1936 la fuerza nacional que se enfrenta al marxismo y lo hace cuando era estudiante de 6° año de Derecho en la universidad y busca a los que van a ser después dirigentes del partido socialcristiano. Él era diferente de Rómulo, de Leoni y de los otros líderes, un hombre de una excelente formación jurídica, catedrático, autor de textos jurídicos, algunos consideraban que era un catedrático evadido de la universidad y metido en los campamentos políticos; no, yo considero que era un político muy hábil, muy tenaz y con una jefatura implacable de su organización.
Indudablemente, las figuras fundamentales de la democracia del siglo XX son Betancourt, Villalba y Caldera, pero nunca se puede olvidar otras dos figuras que agitaron el ambiente estudiantil desde la clandestinidad corriendo todos los riesgos, que fueron los marxistas Salvador de La Plaza y Gustavo Machado.
VI) Los amigos
Lo invito a entrar en un plano más personal. ¿Usted tiene amigos desde la infancia que lo han acompañado toda la vida?
Sí, se han muerto casi todos. Yo tengo muchos amigos, por ejemplo, amigos de bachillerato con quienes converso, comparto. Ellos eran de La Salle y del San Ignacio y yo era del Andrés Bello, pero nos reuníamos en el Parque Carabobo a leer, entre ellos estaban Eduardo Mendoza Goiticoa, que es muy amigo mío, Emilio Conde Jahn, somos muy amigos, Pedro Pablo Azpúrua. Tengo amigos todavía más viejos como Aurelio Ferrero Tamayo, con quien conversamos. Otros a quienes conocí al llegar a Caracas fueron Efraín Schat Aristeguieta y Enrique Tejera París, somos amigos, muy amigos
Simón Alberto Consalvi ha sido muy amigo suyo.
Si, claro, pero él es joven con respecto a mí, nos conocimos cuando la caída o el golpe contra el presidente Medina, él llegó a San Cristóbal enviado por Acción Democrática a dirigir un periódico, desde entonces somos amigos, fuimos a la cárcel, y salimos a hacer cosas.
Sí, probablemente con quien ha hecho usted más cosas en la vida, han trabajado juntos, han estado en empresas, ha sido Consalvi
Sí, y el otro es Catalá. Toda esa colección de pensamiento político del siglo XIX y XX la logramos con Catalá.
VII) ¿Quién soy?
¿Usted se definiría a sí mismo como un historiador, un periodista, un escritor y un político?
Decía Henrique Otero Vizcarrondo que para ser político en Venezuela se necesitaba haber estado en la cárcel en la Venezuela de Gómez, a mí no me tocó Gómez, pero me tocó Pérez Jiménez, de tal manera que sí, y además si la aspiración de todo político es llegar a la Presidencia de la República, a mí me tocaron la puerta, no la busqué en este episodio.
Periodista me siento, porque toda la vida, desde que me recuerdo a los 9 años leyendo para corregir pruebas de imprenta, he estado metido en periódicos y he sido de todo: reportero policial, reportero político, editorialista, cronista con seudónimo. Y como historiador también, ahí hay una obra importante. Ah, como editor también, me faltó.
En la historia me he empeñado en aportar a la investigación y documentación, por ejemplo, yo creo que ha sido útil que le entregara al país el archivo de Castro y Gómez, porque hoy es una fuente de investigación y yo lo salvé, en parte.
VII) ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?
Unas últimas reflexiones, doctor Velásquez, sobre Venezuela. ¿Qué diablos es este país: es el país portátil que dibujó Adriano González León, es el país campamento que muchas veces denunció Uslar Pietri?
Hay campamento, pero no es un país portátil, se puede hablar de una raíz venezolana. Nosotros tuvimos una ventaja en esos 300 años, que como no había minas de oro, de plata, ni esmeraldas, aquí no vino la Corona con sus grandes autoridades y los grandes de España, sino gente que venía a trabajar, que venía a hacer su vida, a crear. Entonces, esos conflictos que hay en el Perú y que hubo en México, que separan a los grupos, no fueron tan profundos en Venezuela. Aquí, por el contrario, fueron, sin mucho auxilio de la Corona, avanzando en la conquista de todo el territorio, y la mezcla con el indio y con el negro no tuvo ese drama de la nueva España de Perú, sino que se fue creando un verdadero mestizaje, que El Libertador dice es otra raza.
En esa gente el espíritu de independencia fue creándose como producto de la soledad en que estaban. Eran cuatro regiones, la andina, que administrativamente pertenecía al Virreinato: Zulia, Mérida, Táchira y Barinas; la gran provincia de Caracas, que era esto que iba del Yaracuy al Unare. El Oriente nunca tuvo buenas relaciones con la provincia de Caracas, porque ellos se sentían autónomos, capital Cumaná, Nueva Andalucía y, la cuarta, Guayana.
Fue en la Guerra de la Independencia cuando por primera vez se mezclan andinos con orientales y llaneros. La guerra fue un crisol. Fíjese cómo en esos 12 años no queda nadie a quien no lo arrastre la guerra de independencia. Eso crea un sentimiento de unidad: la región venezolana, pero esa región se afirma más cuando Bolívar empuja esa tromba llanera por el Casanare, y acaban con el Virreinato de Santa Fé de Bogotá los venezolanos, llegan a Quito, siguen hasta el Perú y cuando los invita el General Alvear a que encabecen la lucha contra el Brasil, han recorrido toda América.
A mí me decía un historiador moderno del Ecuador, que los colombianos o quiteños o los peruanos habían visto pasar la tromba llanera venezolana y se habían apartado, que por eso no tenían héroes los ecuatorianos, y me dijo venga para que vea nuestro Salón Elíptico, me llevó: El Padre de la Patria, Simón Bolívar; el héroe máximo de Pichincha, Antonio José de Sucre, fundador de la República del Ecuador; Juan José Flores de Puerto Cabello, el libertador de Guayaquil, el héroe, León de Febres Cordero.
Entonces, la afirmación de la conciencia del venezolano como región y como parte de América, se sucede dentro de un proceso irrepetible, centenares de gentes de Calabozo, de Trujillo, de Maturín, han estado en Boyacá, en Pichincha, en Tucumán, en Junín y han regresado, unos cuantos a ser los jefes, pero el resto a sumergirse. Eso es lo que le da un gran predominio a lo militar. Ellos van a ser los organizadores de la República: Páez, José Tadeo.
Todos del ejército libertador.
Venezuela ha pasado por muchas dificultades y las ha vencido. En las costas, por ejemplo, las amenazas de los holandeses que querían apoderarse de esa zona del Yaracuy, la amenaza de los ingleses que querían llevarse la boca del Orinoco, y siempre Venezuela ha superado las crisis. Ahora, es un pueblo terriblemente agresivo y feroz: de 1812 a 1903 ha vivido una guerra implacable, de tal manera que durante ese período todas las iniciativas de modernización, de avance económico, las partía.
Sin embargo, cuando usted ve la etapa del siglo XIX de Guzmán Blanco, que son años de paz, empieza el país a progresar. Se pueblan de nuevo las llanuras de ganado, empiezan las regiones con la inmigración italiana y corsa a crecer. Maracaibo, Puerto Cabello, Río Caribe, Ciudad Bolívar, esa es la primera vez que se da la incorporación de un elemento nuevo, es decir, casi 350 años después de haber aparecido Venezuela, es la inmigración europea la que determina un gran desarrollo en la caficultura.
Básicamente corsos e italianos.
En Guayana es el oro, es la sarrapia, las plumas de garzas, y es una generación que se queda, porque aquí vino un grupo pequeño de alemanes y de ingleses, pero fueron muy escasos los que se vincularon, a diferencia del italiano que sí se quedó.
VIII) El conocedor de Colombia
Si alguien en Venezuela sabe del tema colombo-venezolano es usted ¿Qué puede pasar entre Colombia y Venezuela? Además de las razones históricas, ¿el diferendo tiene perspectivas de solución a mediano, a largo plazo?
Ese es un tema que se va a resolver en el futuro con la Comunidad Andina de Naciones. Las dos repúblicas se fundaron creándose un conflicto entre la raya fronteriza. Uno ve que eso se ha podido resolver entre los congresos de la década de los ’30 del siglo XIX pero había un pretexto, “San Faustino”, y cuando uno estudia todo el proceso de las delegaciones colombo-venezolanas a lo largo del siglo XIX hasta que llega Guzmán al poder, que está por detrás de todo, ve como este conflicto forma parte de la vecindad. Somos hermanos, tenemos el mismo origen racial, indígena, los blancos y los negros, pero hay una cosa: Colombia es un país desde la colonia de letrados, minucioso, estudioso y Venezuela perdía la primera república en que desaparecen los letrados, los diplomáticos, venezolanos, los grandes diplomáticos, Fortique, Narvarte, Nicanor Borges, Eduardo Calcaño, todos siempre estuvieron bajo la preocupación y el dictado del caudillo que estuviera de turno.
Fíjese que ese es un conflicto que se ha reflejado en las redacciones, no solamente en la de límites, en todos los acuerdos, porque siempre el venezolano, el gobernante venezolano, cualquiera que sea su apellido, tiene un poder que en casi todas las ocasiones es superior a la de los tratados. El estilo con que trató Cipriano Castro las relaciones con Colombia fue de amor-odio, porque él era liberal también en Colombia, y el régimen colombiano de esa etapa era conservador, Marroquín y antes Núñez. Entonces, el riesgo era hasta cerrar un río común en ese momento el río Zulia y Catatumbo, por el que subían las cargas de café colombiano hacia el mar Caribe, y llegaba la mercancía a la provincia tan pronto.
Sí. Bueno, entonces la tesis de Gómez con Colombia fue: “con el vecino no se pelea” y mantuvo una frustración en la que el laudo vino a cumplir bajo su gobierno en el año 21, con comisiones que recorrieron todo el río…
¿El laudo suizo?
El laudo suizo. Pero para esa época, 1921, no tenía el mundo marino la importancia que surge después de la Segunda Guerra Mundial, con el mar territorial y todas las denominaciones, y si a eso se agrega el descubrimiento de yacimientos petroleros en esa zona del Golfo, pues lo que se hubiera podido arreglar en el año 21, esa parte marítima y todas las líneas terrestres, pues no se pudo. Eso lleva ya, en la nueva etapa de negociación, veinte años, con la mejor voluntad de parte y parte por resolver.
¿Y alguna vez se ha estado cerca de resolverlo? ¿Cuál es el momento que usted siente que hemos estado más cerca?
El momento en que la solución estuvo más cerca fue con Rómulo Betancourt, porque inmediatamente después vinieron aquellas conversaciones entre Carlos Lleras Restrepo, que no era presidente todavía, y Virgilio Barco y Pérez Guerrero, que entonces Venezuela envió a Rubén Sáder Pérez a Colombia, presidente de la Corporación Venezolana de Petróleo, a hablar de la alianza colombo-venezolana en la explotación del yacimiento, entonces la situación cobró una característica que han ido prolongando unos, como Luis Carlos Galán y creo que Uribe Vélez, aplacemos por cincuenta años la solución del problema. A mí me dijo Luis Carlos Galán, que murió un mes antes de ser elegido presidente, “voy a venir y voy a proponer que aplacemos el problema en las áreas marinas y submarinas del Golfo.”
Ahora, hay una cuestión, Colombia desde la colonia ha tenido la salida al Mar Caribe por la depresión Cúcuta-Táchira, por los ríos Zulia, Catatumbo, al Lago de Maracaibo. Entonces, hubo un problema, como el de Castro, de cerrarle el acceso, pero siempre ha habido ese problema: como no pueden llegar hasta el río Magdalena, por la parte oriental, entonces la salida era esta y eso se mantiene en la actualidad, siempre Colombia ha buscado la salida al Mar Caribe.
Hace unos siete u ocho años, quizás más, usted dio unas declaraciones muy importantes. Usted advertía en el deterioro de los partidos políticos y del sistema de la democracia de partidos, que se estaba creando un vacío, y dijo: “El próximo presidente o el próximo candidato a la presidencia va a provenir de los medios.” De alguna manera eso fue cierto en la medida en que Irene Sáez, que llegó a tener un porcentaje altísimo, 70 por ciento, provenía de los medios, hasta que se le atravesó el comandante Chávez, pero también el comandante Chávez fue un producto mediático en muchos sentidos. ¿De aquellos años en que usted hizo esa advertencia al sol de hoy mantendría esa misma opinión o el escenario ha cambiado?
No, no sólo la mantengo, sino que el primer partido político nacional son los medios de comunicación social. Volver al equilibrio va a ser lento, porque el país se ha acostumbrado a tener la concepción, y luego la opinión que los medios le brindan. Además, la aldea global es una realidad, hoy el Táchira, San Fernando de Apure, Maturín, Puerto Ordaz, son urbanizaciones de Caracas, a veces se tarda uno más en llegar del Centro a Cerro Verde, que de Caracas a San Fernando de Apure. Eso ha significado una revolución del espacio de tiempo. Hoy hombre en la Piedra del Cocuy, y el hombre en Tucupita, y el hombre en Queniquea están valorando el problema de los militares, de la Iglesia, y de Chávez igualito, y a veces tienen más tiempo de alcanzar las cosas allá. Entonces, los medios se han ido convirtiendo en unas fuerzas nacionales. El poder es inmenso, de tal manera que el próximo presidente de la República también va a ser fruto de los medios. No se va a reducir la influencia.
Usted como historiador, como analista, como político, qué nos puede decir de estos cuatro años de gobierno de Chávez: ¿ ya se pueden dar unas pinceladas de lo que históricamente ha significado este gobierno?
Yo he dividido y sigo dividiendo esta etapa en dos partes: Chávez y la sociedad venezolana. Sostengo siempre, y lo sigo sosteniendo, que esta crisis que estamos viviendo, la más profunda de la Venezuela moderna, desde 1864 en que se funda la república federal hasta 1993, no hemos vivido una crisis tan profunda porque ha movido los cimientos de las instituciones que se debían modernizar. Por ejemplo, la Constitución de 1864 se modernizó en la reforma del 74, el 81, el 93, y luego en las siete reformas del general Gómez, la reforma de López, la de Medina y en las dos constituciones democráticas. Esas reformas versaban sobre el período presidencial, 4, 5, 6, después 2 de Guzmán, después 4 de Crespo, después 4 de Castro, que amplió a 6, y no los cumplió, después Gómez, con 7, y luego Gómez lo redujo a cinco y quedó así hasta el 61. Lo moderno estuvo en la Constitución del 47 y el 61, los derechos sociales. La Constitución que ha durado más es la de 1864, la de cien años antes. Esta, la actual, es la que rompe completamente las estructuras. La Constitución actual es una Constitución presidencialista. Las Constituciones anteriores respetaban a los tres poderes, esta Constitución los amplía a 5, pero liquida la autonomía, la jerarquía del Poder Legislativo y convierte el Congreso en una Asamblea Nacional, que puede ser disuelta por el Presidente. Desde 1830, la Constitución de Valencia a la de 1961, eso no se podía. Luego, esta Constitución elimina el Senado y coge las atribuciones del Senado y se las atribuye al presidente. El Libertador en la Constitución de 1821 otorgaba al Senado el derecho de los ascensos y la del 30 y la del 64 igual, pero ahora Chávez es el Senado y él eleva a Lucas Rincón a General en Jefe. Por otra parte, esta Constitución le otorga el papel de Legislador a Chávez por los decretos-ley, los decretos-ley eran para los asuntos económicos y fiscales, en caso de emergencia. Ahora él puede presentar lo que le dé la gana, se equipara al legislador sustantivo. Además, resucita el fuero militar , él entrampa la cosa y lo mete en la Constitución; por otra parte, sí como no, crea el referendo consultivo y el revocatorio, pero él los está manejando como las asambleas consultivas de La Habana, en Cuba, por qué, porque él logró acumular todos los poderes en aquella especie de hipnosis colectiva, que fueron los años 99 y 2000, en que se libró la ley y se nombró un Consejo Nacional Electoral, se metió en el bolsillo al Fiscal, Contralor, al Defensor del pueblo. El tribunal lo eligió, la Asamblea lo eligió, de tal manera que si yo tengo en el puño todos los poderes y no atiendo la reclamación que crean los conflictos ni las demandas por corrupción, por abuso de tráfico de influencias, pues el dejar que los medios hablen no es una señal de democracia definitiva. La democracia es el ejercicio de los poderes que equilibran el Poder Ejecutivo y que no existe hoy.
En cuanto a la Sociedad Civil, el avance es impresionante, porque desde 1839 hasta 1959, ningún civil habría podido ejercer una presidencia por el período que hubiera sido designado. José María Vargas el año 35 lo eligieron por cuatro años y duró seis meses, llegaron Pedro Carujo y Diego Ibarra y lo sacaron; en el siglo XX Rómulo Gallegos fue electo por cinco años y duró ocho meses
Ahora, es la primera vez que veo a la burguesía venezolana sinceramente comprometida con algo, con una lucha. Una lucha que ha cambiado a muchos de los representantes de la burguesía del país. El interés por los derechos y deberes, tantas señoras, y tantos gerentes caminando por unas calles que nunca habían pisado, interesados en las reuniones sobre los problemas y firmando manifiestos, y pegando gritos en las calles, eso es un cambio profundo, nunca había pasado en Venezuela. Contra Pérez Jiménez no actuaron así, actuaron los grupitos de activistas adecos y copeyanos y comunistas, y la gente salía alguna vez a reclamar sueldos y salarios, pero las dimensiones de esta marcha y el hecho de que se realicen también en las regiones, es expresión de un cambio profundo.
¿Y en lo personal qué proyectos tiene? ¿Está organizando algún libro?
Estoy terminando un libro sobre los cuatro constructores del Estado Nacional que son Castro, Gómez y López y Medina, yo los he visto como constructores del Estado. La diferencia entre ellos y los partidos que vinieron después es que ellos se ocuparon de construir el gobierno y Acción Democrática, Copei y el MAS de los derechos del ciudadano y de los derechos políticos y sociales.
Estamos trabajando mucho en el grupo que, bajo el signo de Gómez, adelantó la modernización del país, como Pedro Manuel Arcaya, en su labor de codificación moderna, porque él creó en el año 14 la Comisión Codificadora. Estoy estudiando lo que hizo Román Cárdenas en materia de reforma fiscal y de finanzas nacionales. También estoy trabajando el tiempo en que se echaron las bases de la organización sanitaria y del Consejo de Vialidad nacional, que fue el trazado de las viejas carreteras que debían unir al país, así como la gran campaña de la salud de López Contreras, con Arnoldo Gabaldón. En pocas palabras, estoy estudiando cómo le dejó el Estado a los partidos la hegemonía Andina.
La otra cosa que estoy estudiando es la oposición a Gómez. Yo creo que esos grupos solitarios merecen estudio. Ese guerrillero no dormía, Arévalo Cedeño, luego Peñalosa, por allá, con ochenta años. Y Horacio Ducharne en Monagas, con aquel final trágico, hombre de barba. El general que lo derrota le corta la barba y la exhibe como un trofeo. También estudio ese episodio de Román Delgado, que mete en un barco gente que había estado con Crespo, ministros de Castro, ministros de Gómez, gente que se había alzado en el año 18 contra Gómez y la gente en el piso 28, como Rafael Vegas, como Armando Zuloaga Blanco, esos jóvenes y los trae a Cumaná.
Además, hubo un pensamiento liberal, positivista, y a partir del 25 empieza el pensamiento marxista con dos jóvenes que van a la Unión Soviética: Salvador de la Plaza y Gustavo Machado, y después viene Betancourt con su interpretación de la historia nueva; porque ese es otro fenómeno, la vieja oposición que era liberal, cuando regresa el año 36 nadie le hace caso. En cambio Betancourt por un lado, Machado por otro, llenan las plazas.
Hemos pasado revista a una vida plena. Ha sido difícil colocar el punto final, podríamos habernos extendido ad infinitum, pero entonces la palabra esclarecida de Velásquez se haría morosa ante la ansiedad de los lectores. Los restos de café se advierten en el fondo de la taza, el sol cae perpendicular sobre los techos de los automóviles, hay que guarecerse para poder salir después, cuando el tiempo sea propicio, y haya pasado la canícula.
2002

 

GOBIERNOS DE LOPEZ CONTRERAS Y MEDINA ANGARITA


La historia hay que estudiarla por etapas, hay que analizarla y sacar conclusiones objetivas y conclusiones subjetivas rayando un poco en la imaginación. Porque resulta y acontece que los que hacen la historia- es decir – los grandes personajes, a veces no hacen públicas sus palabras y pensamientos sino que quedan reflejados en acciones.

El general Eleazar López Contreras y el general Isaías Medina Angarita heredaron una pesada gestión política y social del general Juan Vicente Gómez. Dejo Gómez unas fuerzas armadas en dualidad; Los militares montoneros o “chopo e piedra” y los militares de carrera, muchos de ellos egresados de la propia academia venezolana, otros estudiaron en Chorrillos; Perú y los más [fo-fo] en Francia.
Además de eso -que es bastante-, dejo un país sin partidos políticos y con las libertades publicas congeladas en el olvido. Y con un amarre regional absurdo que consistía en que ninguno podía ocupar la presidencia salvo que fuera militar y tachirense.

El general López Conteras hizo de maromero para salvar la situación y que hubiese un poco de calma y cordura -como decía el mismo- en medio de la baraúnda reinante.
La historia contada al momento de los acontecimientos no es justa, hay que dejar pasar los años  para que sin odios y sin los actores que participaron en los eventos, se pueda llegar a lo más exacto de lo que en verdad sucedió. Ahí esta lo interesante de la historia.
Todo lo anterior se escribe porque en realidad López tuvo que enfrentarse a las ansias de libertad de un pueblo y a las ambiciones oscuras de los políticos gomecistas que querían seguir con la represión y con el modo de actuar de Gómez.
Al leer la historia escrita en el momento, vemos las tremendas críticas y burlas por su modo de actuar. Pero al correr de los años se puede comprender claramente que buscaba y por que Gómez lo había elegido tácitamente para la transición. Lo había elegido porque  veía en López a un hombre que no estaba interesado en el dinero, ni en el poder, sino que le gustaban las armas como piezas de ingeniería y se la pasaba hablando de eso en particular.
Quizás Gomez pensó que con López se enrumbaría el país hacia un camino democrático. Fijémonos que no eligió a ningún radical “chopo e piedra” o pariente.
Como dijimos antes, con Gomez se acabaron los partidos políticos, tanto los liberales amarillos como los nacionalistas chocaron contra una pared que era el propio Gomez y su lema: Paz, Unión y Trabajo.
López Contreras siendo ya presidente crea las Cívicas Bolivarianas, que no era precisamente un partido político sino un grupo de empleados públicos y hostigadores de oficio.
Con Medina Angarita se crea el PPG; Partidarios de la Política del Gobierno. Pero Uslar Pietri siempre de inteligente le sugiere crear un partido de masas que luego fundaron y se llamo el PDV; Partido Democrático Venezolano.
Tuvieron un gran éxito porque las dotes personales de Medina, su carisma, su gallardía y el ideólogo Uslar. Hicieron ver por primera vez a los venezolanos lo que era un partido con seguidores, con un líder y con un ideólogo.
Para muchos opositores el PDV-Medina tenia su lado oscuro, con personajes un poco retrógrados que venían del régimen anterior. Y otros, que eran personajes mas renovados y progresistas que le llamaron; “el ala luminosa”. Después del golpe de octubre el PDV saco un comunicado y no apareció más en la escena política. En su lugar el “ala luminosa” crea el partido Unión Republicana Democrática URD en 1946.
El PDV como todo partido o movimiento político tiene sus “bichitos” y también sus grandes personajes que en el partido de Medina se llamaba “Ala Luminosa”. Un calificativo parecido (pero a la inversa) al “adeco pequeño” para calificar al adeista rampante, busca coimas.
Para finalizar la historia; A Diógenes Escalante lo fueron a convencer algunos pedevistas para que fuera el sucesor de Medina Angarita. Escalante era diplomático de carrera y embajador de Venezuela en Washington.
Nunca lograron convencerlo los emisarios de Medina, pero  Betancourt y Leoni si lo convencieron. Para que fuera el candidato y después dar el salto cualitativo que tanto querían los adecos en oposición al gradualismo del post-gomecismo; Calma y cordura y Sin prisa pero sin pausa, lemas de López y Medina respectivamente.
Para hacer la historia corta, Escalante iba a ser el candidato unitario de AD-Betancourt y PDV-Medina. Pero el hombre sufría de artero esclerosis y quedo inhabilitado para ser candidato presidencial. Lo vino a buscar un avión mandado por el presidente de Estados Unidos; Harry Truman y se marchito en una “institución” de Miami. Según dicen.
El medinismo eligió como su candidato al ministro de agricultura; Ángel Biaggini y luego vino el golpe de Octubre de 1945 y hasta ahí llego la etapa histórica llamada El Andinismo o la Hegemonía Militar Tachirense.


Buenas nuevas: Hace unos 2 dias vi en You Tube que la empresa Crawford Media Services, ubicada en Atlanta; Georgia; Esta en el proceso de digitalizar 35 mil horas de programacion de Radio Caracas Television.
En particular vi la Radio Rochela digitalizada en You Tube.
Si pensamos en frio nos damos cuenta que RCTV en un momento determinado producia algunos bodrios. Pero no merecia el destino tan triste y la medida tan barbara tomada por el finado Chavez.
Esta televisora junto con algunas balurdeces tambien producia una gran cantidad de novelas buenas, que conquistaron mercados internacionales.
Ademas cada vez que habia una tragedia, los periodistas de Radio Caracas estaban ahi, a brazo partido ayudando al pueblo llano.
Que si Granier, que si los Bottome, que esa empresa fue fundada por unos gringos...paja, paja, pura paja.
Ahi lo que hubo fue una cruel venganza que dejo sin empleo a un gentio y borro del mapa 50 años de historia de television venezolana. Algunas veces mala y la mayoria de las veces buena.
No podemos olvidar el Ciclo de Oro de Romulo Gallegos y Arturo Uslar Pietri y ademas programas como: Cuentame a Venezuela, Valores Humanos, Clasicos Dominicales, Deportes RCTV, etc.
¿La programacion habia que mejorarla? Si y el estado tenia (y tiene) potestad para haber metido por el carril al canal; Pero no.
Cada vez que recuerdo la vaina me da tristeza, pero por los trabajadores mas viejos.
¿Que estaran haciendo?
Ni en cable los dejaron operar.
La vaina era una persecusion ruda.


La oposicion venezolana se hizo muy dependiente de los medios de comunicacion masivos. Por eso tiene que recurrir a la vieja escuela de los politicos venezolanos.

Esa escuela es recorrer las calles pueblo a pueblo y llevar el discurso cara a cara para activar lo que llamamos Radio Bemba.

El caso de Globovision y otros medios, deberia ser un llamado para repotenciar la creatividad y dejar de ser comodos.

Hay que salir a conquistar a la gente, no solo el lider principal. Sino todos, hacer un trabajo tipo; Partido Aprista Peruano. Un trabajo social sincero.

Las redes sociales ayudan pero; ¿cuantos tuits o facebook lee o sigue la gente?

De un tiraje de 5.000 ejemplares de periodico (por ejemplo) se leen seriamente solo la decima parte.

Hablar cara a cara asi sea con tres personas es el trabajo permanente que debe hacer el lider principal y sus seguidores.

De ser posible hacer una escuela de formacion democratica que este abierta todos los dias dando cursos, folletos, libros, captando personas para la causa, etc.

Sin querer vanagloriarme todos los dias le siembro una inquietud a alguien. Con respeto y razones.

Respeto y razones para no caer en la estupidez de discutir-peleando como lo hacen algunos…
FIN


PRIMERA TOMA DE POSESIÓN DE CARLOS ANDRÉS PÉREZ. Este acto se produjo el 11 de marzo de 1974. Carlos Andrés Pérez, candidato de Acción Democrática, ganó las elecciones del 9 de diciembre de 1973 con 2130743 votos; su lema fue “Democracia con energía” y venció a Lorenzo Fernández, candidato de Partido Socialcristiano COPEI, quien logró 1605628 sufragios y cuyo símbolo era una rueda para confrontarlo con las caminatas que hacía Carlos Andrés. Esa campaña fue la primera donde se emplearon técnicas modernas para el proselitismo político y en ese sentido se hicieron célebres las canciones “Ese hombre si camina”, de Carlos Andrés Pérez, quizá el tema político más recordado de la historia electoral venezolana y una gaita de Lorenzo Fernández llamada “Lorenzo es el próximo presidente”. Otros candidatos fueron: Jesús Ángel Paz Galarraga, del MEP y PCV, con 221827 preferencias; José Vicente Rangel, del MAS y MIR, con 186255 sufragios; Jóvito Villalba de URD, con 134438 votos; Miguel Ángel Burelli Rivas, de OPINA, con 33977 preferencias; Pedro Tinoco, del PNI y MD, con 29399 sufragios; Martín García Villasmil, del PSD, con 11965 votos; Germán Borregales, del MAN con 9331 preferencias; Pedro Segnini La Cruz, del FND, con 6176 sufragios; Raimundo Verde Rojas, del MDI, con 3754 votos y Alberto Solano, de FE, con 1736 preferencias. Estos comicios se caracterizaron por ser los de menor abstención en la cronología electoral de Venezuela con apenas 3,48% de ciudadanos que no ejercieron su voto. En la foto puede apreciarse al presidente saliente Rafael Caldera (a la izquierda) que entrega la banda presidencial a Carlos Andrés Pérez, presidente entrante (a la derecha).



En Venezuela siempre nos hemos debatido entre un sector que apoya el civilismo y el orden y otro que apoya la demagogia y el militarismo. Siempre con matices en diferentes épocas pero esencialmente es lo mismo.

En el libro de Arturo Uslar; Letras y hombres de Venezuela de Monte Ávila editores, PG.170...Titulo: Cecilio Acosta y la gentil libertad. Escribe lo siguiente:  “La sociedad venezolana había quedado profundamente dividida por los odios de la guerra entre liberales o federales y conservadores, entre amarillos y godos. Eran las formas de facciones personalistas que poco tenían que ver con el nombre. Los llamados conservadores eran, en el fondo, los restos del partido paecista, sostenedores del liberalismo económico y político, respetuosos de las leyes y defensores de las instituciones. Los llamados liberales, y luego federales, eran los militares de las Reformas, los antipaecistas, los que rodearon a Monagas, dictatoriales en el hecho, igualitarios en principio, amigos de la revuelta armada y de la demagogia.”

No había casi doctrina en los bandos?? Niños
Igual pasa en estos tiempos. La historia nos da luces para comprender el momento actual. 
                                  
Gobernante-candidato en la adversidad

 Cuando veo algun politico hablando tan convencido de que estan haciendo historia,o la segunda independencia de Venezuela y otras pajas mas. Yo me pregunto: ¿Que hace un gobernante, parlamentario o ministro antes de ejercer el cargo?; ¿algo relevante? En realidad son muy pocos los que hacen algo luminoso por nuestra sociedad. 
 Por eso es que esos tipitos lo que hacen es hablar pendejadas.
 Los que son más vehementes son los peores, se pegan cuan garrapatas del gran jefe y son más papistas que Benedicto y Francisco juntos[1]. Estos individuos no son capaces de levantar nada importante en su vida, algún emprendimiento propio o despojado de todo interés, nada de nada. Solo buscan la oportunidad para medrar y hacerse con unos reales y un poder inmerecido.
 Desde hace muchos años hemos visto como muchos seudo políticos se han montado en algún portaaviones (político popular) y cuando el barco hace aguas son los primeros en abandonar para luego morir en el patio de los olvidados. He visto con mis propios ojos varios ex concejales y ex diputados trabajando de obreros de la construcción o haciendo trampitas para poder sobrevivir… aunque eso no es un delito. Lo que quiero decir es que fueron (y son) liderazgos sin consistencia.
 Por ejemplo; yo quisiera ver algunos gobernadores y alcaldes oficialistas buscando ganar alguna elección en desventaja, sin portaaviones, sin dinero del estado, sin poder chantajear o amenazar. La única arma seria la del convencimiento, ¿seria capaz alguno de llegar a algún cargo público convenciendo al elector y no chantajeándolo cuando no sobornándolo? Muy pocos tienen la capacidad de hacerlo.

Dibujo libre sobre la educación

No me gusta el tema educativo pero como ahora soy padre tengo que interesarme.
Yo pienso que lo primero que debemos entender los venezolanos es que la mejor educación es la que se imparte en la casa; los valores, la ética, las buenas costumbres, la convivencia, el amor al prójimo y como la mayoría de los hogares venezolanos están destruidos por la inmoralidad, la irresponsabilidad y la banalidad, entonces el joven o el párvulo ya tiene un plomo en el ala y ese plomazo lo lleva irremediablemente al fracaso; cuando le sale barato, y cuando le sale caro; a la cárcel o al club de los acostados.
Hay que educar para que el hombre sea libre y se pueda proporcionar el pan y el refugio trabajando, es decir, viviendo de sus talentos y esfuerzo. Tengan el nivel que tengan, sea doctor o carpintero, pero que no venga ningún mequetrefe político a quererlo carajear. Hacerle entender a los más pobres y a los más ignorantes que el trabajo no es un castigo sino una dignidad humana.
Razones de nuestro gran Cecilio Acosta; “educar lo que se entienda, educar para todos y eso es todo”. Educar para un país llamado Venezuela, como decía Uslar.
 Educar en los oficios y en las artes y llevar adelante a los mas brillantes estudiantes para que no se pierdan vendiendo chucherías en una carretera.
Lo que debería hacer la escuela:
[A] Fortalecer la relación madre e hijo; entendiendo que en muchísimos hogares las madres son cabeza de familia.
[B] Alimentar al alumno en un comedor de la escuela y también proveerle alimentos para llevar a la casa y enseñar a las madres a preparar buenos alimentos.
[C] Enseñarle a las madres métodos anticonceptivos, psicología infantil, enseñarle a tratar al niño a todos sus parientes cercanos, es decir, una escuela para padres.
[D] La escuela extendida a la casa, aprender a educar en el hogar y aprovechar el tiempo libre.
[E] Educar para la vida real y no para un mundo ficticio de epopeyas y cultos a la personalidad.
Es un dibujo libre; se puede extender o mejorar

[1] En Venezuela cuando se dice que es mas papista que el Papa es porque una persona presume saber mas que cualquiera y en realidad es un ignorante; Y dice valer mucho y no vale nada. La mayoria de los personajes que tienen estas caracteristicas se la pasan medrando en el poder y defienden vehementemente hasta llegar al mas vulgar jalabolismo al guapo [gobernante] de turno. Ah!! pero cuando este cae en desgracia son los primeros en dejar la peluca.
1-Para poder ser presidente de un país y no convertirse en un accidente histórico lo primero que se recomienda es conocer realmente la esencia de la nación, es decir; a la gente de carne y hueso.
2-Para lograr esa meta se requiere de algunos años recorriendo pueblos y regiones del país,  dándose un baño de gente  diario; Hablándole y escuchándole, sintiendo a las personas cara a cara y llevando bajo el brazo la propuesta de país que se quiere.
3-Romulo Betancourt recomendaba leerse la extensa obra de Francisco González Guinan; Historia Contemporánea de Venezuela, para conocer bien el alma venezolana y poder gobernar acertadamente a Venezuela.
4-Tambien otros autores de libros históricos venezolanos y libros de asuntos más técnicos como: Petróleo y economía, antropología, psicología y narrativa venezolana.
4- Es decir un hombre bañado de pueblo e intelectualmente formado.
Cuando los que gobiernan montan un sistema político-económico es difícil desmontarlo al verse los signos evidentes de agotamiento.  La razón es que se van creando alrededor de los sistemas,  un mundillo de intereses bastardos que son un muro de contención para que se puedan cambiar las cosas a favor de las mayorías.

 Las etapas históricas venezolanas son espacios político personalistas  y muy poco se puede hablar de economía, porque la economía venezolana aplica la teoría multidisciplinaria de Eudomar Santos de “como va viniendo vamos viendo”. Hay momentos interesantes y propuestas, pero algo perdudable, no hay.
Fijémonos que desde 1930 (por decir algo) no hemos podido salir de la economía rentista petrolera y hoy se ha empeorado nuestra dependencia. Lo maloso si es perdurable.
Cuando el petróleo deje de tener importancia como combustible y baje el precio es que vamos a salir a dar brincos y trancos para dizque resolver el problema.

No hay sistema político-económico perfecto, pero debemos crear uno que se adapte por lo menos a nuestra manera venezolana y no traer más sistemas fracasados como el cubano.

Hacer una ingeniería social nuestra desgasta mucho cerebro, pero hay que hacerlo…Quienes pueden???  

Fotografía: Diógenes Escalante, Caracciolo Parra Pérez  y César Zumeta, asisitirán como representantes del Gobierno y de la Patria (SIC) a la 8va. Conferencia de la Sociedad de Naciones, contando con Oscar Aguilar como secretario de la delegación. . Billiken, Caracas, 06/05/1927.
Foto-portada: Los Pro-hombres del medinismo; Diógenes Escalante, Caracciolo Parra Pérez  y César Zumeta. Representando a Venezuela en la...

Blog Luis Barragan Apuntistica

                                                                        
De esto y de lo otro: Pararon las obras del Distribuidor Simon Bolívar en la entrada de Maracay, se llevaron las maquinas y dejaron el mamotreto solo. Nadie da explicación sobre la paralización de la obra; recordemos que es dinero público.
Esa obra se veia balurda desde que la comenzaron y hasta tuvieron un accidente laboral, que dejo mas que demostrado que los que la estaban construyendo eran unos piratas.
Cuando se cayó el viaducto de la autopista Caracas La Guaira, el gobierno nacional se contrato a la crema y nata de las constructoras; Precomprimido, una empresa fundada por Juancho Otaola. Ellos mismos fueron los que construyeron el puente sobre el Lago de Maracaibo.
Total que hicieron la obra (el viaducto) en tiempo record y con calidad, cosa que no se puede decir del distribuidor pirata y que lleva el nombre del padre de la patria.

Desde la dos chinas…como diría Alicia: Es inconcebible que un muchacho de 27 años ponga al mundo a movilizarse. Amenaza a todo el mundo con una guerra nuclear sabiendo que los estadounidenses tienen unas 14 mil cabezas nucleares que pueden acabar enteramente con la humanidad.
Obama como si esta al frente de un país serio, busca la manera de evitar el rollo y bajarle dos a la retórica.
Siendo claros, los coreanos lo que están es pasando el hambre pareja por culpa del social-comunismo que los rige y entonces chantajean al mundo para financiarse y que el pueblo no se les alborote…..Se parecen a los malandros que se montan en los autobuses a pedir con chantaje y amenazas.

La historia: Se puede hacer a veces analogía con la historia, pero siempre sucede lo que tiene que suceder.
Digo esto porque algunos se preguntan; ¿después de la muerte de Chávez se quedaran los que ahora nos gobiernan por bastante tiempo?...repuesta: no lo sabemos.
Haremos un ejercicio de analogía histórica:
Cuando Pérez Jiménez gobernaba a Venezuela, muchos decían que se iba a quedar hasta los 80, otros hasta el 2000 y así, cada uno con su “mente”.
Viendo el apoyo de las fuerzas armadas, las faraónicas obras y después de ganar el plebiscito de 1957. Pues se pensaba de esa manera pesimista. Además habiendo referentes históricos recientes como; Gómez, Porfirio Díaz en México o Perón en Argentina….Que te puedo decir.
Total que a partir del primero de enero de 1958 comenzó la debacle del general Marcos Pérez Jiménez, presidente constitucional. Y se fue, se murió en Madrid, y se olvido.
También en 1988 cuando gano por segunda vez Carlos Andrés Pérez con una cantidad de 3.884.000 votos, abrumadora para la época. Muchos pensaron: Carajo estos adecos se convirtieron en el PRI de Venezuela, van a mandar quien sabe hasta cuando. ¿Y que paso?
Es de destacar que el PRI es el partido revolucionario institucionalista de México y gobernó 70 años corridos con pluripartidismo. Y hoy son gobierno otra vez….coño. 
Mi conclusión es que se puede analizar la historia y compararla con situaciones actuales, pero siempre con dudas y reservas. O como dicen los periodistas; Presuntamente.
Maduro puede enmendar el capote si hace lo que hizo Páez y Gómez. Rodearse de gente honesta e inteligente que pueda dar buenos consejos para luego decidir. No se puede olvidar que Venezuela no es un conuco y se requiere de gente preparada para mejorar la economía. Y así se arrechen, Maduro y Cabello son un autobusero y un teniente de baja o nula intelectualidad política.


Sumario
i)-Lo que le dijo Perón a Facundo Cabral.
ii)-El merengue colectivo.
iii)-Lo que pensaba el rey Idris de Libia.
iv)-Cuando se acaban los regimenes.

i)- Comienzo diciendo que me dio mucho dolor cuando mataron a Cabral, el anciano se ganaba aun la vida cantando y le ocurrió esa desgracia a manos de unos irresponsables.
Facundo era un hombre cuentero y en un relato sobre Perón dijo; que había conocido al general en una caravana acompañado por Evita. Facundito (era un niño) se monta en el estribo del vehiculo y le pregunta: “¿Usted es el señor que da trabajo? Y Juan Domingo se voltea hacia Evita y le dice: “ves, primer argentino que me pide trabajo”.
Palabras más o menos.
Ese es el problema de los movimientos populistas en America Latina, no le hablan claro a la gente. Si tu dices, “se puede mejorar la calidad de vida”. Ah!! Pero hay que dejar el pellejo trabajando. Entonces…no hay audiencia.
Ese fue el éxito de Perón-Eva Duarte, Carlos Andrés Pérez y Chávez: EL POPULISMO.
El régimen populista es el régimen de los metales; se gobierna primero con plata, y cuando se acaba la plata, se gobierna con plomo. Y ese metal, no escasea cuando se comienza a repartir.

ii)- Es fácil vivir distraído en tonterías, parece que los que gobiernan ven más  sencillo buscarle una distracción fatua a la gente o envilecerlos adrede. Vivir metido en un merengue colectivo, sea político, deportivo o religioso es lo mas divertido y sabroso que hay. Arrecho es laborar hora tras hora y día tras día en una siembra-cosecha o en una planta industrial. Levantar una empresa o negocio, hacer una profesión o cultivar un intelecto, ahí es donde no hay constancia o disciplina y donde se han estrellado la mayoría de los mortales.
De esa incapacidad es que vienen las envidias y los resentimientos sociales que tenemos hoy día y todo made in Miraflores.
Aspirar a una vivienda equipada regalada, hacerse con un titulo universitario golilla o que te paguen por hacer nada o por hacer un trabajo deficiente, parece ser la aspiración de muchos venezolanos.
Cuando tú hablas de trabajo, estudiar seriamente, o ven que tienes criterio propio y razones, entonces eres un escuálido-majunche.

iii)- Cuando encontraron petróleo en Libia, el rey Idris I reflexiono: “mejor hubiesen conseguido agua que pone a la gente a trabajar, que petróleo que las pone a soñar”. Dinero fácil es el que produce el petróleo, no trabaja un colectivo, por ende enriquece al estado y empobrece a la nación. Porque cuando el estado se enriquece independientemente de la nación (la gente), entonces no necesita de su esfuerzo y paso seguido…tiraniza y usurpa. Da dinero sin trabajar para ganarse adeptos y crear una clientela política y aderezada con gritos y aullidos cargados de odio y resentimiento social, todos en merengue colectivo. Entonces tenemos a la Venezuela de los últimos 14 años.

iv)- Todos los regimenes políticos se han acabado cuando la economía se tranca y se le pide un poco de sacrificio al pueblo. Así se acabo la monarquía francesa pre- revolucionaria, se acabo la democracia representativa venezolana, la Unión Soviética, la España imperialista, etc.
¿Podremos pensar que el régimen chavista se va a salvar de ese destino?...Veremos los acontecimientos.

Nota final: [1] En Venezuela siempre ha sido problemático invertir, de ahí es que hayan las cifras de desempleo tan altas como las que tenemos. Se agrega hoy día la indisciplina laboral al cuadro, complicando aun más la situación.
[2] México después de vivir su revolución agrarista, se vio envuelta en serios problemas sociales y tuvo que hacer políticas económicas “audaces” para que la gente trabajara y lograra medio vivir dignamente. La realidad se los trago en un dos por tres.
Mario Moreno “Cantinflas” decía que; “el problema de México no son los ricos sino los pobres”, es que la realidad te dice que los pobres lo que necesitamos es trabajo para vivir dignamente y no “rodilla en tierra” ante el Patan de turno.
Pienso que  la “revolución bonita” va a chocar de un momento a otro con la realidad.

Donde mete las narices Fidel Castro hay caos y más caos. El vejete es de lo más mal intencionado y lo lleva en sus genes incrustados.
Cuando vino a Venezuela se entrevisto con Rómulo Betancourt y le pidió 300 millones en petróleo para echarle una vaina a los gringos.
Rómulo le respondió: “no, doctor Castro. Por cien razones. La primera que no hay campanas, como le dijo el sacristán al cura. En la Tesorería Nacional dejaron escaso dinero Pérez Jiménez y su pandilla desfalcadora. Esos bolívares salvados de milagro son para atender necesidades de los venezolanos y no para financiar planes de gobiernos ajenos”.
Al final Fidel logro con Chávez lo que no logro con Betancourt...Que le entregaran el petróleo venezolano.
En la imagen Fidel y Rómulo reunidos en la casa del último en la carretera vieja de Baruta quinta "Maritmar" el 29 de enero de 1959.





La importancia de saber decir NO///
Se me ocurre esto por la foto de Rómulo y Fidel cuando el primero le respondió de manera contundente a su solicitud: "NO, doctor Castro".
El no saber decir NO me recuerda a los que montaron el Gobierno en Vichy; Francia, durante la segunda guerra mundial. A Salvador Allende por no dar un parao a los abusadores y así muchos y muchos eventos históricos donde uno, unos o un colectivo entero no supieron decir NO y pagaron con su sangre la falta de carácter y entereza.
Este mensaje es para los venezolanos de hoy que no saben dar un parao y decir NO ante los abusos que comete el régimen chavista contra ciudadanos inocentes, que solo manifiestan inconformidad o se oponen a los chantajes y a los abusos del poder.
Quizás piensen estos cómodos y cobardes ciudadanos que el gobierno solo jode a los "escuálidos"...Pero algún día les tocara sufrir el abuso del monstruo que no se atrevieron a combatir. Y sus lágrimas van a ser más amargas que las de Pedro cuando negó tres veces a Jesús.


Da un poco de risa leer algunos articulos de la prensa de izquierda que defienden un regimen politico-economico o la gestion de algun personaje en labores de gobernante.

Es como leer un articulo de los años 60 con terminos como derecha fascista, enemigos de la patria o pueblo revolucionario y la misma predica fastidiosa y fuera de foco.

Estos propagandistas estan mas del lado socialista-marxista que del liberalismo economico.

Pero igual, de lado y lado lo que hay es un imperio de mentiras;  sucios y suciedades que no vale la pena mencionar.

Al final de cada historia siempre es lo mismo: miseria y represion en diferentes grados, ¿o es que en Cuba el hambre y la represion son mas llevaderas que en Brasil? ¿O la lluvia en los techos de carton era triste antes y ahora no?

Recuerdo que en el partido Movimiento al Socialismo de Venezuela algunos calificaban a Pinochet como un dictador miserable y cuando le preguntaban por Fidel…No,para ellos Fidel no era un dictador miserable, Fidel era chevere.  Y chevere se quedo para muchos venezolanos.

En ese pensar y actuar esta la tremenda contradiccion de la politica venezolana. En tiempos de socialismo-marxista-militarista.

En el socialismo-marxista no hay rectificacion posible, por eso no sirve este regimen politico-economico para los venezolanos. Cuya caracteristica principal es esa; La negociacion y la rectificacion de los caminos.

Aquí no hay tercera via, socialismo con rostro humano, socialismo liberal…Nada. Imponer a trocha y mocha el sistema y listo, los dueños de la razon.
Y por esa actitud los paises que sufren ese regimen quedan estancados en todos los ordenes y amarrados en las cadenas de la miseria y el atraso.

Ahí la democracia burguesa le gana por la calle del medio al socialismo-marxista-militarista venezolano. En amoldarse para diferentes circunstancias y realidades.
Claro no es que en la democracia- liberal-capitalista se viva de pelos. Pero es mejor vivir en Corea del Sur que en Corea del Norte.

Los venezolanos de buena voluntad y de genuino gentilicio debemos luchar por las libertades publicas, los derechos humanos, hacer prosperar el dialogo y sacar de la actividad politica a los agitadores de plaza publica, quema cauchos y los sin oficio de siempre.

Tenemos que contruir un regimen politico-economico para los venezolanos.

OH!! opinion e historia


(1)Asi como el Son se fue de Cuba, asi se fue tambien la rivalidad beisbolera entre los equipos de Habana y Almendares.
 (2)En Venezuela nos querian aplicar la misma paja pero hasta el sol de hoy nos mantenemos alertas.
(3)La actual y principal rivalidad deportiva en Venezuela igual que en Cuba hasta 1961, es entre dos equipos, a decir: Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas.
(4)Las rivalidades nacen de manera natural y se dan por razones politicas, sociales o regionales.
Ejemplo: Barsa y Real era una rivalidad politica; Republicanos y franquistas. Leones-Magallanes era una rivalidad social, Leones del este y Magallanes del oeste de Caracas.
(5) Si nos ponemos a ver con cuidado hace unos 6 o 7 años atras, algunos elementos del gobierno andaban en una matriz para eliminar las rivalidades entre equipos y crearon una liga paralela.
(6)Pero un Magallanero no deja de ser Magallanero asi como asi. Tambien vale para los fanaticos de otros equipos.
(7)La cancion el Son se fue de Cuba es como una cancion nostalgica de protesta. La nostalgia es aplicable a muchas cosas en Cuba.
(8)Los regimenes comunistas son antinaturales. Por eso crean tanto sufrimiento a la gente.
(9)Corrieron al Son de Cuba para crear un desabrido como la Nueva Trova.
(10)No estoy en contra de las rivalidades sanas. Pero debe nacer del alma del pueblo y no fabricada por maquinarias de fanatismos y desencuentros ficticios.
Es mi opinion.

EL TRISTE FIN DE LA LIGA PROFESIONAL CUBANA

1960-1961
El arribo del comunismo, provocó el final de los campeonatos de béisbol profesional en Cuba. Se jugó solamente con peloteros nativos y los Elefantes del Cienfuegos, dirigidos nuevamente por Tony Castaño, le hicieron honor a la frase: "El Paso del Elefante es Lento pero Aplastante". Los cienfuegueros finalizaron con record de 35-31 (.530) a solamente un juego del Almendares, 3 del Habana y 4 del Marianao.
Las figuras centrales del bateo del torneo lo fueron Octavio "Cookie" Rojas del Habana, líder de los bateadores con .322 de average y Julio Bécquer del Marianao que acaparó el campeonato de cuadrangulares con 15 y carreras impulsadas con 50.
Entre los lanzadores el monstruo fue Pedro Ramos, quien encabezó a los serpentineros en casi todos los departamentos imaginables, al extremo que ganó casi la mitad de las 35 victorias que necesitó el Cienfuegos para conquistar el banderín.
Los Elefantes que estaban empatados con los Alacranes en el ultimo día de la campana, ganaron el gallardete derrotando al Almendares por 8-2, apoyados en los lanzamientos de Ramos, que registró su decimosexto triunfo contra siete perdida. Por los Azules perdió Orlando Peña, quien terminó con marca de 10-6.
La derrota final de Ramos ocurrió en su salida anterior con anotación de 5-1, cuando cayó ante el Habana por jonrones de Musulungo Gutiérrez e Hilario Valdespino, sumado a los lanzamientos intocables de Luis Tiant (hijo), que logró su décima victoria del torneo contra siete perdidos. La justa marcó el inicio de una gran carrera para Tiant, que lo condujo al estrellato en las Grandes Ligas.

En 1961 no-se jugó la Serie del Caribe y el Comisionado Ford Frick le había prohibido a los peloteros norteamericanos el participar en los campeonatos cubanos.
De este modo lo que fue durante muchos años la Liga Cubana de béisbol Profesional, pasó a peor vida, debido al régimen comunista. Las oficinas de la Liga que se encontraban situadas en el piso 14 del Edificio Odontológico fueron confiscadas y con ella la tradición de la pelota cubana. No más Habana, Almendares, Cienfuegos y Marianao.
Fuente: Juan F. Pérez Home Page::Historia del beisbol cubano.
 

1 comentario:
1.     
Comentario del autor: La rivalidad entre Magallanes y Royal Criollos nacio en Caracas y la hereda la cerveceria Caracas luego llamado Leones. Magallanes nacio en Catia (oeste) y Royal Criollos en la Urb. Sarria (el este para la epoca). Era una rivalidad de barrios, no entre aristrocratas y proletarios. Sin embargo se puede considerar social y geografico.
Digo "era" porque la rivalidad de hoy dia es mas de tradicion y no entra en categoria social-politica. Pero si geografica ya que la franquicia de Magallanes ahora tiene su cas en el Jose Bernardo Perez en la ciudad de Valencia estado Carabobo.


APERSOGADO
Cortas opiniones para asentir o negar.

AMOR UTILITARIO

Yo no creo en las elecciones universales y directas. Creo en las elecciones libres y secretas. En un país como el nuestro, donde no son apreciadas las ideas políticas y no se entiende el juego de la democracia, hacer política de altura y de buen pensamiento es como tirar buena semilla de manzana en Los Medanos de Coro. Con esta verdad no ofendo, ni miento. Es una realidad no solo venezolana.
Mucha gente piensa que su destino personal es más grande que el de la nación y hasta del mundo en su conjunto. Por eso no piensa colectivamente a la hora de votar sino por lo utilitario. Cero programa de gobierno, cero cualidades personales, nada naita. …solo ve: EL CUANTO HAY PA’ ESO.
El ejemplo de Chávez es harto conocido. Carlos Andrés Pérez cuando gano la segunda presidencia, la gente voto por él porque pensó que volvía el relajo de su primer gobierno…por más nada. No nos caigamos a coba.
Caso curioso; CAP gano con más votos que Chávez 10 años antes. Así seria su popularidad, igual todo eso se diluyo tal cual como le va a pasar al actual mandatario.
Todo pasa lo que queda es el hambre.
Bolívar establecía que el poder electoral debía ser el tamiz para elegir magistrados. En el odiado imperio se vota por colegios electorales y ellos eligen al presidente.
Será bueno así? .De todos modos el voto directo y universal es un derecho ganado y no se puede echar para atrás.
Seguiremos eligiendo incapaces y estos eligen a los suyos y estaremos siempre al borde del abismo.

EL QUE GANA GOBIERNA Y EL QUE PIERDE ACOMPANA

Frase de Ricardo Balbín, líder de la Unión Cívica Radical argentina. Esta frase revela una realidad en nuestro mundo actual, donde en una misma sociedad existen varios puntos de vistas políticos, religiosos y sobre otros temas.
En Venezuela desde 1998 se desprecia al que piensa diferente, se le difama y hasta se ofende llamando a los opositores y disidentes; “Escuálidos”, que significa sucio y repugnante y ahora la nueva frase; “Majunche” que significa insignificante o débil. Todo preparado desde la presidencia de la nación, lo que constituye un delito porque se esta discriminando políticamente a una gran porción de la población.
Desde la década de los cincuenta, se viene manejando la concepción de los pactos políticos o de convivencia. Y se pueden enumerar: [1] Cohabitación en Francia; [2] Pacto de La Moncloa en España; [3] Concertación de partidos políticos en Chile; [3] Pacto de Olivos en la Argentina; [4] Pacto de Puntofijo en Venezuela. Existen otros pactos o cohabitaciones en el mundo, pero estos son “tips” de opiniones y no un libro.
El post gomecismo [López y Medina] quiso tender puentes para enrumbar gradualmente a Venezuela hacia el sistema democrático. Más proclive era Medina que López Contreras hacia esa idea y de no ser por la enfermedad de Diógenes Escalante, este hubiese llegado a la presidencia de la nación con el apoyo del partido Acción Democrática de Betancourt-Gallegos y del Partido Democrático Venezolano de Medina-Uslar. Partidos antagonistas hasta más no poder.
El objetivo de llevar a Escalante a la presidencia era para alistar al país hacia un sistema democrático efectivo y de forma gradual. Sin embargo había diferencias entre AD y PDV. Pero las ganas de llevar al país por mejores derroteros eran más grandes que cualquier diferencia.
Es de destacar que ya el PDV había hecho convenios con el Partido Comunista en las elecciones municipales del 44 en algunos espacios urbanos de Caracas. Es decir que ya Medina-Uslar tenían experticia en esos asuntos y eran abiertos a esos métodos.
Cuando se funda Unión Republicana Democrática en 1946 en su programa de partido ellos planteaban un gobierno de acuerdo nacional. La cosa no es nueva en Venezuela, pero nunca se llevo a término por diferentes circunstancias.
Hoy día en Venezuela se han establecido convenios oficiosos, pero entre los miembros de las comunidades que ven en la lucha política ofensiva un campo estéril.
También lo que se denomina Mesa de la unidad democrática es una concertación de partidos en busca de un objetivo político que es rescatar el juego democrático y las libertades efectivas.
Esto es una perla: En la política hay mucha simulación y doble moral y estoy viendo que ante una situación inminente. Algunos chavistas andan buscando tender puentes para poder gobernar más tranquilos y dentro de un juego claro y democrático. Una cohabitación oficiosa. Ante la inminente crisis económica y social que se le avecina al país es mejor enfrentar los problemas entre dos que uno solo.

Sin embargo será una compañí­a de teatro al mando del catalán José Robreño con la comedia “Excelentí­simo señor” que satirizaba al entonces presidente encargado Carlos Soublette la que darí­a origen a una de las frases más famosas dichas por venezolano alguno. Reza la historia que Soublette la enterarse de la obra que se burlaba de él hizo llamar a Robreño para que le leyera el guión. Al terminar el catalán El Presidente declaró:
“Efectivamente, veo que usted se burla un poco de mí­, pero no está mal; yo esperaba algo peor. Venezuela no se ha perdido, ni se perderá nunca, porque un ciudadano se burle del presidente. Venezuela se perderá cuando el presidente se burle de los ciudadanos…

Cosecha de Conuco
En Venezuela la mayoría de los movimientos políticos exitosos tienen el pecado original de la violencia; el guzmancismo, el adequismo y actualmente el chavismo. Lo curioso de los dos primeros es que después de llegar al poder por medio de la violencia, intentaron alcanzar la concertación con los enemigos (adversarios) políticos… En la actualidad en el chavismo siguen con la idea de ser unos chocones.

Tips Urbanos
La comunidad de Los Hornos [LH] en Palo Negro ha venido sufriendo un estancamiento, por no decir decadencia, en los últimos años. Aunque en honor a la verdad los noveles gobiernos en diferentes niveles le han construido y actualizado una parte del sistema sanitario, dejaron la obra inconclusa y las calles desbaratadas.
En 1997 se aduccióno al Acueducto Regional del Centro el deficiente sistema de aguas blancas de varios sectores de LH, el sistema de aguas blancas estaba fraccionado y llegaba agua a unos sectores y a otros no, y no se preocuparon por ir resolviendo el problema por etapas hasta darle termino.
Otra de las calamidades de LH es su sistema vial y de transporte. Desde hace varios años existe una línea de transporte que son unas “cacharras” con muy pocas excepciones y nunca se han preocupado por conseguir créditos a través de FONTUR u otros mecanismos para mejorar el parque automotor de esas líneas. Claro hay que mejorar las calles para que las imaginarias nuevas unidades no se dañen tan pronto.
Después de las obras sanitarias, dejaron la calle principal hecha un desastre y es una agonía transitar en las “cacharritas” de la Rumel  [así se llama una de las líneas].
Propuesta: [1] Terminar lo más pronto posible las obras sanitarias y poner transitable por lo menos la calle principal mientras las obras se concluyen. [2] En LH por el tamaño de la comunidad se hace imprescindible la construcción de un par vial; la calle El Canal; de Las Matas a El Encanto y la Principal de LH; de El Encanto hacia Las Matas. Hay que expropiar un pedazo de vivienda para darle mejor fluidez hacia la Carretera Nacional desde la calle Principal.  Y [3] Gestionar un crédito a través de FONTUR u otro organismo parecido para ir desplazando las “cacharras” por vehículos nuevos.
La situación en Los Hornos se ha venido complicando en los últimos años y parece un cuento de nunca acabar…el gallo pelón; pues.




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